Todos contra Bloomberg, la mayor amenaza para los aspirantes demócratas

El debate se convirtió en un feroz ataque contra el multimillonario. Los candidatos le perfilaron como a un símil de Donald Trump.

Como si de un espectáculo más propio de algunos de sus mundialmente conocidos hoteles se tratara, Las Vegas acogió el noveno debate demócrata hacia la batalla presidencial. Aunque, de entre todos los celebrados hasta la fecha, el de la noche del miércoles en la capital de los casinos fue el primero en el que participó uno de los precandidatos que conseguía posicionarse, apenas dos días antes, en la parte más alta de la carrera electoral hacia la Casa Blanca: el multimillonario Michael Bloomberg.

Desde el inicio, el ex alcalde de Nueva York, que se enfrentaba por primera vez a sus rivales demócratas en este formato, se convirtió en el blanco de todos los ataques.

De entre los cinco candidatos más fuertes con los que se enfrentó Mike Bloomberg, dos representan el ala más progresista del partido, Bernie Sanders y Elizabeth Warren; otros dos los más moderados del Partido Demócrata, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar, y, por último, el ex vicepresidente Joe Biden, quien representa el establishment estadounidense y está a la cola de las más recientes encuestas.

Los resultados de una encuesta publicada el martes de esta misma semana posicionaron a Mike Bloomberg, con el 19% de los votos entre demócratas e independientes, para participar en el debate, quedando en segunda posición en el ranking de los candidatos con más apoyo, sólo por detrás de Bernie Sanders, que contaba con el 31% del apoyo.

Un gran ascenso para el multimillonario en la competencia del Partido Demócrata, ya que en diciembre su apoyo fue sólo del 4% y no calificó para participar era las primeras hasta ahora. Su reciente estrategia agresiva contra el rival más fuerte en las encuestas, Bernie Sanders, parece haberle dado resultado. Mensjaes directos de ataque que los demócratas no habían utilizado antes en esta fase del proceso electoral.

Acusaciones de acoso

El debate más dinámico de todos, el más vivo hasta la fecha, tuvo un denominador común: Mike Bloomberg y su paralelismo con el presidente Donald Trump. Como él, neoyorkino, empresario, ricachón. Y, según los cinco candidatos demócratas que han participado en todos los debates, también racista y sexista. Esas fueron las principales acusaciones a las que tuvo que hacer frente un distraído Bloomberg, que ha gastado cerca de 400 millones de dólares de su fortuna en su campaña publicitaria hacia las presidenciales.

Elizabeth Warren fue la más contundente en esas acusaciones, recordándole a Bloomberg las denuncias por comportamiento inadecuado hacia mujeres en el pasado. El magnate de los medios se defendió, dubitativo y con la voz temblorosa, asegurando que fueron “bromas” que terminaron como “acuerdos de confidencialidad” y que su empresa cerró con las mujeres que lo acusaron de acoso.

Bloomberg se inició en el mundo de la política como republicano y Trump lo hizo como demócrata, aunque ambos terminaran siendo candidatos a la presidencia por los partidos adversarios.

Las primeras demócratas continuan este fin de semana en el estado de Nevada, uno de los más complejos desde el punto de vista del electorado y uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los candidatos es la diversidad a la hora de ganar el mayor apoyo posible.

La importancia del voto latino

El voto latino y el afroamericano cuentan más que nunca, sirviendo de referencia de lo que puede replicarse después a nivel nacional en las próximas fases más avanzadas. Según las encuestas de Nevada, el voto latino será decisivo.

Aunque el sistema de conteo de votos de las caucus de Nevada será el mismo que generó tanto caos en Iowa, por lo que toda la atención estará puesta en saber si podrán resolver a tiempo los mismo problemas que tuvieron en el arranque de las primarias y ofrecer los tan esperados resultados.

De entre los seis candidatos más fuertes, Sanders luchará por mantener el liderazgo, Warren por ganarle terreno entre el boto progresista, Buttigieg en remontar el ligero descenso de la última competición, Klobuchar por sacarle ventaja a este último, su oponente moderado directo y Biden por garantizar su permanencia en el proceso electoral, en contra de todo pronóstico.

Según la más reciente encuesta publicada esta esta semana, Bernie Sanders lidera con ventaja la carrera hacia la Casa Blanca respecto a sus rivales políticos. El ascenso del autoproclamado “demócrata-socialista” contrasta con la caída del ex vicepresidente Joe Biden, al perder 16 puntos desde los anteriores resultados de enero.

Todo sigue abierto en esta batalla demócrata hacia la Casa Blanca, cualquier de los seis candidatos está todavía a tiempo de ganar. Aunque para ello deban invertir toda la artillería de ataque disponible en sus manos.

Y ya después, tal y como se escuchó decir a los precandidatos demócratas desde el escenario del debate: “Lo que nos une es más grande que lo que nos separa”. Hablando de gente con problemas de corazón, en alusión al reciente infarto sufrido por Sanders, “tenemos un presidente que no tiene corazón”.

Y en esa fase final para retar a Trump , una vez escojan a su candidato a la presidencia, aseguran los demócratas que irán todos a una.