Los recortes en PAC y cohesión hacen fracasar los presupuestos europeos

Los Veintisiete aplazan a una nueva cita el acuerdo sobre las cuentas para el período 2021-2027 al mantenerse la división entre los países ricos y los mediterráneos

Frugales contra Amigos de la Cohesión, norte contra sur, campo contra ciudad, políticas tradicionales frente a nuevos retos. Los Veintisiete volvieron a reunirse este viernes con todo un arsenal de frentes abiertos y pocas ganas de ceder en sus postulados, por no decir nulas.

Tras una primera jornada de cumbre dominada por los monólogos y los encuentros bilaterales entre las capitales y Charles Michel, el presidente del Consejo decidió cambiar la dinámica, aunque los resultados no resultaran tangibles. Después de una noche de vigilia con encuentros que se prolongaron durante la madrugada, el político belga decidió convocar a los Veintisiete a las diez de la mañana del viernes con el objetivo de un primera sesión conjunta, pero ante lo complicado de este encaje de bolillos decidió apostar por más reuniones de formato reducido con el objetivo de desbrozar una posible senda y dar pie a posibles cesiones entre amigos irreconciliables y aliados naturales. Durante más de nueve horas, se sucedió una compleja coreografía de encuentros y desencuentros, de alianzas y muros de contención que, sin embargo, apenas han cambiado las posiciones de partida. O, al menos, no lo suficiente para el acuerdo.

“Es evidente que las diferencias eran demasiado grandes para alcanzar un pacto y por eso hemos cancelado las negociaciones”, resumía la canciller alemana Ángela Merkel al termino de la reunión. De momento, se desconoce cuándo se producirá una nueva convocatoria, ya que todo depende de las consultas entre Michel y las capitales. A pesar de esto, al belga no le puede el desánimo. “Como dice mi madre para triunfar que que intentarlo”, aseguró ayer el presidente del Consejo, en medio de las críticas sobre el modus operandi de la cita.

La sesión conjunta de los Veintisiete comenzó a las siete de la tarde y duró apenas media hora. Michel, compareció con una nueva propuesta bajo el brazo que sigue sin gustar a nadie y dista mucho de ser un conejo de la chistera que obre el milagro. Este nuevo documento intenta la cuadratura del círculo e incluso baja el techo respecto a la propuesta anterior: 1,069% de la renta nacional bruta -casi 1,07- frente al 1.074%, un guiño a los partidarios de la austeridad y que no quieren que esta cifra supere el 1%. La salida del Reino Unido del bloque comunitario supone un socavón de casi 80.000 millones de euros durante todo el periodo y nadie quiere llenar este hueco. A cambio, esta nueva propuesta rebaja en 4.000 millones de euros el hachazo de la agricultura de un total de 53.000 millones. Poco más que migajas.

España co lidera la resistencia

La respuesta de nuestro país fue gélida. “Esta propuesta es muy insuficiente para España y para todos los países de la cohesión”, aseguraba la delegación española tras haberse erigido en líder junto con Portugal del grupo formado por 17 Estados y del que participan los países del Este, los principales beneficiados de los fondos regionales. Según la delegación española, los países denominados frugales (Austria, Holanda, Dinamarca y Suecia) han adquirido un “protagonismo excesivo” y, ante este escenario, los amigos de la cohesión están dispuestos “ a hacer oír su voz” ya que representan a un grupo mucho más numeroso de lo población europea. “Los países no pueden tener un nivel de influencia que vaya más lejos de su nivel económico o demográfico”, aseguraban fuentes diplomáticas españolas, fuertemente molestas por el transcurso de las negociaciones.

“El Gobierno español quiere defender los intereses de España y los intereses de España son una Europa más fuerte”, aseguró ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez que evitó hablar de cifras concretas aunque alabó la propuesta de Parlamento Europeo del 1,3% de la Renta Nacional Bruta --prácticamente inalcanzable según el escenario actual- y la algo más realista de la Comisión Europea, del 1,114%. “La Política Agrícola Común es importante para el sector y para España y nosotros estamos defendiendo los intereses de España”, aseguró el presidente. En términos muy parecidos se expresó el presidente Emmanuel Macron que no podía volver a París con un mal acuerdo, ya que hoy inaugura una importante feria agrícola.

Por lo demás, el debate parece girar en los mismo términos. Los países frugales quieren seguir conservando los cheques compensatorios por sus contribuciones, a imagen y semejanza del mítico cheque británico, mientras la otra bancada cree que son una reliquia del pasado. Además, también continúa la discusión sobre los denominados recursos propios, aportaciones al presupuesto que no dependan directamente de las contribuciones directas de los Estados según el PIB y que puedan desencallar las negociaciones Entre las propuestas, una tasa de 0,80 euros por kilo de plástico no reciclado o la posibilidad de utilizar el dinero de los derechos de emisión de dióxido de carbono. Pero sigue sin haber nada definitivo.

Este acuerdo debe alcanzarse por unanimidad y contar con la bendición de la Eurocámara por mayoría cualificada que amenaza con vetar un pacto no lo suficientemente ambicioso. Hasta el momento, el Parlamento Europeo jamás ha utilizado esta prerrogativa y, al final, siempre ha dado luz verde al acuerdo de los jefes de Estado y de Gobierno pero fuentes de la institución aseguran que el hemiciclo es más incontrolable que nunca.