La Comisión Europea asegura que el cierre de fronteras por el coronavirus no está justificado

Bruselas teme que el pánico ante la epidemia acabe generando un efecto dominó que ponga en peligro el espacio sin fronteras de Schengen

European Commission press briefing on Covid-19 coronavirus
El comisario de gestión de crisis, Janez Lenarcic ha recordado que “este tipo de medidas son competencia de los Estados miembros"OLIVIER HOSLETEFE

Bruselas teme que el pánico ante el coronavirus acabe generando un efecto dominó que ponga en peligro el espacio sin fronteras Schengen, uno de los grandes logros del proyecto de integración europeo.

En medio de la alarma generada por el avance de la epidemia en Italia, el ejecutivo comunitario recuerda a los estados miembros que la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomienda -al menos por ahora- poner coto a la libre circulación de personas ni de bienes, como modo de evitar el contagio, y pide calma y serenidad.

A pesar de estas apelaciones, el cierre de las fronteras es una competencia exclusiva de las capitales y en las próximas horas y días sabremos si este llamamiento resulta eficaz. De momento, ningún país ha comunicado a la Comisión Europea sus intenciones de reintroducir los controles fronterizos debido a esta enfermedad.

El único país que ha amagado con una medida de este tipo ha sido Austria que suspendió durante unas horas el tráfico ferroviario con un tren proveniente de Venecia antes las sospechas de dos posibles infectados, pero que reanudó el viaje cuando este hipótesis se demostró falsa.

En una rueda de prensa convocada de manera urgente esta misma mañana, el comisario de gestión de crisis, Janez Lenarcic ha recordado que “este tipo de medidas son competencia de los Estados miembros. Cualquier posible medida, incluidos los controles fronterizos, debe basarse en un análisis de riesgo creíble y evidencias científicas, debe ser proporcional y tomarse de forma coordinada”.

La legislación europea contempla el cierre de fronteras tan sólo en situaciones extraordinarias, pero permite el cerrojazo de manera unilateral por parte del Estado concernido, sin que Bruselas tenga capacidad de veto, en casos en los que se requiera una acción inmediata.

En circunstancias sobrevenidas como las que nos ocupan, los Estados pueden reintroducir los controles con una duración de diez días- avisando posteriormente de manera inmediata al ejecutivo comunitario- y prolongar este periodo de tiempo hasta los dos meses, en periodos de veinte días.

Actualmente existen chequeos fronterizos temporales en Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania, Austria y Francia, vinculados a la amenaza terrorista y a los movimientos migratorios.

Tras la crisis de refugiados en 2016, Bruselas teme que algunas capitales aprovechen estos recovecos de la legislación comunitaria para volver a poner el espacio Schengen en entredicho, lo que también dañaría al funcionamiento el mercado común y , en consecuencia, la economía europea.

“Es importante que respeten plenamente las instrucciones de la OMS y el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC). He pedido a los Estados miembros coordinar sus acciones y compartir informaciones”, ha explicado la comisaria de Sanidad, Stella Kyriakides. Ante lo complicado de aventurar qué sucede en los próximos días, el ejecutivo comunitario prepara planes de urgencia que hoy no ha querido comunicar.

La rueda de prensa ha sido también aprovechada para alabar la capacidad de reacción de las autoridades italianas que en todo momento están en contacto con el ejecutivo comunitario. A pesar de esto, Bruselas enviará mañana una misión conjunta de expertos de la OMS y EDCE para auxiliar al país transalpino.

Además, el ejecutivo comunitario ha anunciado un paquete de ayuda por valor de 232 millones de euros: 100 millones irán destinados a la OMS para que mejore la coordinación, otros 100 millones con fondos privados de farmacéuticas con el objetivo mejorar el diagnóstico y tratamiento y vacunas y los tres restantes tres millones para financiar la repatriación de los ciudadanos europeos en Wuhan, el foco de la epidemia en China.