Los otros líderes franceses que se han sentado en el banquillo

Chirac y Juppé fueron condenados por financiación ilegal de su partido, mientras que Sarkozy será juzgado en octubre del primero de las seis causas en las que está imputado

François Fillon fue el primer ministro de Nicolas Sarkozy entre 2007 y 2012/EFE
François Fillon fue el primer ministro de Nicolas Sarkozy entre 2007 y 2012/EFEYOAN VALATEFE

El conservador François Fillon, que se enfrenta a diez años de prisión por malversar dinero público en contratos ficticios a su mujer Penelope como ayudante en la Asamblea Nacional, no es el único mandatario francés de V República que se ha sentado en el banquillo de acusados. El socialista Laurent Fabius fue absuelto del escándalo de la sangre contaminada, mientras que los conservadores Jacques Chirac y Alain Juppé fueron condenados por crear una trama corrupta en al Ayuntamiento de París para financiar a su partido a través de empleos fantasmas durante dos décadas.

LAURENT FABIUS (1999)

El socialista Laurent Fabius lo ha sido todo en la política francesa. Ministro de Presupuesto e Industria, Primer ministro, presidente de la Asamblea Nacional en dos ocasiones, primer secretario del PS, titular de Finanzas, jefe de la diplomacia francesa y, desde 2016, presidente del Consejo Constitucional, máximo órgano judicial del país vecino. Sin embargo, su momento más amargo corresponde al escándalo de la sangre contaminada que contagió de sida a 4.400 personas a mediados de los años ochenta. Tras un largo periplo judicial, la Justicia lo declaró no culpable de homicidio involuntario en 1999, lo que contribuyó a limpiar su nombre ante la opinión pública.

ALAIN JUPPÉ (2004)

Mano derecha de Jacques Chirac en el Ayuntamiento de París, Alain Juppé pagó por los delitos por los que su jefe no podía ser juzgado por su inmunidad como presidente de la República (1995-2002). En el juicio celebrado en 2004, Juppé fue condenado a 18 meses de cárcel que no llegó a cumplir, así como a diez años para ejercer un cargo público.

El Tribunal Correccional de Nanterre (en las afueras de París) consideró al dirigente conservador culpable de apoderamiento ilegal de intereses durante su etapa como secretario general del partido gaullista RPR (1988-1995) y teniente de alcalde de Finanzas en el Ayuntamiento de París (1983-1995). Según el juez, Juppé contrató a siete personas a cargo de las arcas municipales para que trabajaran para el RPR, el partido fundado por Chirac.

La condena supuso un duro revés político para Juppé que veía frustradas sus posibilidades de suceder a su mentor en las elecciones presidenciales de 2007. Desde entonces y tras perder las primarias de 2016 frente a Nicolas Sarkozy y François Fillon, el ex primer ministro gaullista (1993-1995) se ha refugiado en su cargo de alcalde de Burdeos y sigue conservando una fuerte influencia en la derecha francesa.

JACQUES CHIRAC (2011)

Ya fuera del Elíseo y sin la inmunidad judicial, Jacques Chirac fue juzgado por los escándalos de financiación ilegal de su partido mientras era alcalde de París (1977-1995). Fue condenado a dos años de prisión que no cumplió por su avanzada edad y estado de salud convirtiéndose en el primer presidente de la V República juzgado y condenado por la Justicia.

La Corte estimó que Chirac incurrió en sendos delitos de malversación y abuso de confianza al contratar con dinero municipal a 19 empleados ficticios y encargados de misión que en realidad no trabajaban para el ayuntamiento sino para el propio Chirac o para su partido.

NICOLAS SARKOZY (2021)

A diferencia de Chirac, Sarkozy será juzgado por cometer delitos mientras ejercía como presidente de la República. Lo cierto es que la agenda judicial que le espera al ex presidente francés es interminable y le sentará por primera vez en el banquillo el próximo octubre para dar cuenta del “escándalo de escuchas”, que se remonta a 2014, cuando su abogado, Thierry Herzog, trató de obtener información de un magistrado sobre una causa de financiación ilegal del líder conservador a cambio de un puesto en Mónaco. La trama se conoce como "caso Bygmalion”, una supuesta trama de falsificación de facturas para ocultar gastos electorales y burlar así los límites legales.

Pero esto es solo el comienzo de la media docena de causas en las que está imputado el ex presidente francés (2007-2012), Sobre Sarkozy existen sospechas de corrupción en varios casos paralelos: financiación ilegal de su campaña presidencial de 2012; haberse beneficiado de donaciones del ex dictador libio Muamar Gadafi; participación directa o indirecta en las comisiones percibidas por uno de sus consejeros políticos, beneficiándose a un trato empresarial de favor; oscura financiación de su divorcio con su segunda esposa, Cecilia Ciganer…