“Bulling” en el seno del Gobierno británico

Un nuevo escándalo salpica a Boris Johnson. Dimite el máximo responsable de los funcionarios de Reino Unido debido -dice- al “acoso”, los “insultos” y el “menosprecio” de la ministra de Interior hacia el colectivo

National Police Chiefs' Council summit in London
La ministra de Interior, Priti Patel, es acusada de menospreciar e insultar habitualmente a los funcionarios que trabajan a su cargoDominic Lipinski/PA Wire/dpa Dominic Lipinski/PA Wire/dpa

Nuevo escándalo en el Gobierno de Boris Johnson. Sir Philip Rutnam, máximo responsable del cuerpo de funcionarios que trabaja para Interior, presentó este sábado su dimisión tras lo que llamó una “campaña viciosa y orquestada” contra su persona. Asimismo, anunció sus planes de tomar acciones legales contra el Gobierno.

Nunca antes un alto cargo del funcionariado había presentado una batalla legal contra el Ejecutivo. Desde hacía semanas, los rotativos venían hablando de la “cultura bulling” que supuestamente ha impuesto Priti Patel, la euroescéptica ministra de Interior que, a pesar de tener padres indios, siempre ha mostrado planteamientos muy radicales para atajar la inmigración en Reino Unido en la era post-Brexit.

Rutnam, que llevaba 33 años trabajando para el Gobierno, señaló que la conducta de Patel hacia los funcionarios incluye “constantes gritos y menosprecios”. En los últimos días, varios funcionarios habían solicitado ser recolocados en otros departamentos. Lo cierto es que no es la primera vez que se habla de “cultura bulling” impuesta por el nuevo Ejecutivo de Johnson.

Su principal asesor, Dominic Cummings, el hombre que realmente mueve los hilos en Downing Street, tiene un carácter más que complicado. Y no solo tiene problemas con la funcionarios. Entre los propios ministros también hay gran tensión, ya que básicamente a todo aquel que discrepa de sus decisiones le amenaza con el despido. Esto se une a la reciente dimisión del asesor Andrew Sabinsky por sus comentarios racistas.

Por su parte, Patel ya en su época en el Ministerio de Desarrollo Internacional habría destacado por unos modales de intimidación contra su equipo que ahora, según “The Times”, ha llevado al extremo como responsable de Interior. En 2017, cuando era titular de Cooperación Internacional en el Gobierno de Theresa May, aprovechó sus vacaciones de verano para viajar a Israel. Allí mantuvo reuniones con el propio Benjamin Netanyahu, varios de sus ministros e incluso los servicios de seguridad israelíes. Y sin embargo, no comunicó ninguno de estos encuentros a Downing Street.

Cuando todo salió a la luz, su primera reacción fue negarlo todo. Luego lo reconoció y se justificó diciendo que era para ayudar financieramente a los sirios refugiados en el Golán, cuando Reino Unido no reconoce la ocupación de Israel.

Eso sí, para evitar enfrentarse a las preguntas en la Cámara de los Comunes, preparó un viaje de trabajo a África. En noviembre de 2017, no le quedó otra opción que presentar su dimisión. Pero luego fue recuperada para el Gobierno de Johnson y ocupa ahora una de las carteras con más peso.