Internacional

El escalofriante pronóstico de Merkel: el 70% de la población alemana contraerá el coronavirus

La canciller ha planteado a los diputados alemanes la posibilidad de cancelar más eventos y grandes reuniones, como han hecho, en Europa, Italia y España. Dada la gravedad de la situación, llama a dejar a un lado el rigor fiscal

Los que criticaron su silencio salieron escaldados por su franqueza. Angela Merkel pronosticó ayer que hasta “un 60 o 70 por ciento” de los alemanes “se infectará con el coronavirus”. La líder democristiana citó a expertos y lo hizo sentada junto a Lothar Wieler, presidente del Instituto Robert Koch.

“El virus está aquí y no hay vacuna ni tratamiento”, alertó la canciller que pidió a la ciudadanía hacer caso a las recomendaciones de las autoridades sanitarias. En esta ocasión no hubo ninguna apelación emocional, ni tan siquiera un revulsivo como su ensalzado “lo conseguiremos” que expresó cuando llegaron miles de refugiados al país.

Para Merkel, su país “enfrenta un desafío que nunca antes se había tenido” y la salida “depende realmente de nosotros”. “El virus llegó a Europa, está aquí y es algo que todos debemos entender”, recalcó Merkel. Una cruda realidad que dejó helada a la sociedad alemana y que sirvió de contrapunto a las críticas formuladas por el periódico “Bild” que ayer llevó en portada una crítica velada hacia la canciller por lo que denominó como el “coronacaos”: “Ninguna aparición, ni discursos, ni liderazgo en la crisis”, escribió el diario.

Asimismo, Merkel apeló a la solidaridad y a una acción coordinada europea con “medidas adecuadas” para enfrentar el coronavirus, que ayer se cobró su tercera víctima mortal en Alemania. En su primera comparecencia sobre el tema, la canciller señaló que la videoconferencia de líderes de la Unión Europea (UE) mantenida el lunes “mostró la necesidad de una coordinación estrecha” entre los países miembros.

No al cierre de fronteras

Haremos todo lo posible como país y asociados con Europa”, dijo, y aseguró que todos son conscientes de que se trata de un “desafío europeo”. Agregó que los líderes europeos tienen que evaluar “qué medidas son buenas y cuáles no” y el cierre de fronteras “no es una respuesta adecuada”, declaró. Más bien el objetivo debe ser “ralentizar la propagación” para “ganar tiempo”, porque “hay que encontrar un modo para que ningún sistema sanitario” en la UE resulte “dramáticamente” saturado.

La canciller se refirió asimismo a las consecuencias del coronavirus en la economía al señalar que se trata de algo “cuyo impacto no se puede evaluar” todavía al tener que “lidiar con muchas cosas todavía desconocidas”.

Se trata, dijo, de definir una “actuación coordinada” en la que cada Estado haga su contribución y así, por ejemplo, Alemania se mostró dispuesta a flexibilizar el respeto del principio de “déficit cero” para poder atajar la “extraordinaria situación” de la epidemia de coronavirus.

Haremos lo necesario para superar esta situación”, indicó la canciller, que agregó: “y luego veremos qué significa esto para nuestro presupuesto”. A nivel europeo, agregó, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento contiene suficiente “flexibilidad” para situaciones “extraordinarias” como la actual y que también el freno al endeudamiento incluido en la Constitución alemana prevé excepciones.

Las situaciones extraordinarias, indicó, se confrontan con “medios extraordinarios”, señaló. Alemania es el séptimo país más afectado del mundo, con unos 1.300 infectados y tres muertes ligadas al COVID-19. Por eso pidió a la ciudadanía, sobre lo que hagan las autoridades, “solidaridad” y sentido común", así como “priorizar” en la actividad diaria, renunciando por ejemplo a acudir a actos deportivos o conciertos.