El coronavirus monopoliza el primer presupuesto post Brexit

Johnson inyectará 35.000 millones de euros para paliar los efectos económicos de la pandemia en Reino Unido

Cabinet Meeting
El nuevo ministro de Finanzas británico, Rishi Sunak, se estrenó ayer con su primer presupuesto/EFENEIL HALLEFE

El Gobierno británico presentó hoy el primer presupuesto general del Estado de la era post Brexit. En teoría, iba a ser una oportunidad única para anunciar el fin de la austeridad impuesta en la última década y hacerlo coincidir estratégicamente con la salida de la UE. Pero en la práctica, la crisis del coronavirus acabó monopolizando la puesta de largo del nuevo Chancellor, Rishi Sunak.

Ante la situación del Covid-19, el Ejecutivo presentó un plan de estímulo de 30.000 millones de libras (casi 35.000 millones de euros) para mitigar el impacto económico de la pandemia, lo que Sunak calificó como “la mayor respuesta económica del mundo” para respaldar a los hogares y las empresas frente a una posible crisis de liquidez, demanda y suministro.

Estas iniciativas incluyen 7.000 millones de libras (7.900 millones de euros) para facilitar el crédito y las subvenciones a los negocios y los ciudadanos, y 6.000 millones de libras (o 6.800 millones de euros) en recursos como enfermeras o equipamiento para el servicio nacional de salud (NHS, acrónimo en inglés). “El NHS tendrá en todo momento lo que necesite. Cueste lo que cueste”, matizó el Chancellor, que no lleva ni un mes en su cargo.

Su nombramiento se produjo el pasado 13 de febrero de manera precipitada tras la repentina salida de Sadij Javid. Éste último presentó su dimisión, cuando el primer ministro, Boris Johnson, le obligó a echar a sus asesores para poner en su lugar a los del Número 10, en otras palabras, poner a Dominc Cummings, el hombre que realmente mueve los hilos de este nuevo Gobierno.

De momento, Reino Unido había registrado al cierre de esta edición siete muertes (todas ellas de pacientes con dolencias previas) y contaba con 382 casos de personas infectadas, entre ellas, la secretaria de Estado de Sanidad, Nadine Dorries, que en los últimos días había acudido a diferentes actos públicos y reuniones en Downing Street. En ningún momento las autoridades quisieron especificar si el propio Johnson se había sometido a las pruebas para comprobar que no ha habido contagio. Las autoridades británicas siguen apostando, de momento, por mantener la actividad completamente normal. Aunque muchas empresas ya han impuesto el teletrabajo.

Dentro de su plan de acción contra la pandemia del Covid-19, el Ejecutivo asumirá parte del coste de las bajas médicas de las empresas con menos de 250 empleados, agilizará la tramitación de ayudas sociales, permitirá a los negocios diferir el pago de impuestos y reducirá las tasas al sector minorista.

Sunak señaló que el impacto de la epidemia, que conlleva restricciones de movimiento con consecuencias para la fuerza laboral y la producción, será "significativo pero temporal" y aseguró que la economía británica es robusta.

Sin embargo, los últimos datos no han sido precisamente positivos. El Producto Interior Bruto (PIB) -sin reflejar aún el impacto del Covid-19- se situó en el 0% durante el mes de enero, en comparación con el crecimiento del 0,3% del mes anterior, según los datos publicados ayer por la Oficina de Estadística Británica (OBR). Se trata del dato más débil desde mediados de 2009, cuando Reino Unido se estaba recuperando de la crisis financiera mundial y contradice a los expertos que habían vaticinado un “efecto Boris” tras la aplastante mayoría absoluta de los “tories” en las elecciones generales del pasado mes de diciembre.

Asimismo, según OBR, el endeudamiento presupuestario del Estado será de un 2,1 % respecto al PIB este ejercicio, de un 2,4 % en 2020-21 y 2,8 % en 2021-22, mientras que la deuda neta caerá de un 79,5 % del PIB en 2019-20 a un 75,2 % en 2024-25.

Por su parte, el Gobierno rebajó del 1,4 % al 1,1 % la previsión de crecimiento de la economía británica en 2020, si bien estas cifras tampoco computan el impacto de la epidemia coronavirus. Sunak aseguró que PIB aumentará un 1,8 % en 2021, un 1,5 % en 2022 y un 1,3 % en 2023, frente a un crecimiento del 1,6 % en esos tres años augurado en marzo del año pasado.

Como parte de las medidas oficiales para afrontar el efecto de la pandemia y facilitar el crédito, el Banco de Inglaterra anunció también ayer una rebaja de los tipos de interés del 0,75 hasta el mínimo histórico del 0,25 %, alcanzado por primera vez después del referéndum del Brexit en 2016.

El gobernador de la entidad, Mark Carney, declaró que, aunque el impacto del coronavirus es incierto, es probable que la actividad económica se debilite en los próximos meses, si bien remarcó que los bancos del país están preparados para absorber el choque.

El martes, los bancos británicos RBS, participado por el Estado, y TSB, del español Banco Sabadell, confirmaron que permitirán a los clientes afectados por el Covid -19 aplazar unos meses los pagos hipotecarios.