El Covid-19 mata a 196 italianos en las últimas 24 horas

El número de fallecimientos asciende a 827. Lombardía se plantea el aislamiento total y el Gobierno confirma la exención del pago de hipotecas para rentas menores a 30.000 euros

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Imagen de una pizzería en Génova este miércolesLUCA ZENNAROEFE

Italia ha vivido en las últimas horas una ilusión óptica. El pasado martes la curva de contagiados se redujo drásticamente, con un incremento mucho menor. Pero lo que ocurrió simplemente es que Lombardía, la región más afectada, no había logrado mandar a tiempo todos sus datos, debido a que al personal sanitario le faltan manos.

Este miércoles, ya con los números de nuevo en orden, la epidemia siguió creciendo con la misma intensidad que los días precedentes. La cifra de fallecidos que dieron positivo por coronavirus creció hasta los 827 -196 más en las últimas 24 horas- y el de personas actualmente contagiadas hasta 10.590.

La tasa de mortalidad en Italia ronda ya el 6%, una cifra muy elevada en comparación con otros países. Giovanni Rezza, director del departamento de enfermedades infecciosas del Instituto Superior de Sanidad, argumentó que se debe a que “la población italiana es muy anciana”. Descartó que el virus haya sufrido mutaciones y que se haya convertido en más agresivo. Los técnicos del comité científico italiano insistieron en que la única herramienta válida hasta ahora es permanecer en casa y limitar al máximo los contactos con otras personas. Aún no son capaces de calcular cuándo llegará el pico epidemiológico.

Precisamente para incidir en estas recomendaciones, desde la región de Lombardía reclaman un aislamiento aún mayor. Las autoridades regionales plantean la posibilidad de que se cierre absolutamente todo, salvo los servicios más básicos como hospitales, farmacias o tiendas de alimentación.

El Gobierno, si bien no lo ha descartado, a última hora no terminaba de dar el paso. El primer ministro, Giuseppe Conte, advirtió de que “la prioridad es salvaguardar la salud de los ciudadanos”, pero “hay otros intereses que afectan a la vida de las personas, derechos civiles o libertades sociales o empresariales”.

Conte pidió no precipitarse antes de paralizar toda la actividad económica de la región más rica de Italia. También Roma está bajo mínimos, con museos y locales cerrados. Lo que sí hará para intentar paliar los efectos que esta crisis está dejando en el país es aprobar un paquete de ayudas que podrían llegar hasta los 25.000 millones de euros. De ellos, 12.000 se aprobarán ya este viernes en un decreto que se centra en el apoyo a las familias, trabajadores y empresas.

Se plantea la exención en el pago de hipotecas a los núcleos familiares con ingresos inferiores a 30.000 euros, créditos a empresas con amplias moratorias y permisos o bonos para que los padres reduzcan el impacto del cierre de los colegios. Conte advirtió de que superarán el límite de déficit del 3% que impone la UE si es necesario y que ha encontrado un clima de “total cooperación”.