Cierre de fronteras en Europa

España y Portugal acuerdan limitar la libre circulación Alemania se suma a otros socios y restringe desde hoy el movimiento de personas en sus fronteras con Francia, Austria, Luxemburgo, Suiza y Dinamarca

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Portugal y España van a restringir la circulación en la frontera común entre ambos países para la actividad turística y de ocio durante al menos un mes, manteniendo el transporte de mercancías y el paso de trabajadores transfronterizos. La restricción fue anunciada ayer por el primer ministro luso, António Costa, tras la teleconferencia que mantuvo con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para abordar la gestión de las fronteras comunes. Los intentos de Bruselas de intentar preservar el el espacio sin fronteras Schengen y de evitar movimientos unilaterales han fracasado estrepitosamente. El viernes, la presidenta de la Comision, Usula von der Leyen, imploró a las capitales una respuesta coordinada, pero como si fuese una profecía autocumplida, los Estados han hecho caso omiso. «Por supuesto todos queremos proteger a nuestros ciudadanos de la extensión del virus, pero miremos todos juntos cómo podemos hacerlo de manera más efectiva. Ciertos controles pueden estar justifi cados, pero prohibiciones generalizadas de viajar no son lo más efectivo», aseguró la política alemana como quien predica en el desierto, mientras abogaba por chequeos médicos en las fronteras.

Apenas dos días después, Schengen ha saltado por los aires. Alemania fue ayer el último país en anunciar el cerrojazo de sus fronteras en un efecto dominó que también afecta a Austria, Dinamarca, Eslovaquia, Polonia, República Checa y Portugal. «Estoy trabajando conjuntamente con el presidente del Consejo, Charles Michel, y los Estados miembros para coordinar medidas efectivas en las fronteras externas e internas para proteger la salud de la gente, reducir la extensión del coronavirus y mantener el fl ujo de mercancías y servicios en la UE», tuitó Von del Leyen. «Si no empezamos a actuar ahora, las tiendas comenzarán a afrontar dificultades a la hora de reponer sus stocks de ciertos productos que vienen de otros lugares en el mercado único», advirtió a raíz de los problemas que están afrontando los transportistas europeos con estos controles internos. Una muestra más de hasta qué punto el Ejecutivo comunitario se ve desbordado por esta profunda crisis y actúa a remolque de las decisiones tomadas por las capitales. Ya el pasado vienes, el presidente francés, Emmanuel Macron, se puso en contacto con Von der Leyen con el objetivo de acordar el cierre de las fronteras exteriores del espacio Schengen de manera coordinada entre los Estados, en aras de impedir el acceso a personas provenientes de terceros países, sospechosas de haber contraído el virus, y de mandar un mensaje contundente a Washington que la semana pasada y de manera unilateral prohibió todos los vuelos provenientes de la UE.

Una restricción que posteriormente incluyó a Reino Unido e Irlanda. Alemania, precisamente, cerrará sus fronteras con Francia, Austria, Luxemburgo, Suiza y Dinamarca. La medida, efectiva a partir de hoy, supone uno de los mayores pasos dados por del Gobierno alemán para poner freno a la propagación del coronavirus. La medida incluye excepciones para el tráfi co de mercancías y las personas que viven y trabajan a caballo entre dos países o mayores controles en la frontera como la posibilidad de denegar la entrada en Alemania. Sin embargo, los ciudadanos alemanes podrán regresar a su país desde los países vecinos. «La propagación del coronavirus está progresando rápida y agresivamente», aseguró Seehofer en rueda de prensa.