Así se vive en Portugal el estado de emergencia

El país vecino ha adoptado medidas drásticas para protegerse del coronavirus como el cierre de su frontera terrestre con España. Los portugueses tendrán que estar confinados hasta el 2 de abril

Portugal es uno de los últimos países en declarar el estado de emergencia y tomar medidas draconianas. Ya el lunes cerraron sus fronteras terrestres con España, una de las zonas rojas del mundo con mayor número de infectados por coronavirus. Con 785 casos y tres muertes, Portugal se blinda contra el Covid-19.

En un principio, el extraordinario escenario estará en vigor hasta el 2 de abril, pues la Constitución contempla que el estado de emergencia sólo puede estar en vigor 15 días. Aunque al igual que en España, puede prorrogarse.

¿Cómo están viviendo los portugueses el aislamiento? ¿Les preocupan los datos que llegan desde España? LA RAZÓN entrevista a un periodista, una profesora, un empresario, un abogado y un doctor de distintas ciudades de Portugal para conocer de cerca cómo pasan el aislamiento nuestros vecinos.

Rui y Lidia Ferreira, 56 y 57 años, Sesimbra

“Pensamos que era imposible que en Portugal sucediera algo así, que iba a pasar de largo de nuestra puerta, y mira”

Rui y Lidia Ferreira viven en Sesimbra, un pueblo costero a 40 kilómetros de Lisboa. Uno de los descansos de vacaciones más solicitados y más bulliciosos. Es un pequeño paraíso cerca de la capital donde cada fin de semana se hace casi imposible aparcar el coche. Su vida, como la de tantos otros portugueses, ha dado un giro de 180 grados. Él trabaja en la Radio Televisión Portuguesa (RTP) y ha trasladado la oficina a casa. La pantalla “que es enorme, y el ordenador. Estoy conectado todo el día. Incluso cuando salgo a comprar lo que necesitamos para comer vuelvo y me conecto rápidamente”, comenta. Ella trabaja en un colegio, es profesora de niños de 3 a 6 años. También teletrabaja. Cada uno en una habitación. Y se encuentran en las zonas comunes: “De vez en cuando paramos. Es normal. Hacerlo del tirón es agotador y necesitamos estirar las piernas”, cuenta Rui.

Ayer escucharon al presidente de la República, Rebelo de Sousa, con atención. El Estado de emergencia “suena tremendo, pero es lo que hemos venido haciendo estos días. Salimos a comprar lo necesario. Las colas son enormes en los supermercados. Cuando uno sale entra otro, siempre guardando la distancia de seguridad. Nos han dicho que estaremos en principio 15 días, pero no pinta bien. Seguro que será más”, dice.

Viven en la parte alta y hace más de una semana que no bajan al pueblo, aunque les han comentado que es como ver una película apocalíptica: el mar sigue batiendo, las gaviotas sobrevuelan las olas. Y poco más. La actividad y el tráfico de hace una semana son historia. “Hoy ya no teníamos ni carne ni legumbres que comprar. Verduras tampoco, aunque nos vamos arreglando”.

Los hospitales más cercanos están en Setúbal y Almada, a unos 20 kilómetros de Sesimbra más o menos, que es donde se empiezan a amontonar ya los contagiados. “Todo ha sido demasiado rápido y estamos empezando a asumirlo. Pensamos que era imposible que en Portugal sucediera algo así, que iba a pasar de largo de nuestra puerta, y mira. Es una realidad terrible. Nos va a costar mucho salir, pero estoy seguro de que lo lograremos”.

Ellos viven solos. Vitória, la hermana de él reside cerca, aunque se comunican por videoconferencia. Su madre, Adélia, de 90 años, está en una residencia. Cada día les graban un vídeo para que vean que todo está bien. Tiene 90 años, y ajena a todo lo que está pasando, sonríe a la cámara y les manda un beso. “Es duro no poder ir a visitarla. Ojalá podamos hacerlo pronto. Significará que todo ha vuelto a la normalidad”, señala Rui Ferreira.

António Cunha, 49 años, Lisboa

“Los gobiernos están haciéndolo lo mejor que pueden y saben. No obstante, se enfrentan a un enemigo invisible y desconocido, muy peligroso”

Desde Lisboa, António Cunha, reconoce que en los últimos cinco días ha pasado el 80% de su tiempo en casa. “El aislamiento aún no es completo, aunque creo que con la declaración por parte del Gobierno del estado de emergencia nacional de ayer, el confinamiento será total”, explica este lisboeta de 49 años.

“De momento es soportable, pero de ahora en adelante no sé cómo será, pues nunca he pasado tantos periodos y tan largos”. Cunha es el CEO de Aquapor, una empresa que es de hecho uno de los principales actores del mercado en la gestión de concesiones municipales y la provisión directa de servicios de suministro de agua y saneamiento de aguas residuales a la población, las autoridades local y las industrias desde 1987.

Sobre la dramática situación que se vive en el país vecino, en España, Cunha indica que está siguiendo las noticias de Italia y España “con gran preocupación. El brote en Portugal ha entrado ahora en un marcado crecimiento. Entiendo que es ya una realidad que los efectos aquí, serán similares a los de España. De hecho, esto es ya un problema global y no solo de algunos países”.

En cuanto a las medidas tomadas por el Gobierno portugués, Cunha asevera que “los gobiernos están haciéndolo lo mejor que pueden y saben. No obstante, se enfrentan a un enemigo invisible y desconocido, muy peligroso. Portugal declaró ayer, 18 de marzo, el estado de emergencia, lo que significa que prácticamente el estado acapara poderes casi totales sobre los ciudadanos, para garantizar la seguridad y supervivencia de la población”.

Con todo, Cunha admite que “Italia tomó esas medidas hace semanas y no están funcionando. Que Dios nos ayude”.

Rui, 45 años, Oeiras

“Creo que estamos en una mejor posición para contener al virus ya que llegó después a Portugal que a Italia y a España"

Este abogado de Oeiras, tiene cinco hijos, todos menores. Rui, de 45 años, trabaja en Lisboa. Vive en un apartamento de tres dormitorios, donde está aislado con su familia.

“Salgo a comprar alimentos y otros bienes esenciales y también para llevar comida a mis padres. A pesar de que es muy difícil voy a cumplir con el aislamiento”. Rui trabaja desde casa, en contacto permanente con sus colegas de oficina.

“Estoy preocupado por la situación en Italia y España, pues el virus está fuera de control”. En cuanto a Portugal, a pesar de que piensa que las medidas de confinamiento voluntario han llegado tarde, “creo que estamos en una mejor posición para contener al virus ya que llegó después a Portugal que a Italia y a España”.

Rui reconoce que le preocupan "los efectos económicos de esta situación y creo que causará desempleo, que los mercados se hundan y recesión”. A su modo de ver, “considero que la única opción para evitar una crisis mayor es una estrategia conjunta entre las economías más fuertes”.

Nuno Marques, 41 años, Algarve

“Es esencial confiar en los esfuerzos de todos los profesionales sanitarios y garantizar a la población que siempre estaremos a su lado

Es de Ribatejo, pero vive en el Algarve. Nuno Marques, es cardiólogo y presidente del Centro Académico de Investigación y Formación Biomédica de Algarve, cuya principal misión es crear, transmitir y difundir una cultura de investigación y desarrollo, contribuyendo a la formación de profesionales altamente cualificados y diferenciados. Como médico, él no puede estar en aislamiento, sino que está en el hospital, brindando la atención médica necesaria en este momento. “Somos demasiado pocos para encarar esta pandemia”, reconoce Marques.

Este doctor está muy atento a lo que ocurre en España y en el mundo. “Esto es un problema a una escala global, y como tal, requiere una respuesta global”. En cuanto a la respuesta del Ejecutivo portugués, Marques explica que “el Gobierno y las autoridades tienen toda la información técnica, en la que tenemos que confiar. Estamos enfrentándonos a una situación muy dinámica que exige que las respuestas y las medidas se adapten a cada momento”. El cardiólgo insiste: “Estamos gestionando todo el tiempo, adaptándonos a una nueva situación mundial”.

“Como médico -añade Marques- puedo decir que es esencial confiar en los esfuerzos de todos los profesionales sanitarios y garantizar a la población que siempre estaremos a su lado, haciéndolo lo mejor posible, unidos, para superar este momento tan difícil”.