El miedo al coronavirus invade el mundo

Un 76% de la población está dispuesta a restringir sus libertades individuales con el fin de combatir la pandemia, según una encuesta de Gallup realizada en 26 países. Un 62% teme contagiarse mientras un 56% considera exagerada la amanaza

Paulista Avenue is seen empty on the first day of lockdown imposed by state government because of the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in downtown Sao Paulo
La ciudad brasileña de Sao Paulo casi desierta tras la entrada en vigor de la cuarentena/REUTERSAMANDA PEROBELLIReuters

Gallup acaba de dar a conocer los resultados sobre una encuesta sobre el coronavirus. Se preguntó a más de 20.000 personas en 26 países sobre lo que sentían por la epidemia mundial actual. Los resultados son menos sorprendentes en el hecho de que el 62% afirmó tener miedo a contagiarse. Más bien, parece sorprendente a primera vista que el 56% considera que la amenaza es exagerada. Al respecto, Kancho Stoychev, presidente de la empresa de sondeos, opina que “el virus es real y es normal que la gente tenga miedo”. Por otro lado, los virus han existido desde el comienzo de la Humanidad. Todo el mundo es consciente de que estamos constantemente rodeados de virus.

Para muchas personas en todo el planeta, la pregunta es qué va a pasar ahora y en el futuro. Se anuncian nuevas medidas todos los días. Escuelas, guarderías y universidades están cerradas. Los contactos sociales están restringidos. La vida pública y privada se ha estancado. Las cifras de contagios y fallecidos siguen aumentando.

Para Stoychev, el reto actual para la gente es la gestión emocional del virus: el miedo forma parte de nuestro ADN, según el investigador social. De hecho, siempre ha jugado un papel esencial en la historia humana. La seguridad es un fenómeno reciente: “Especialmente en las últimas décadas, debido al progreso, a la modernidad y otros aspectos, tenemos la sensación de que la vida se está volviendo más segura, de que podemos predecir y planificar cosas”. Sin embargo, en una situación como esta nos golpea con tanta violencia y “en este momento nadie puede predecir qué sucederá en uno, dos, tres o cinco meses”, afirmó el experto.

Sin embargo, el miedo y la inseguridad se perciben de manera diferente. Italia se encuentra en una fase muy avanzada de la pandemia y es comprensible la reacción de los italianos en este momento, según Stoychev. En Bosnia Herzegovina, por el contrario, se hallan en una fase inicial: el 73 % de los encuestados considera que la amenaza por el coronavirus es excesiva, en Bulgaria es el 72% y en Macedonia del Norte, el 73%. Para el búlgaro Kancho Stoychev, “los Balcanes han tenido que lidiar con muchas más crisis”. En los últimos 30 años en Bulgaria, Rumanía y las antiguas repúblicas yugoslavas ha habido crisis constantes: “En cierto modo, estamos algo más acostumbrados a este tipo de situación”, opina.

Curiosamente, la recopilación de datos también muestra que el 76% de todos los encuestados está bastante dispuesto a restringir sus libertades personales, independientemente de si consideran la amenaza excesiva o no. Austria se halla a la cabeza con el 95%; Macedonia del Norte, con el 94% y Países Bajos, con el 91%. Estados Unidos es el país con el valor inferior: solo el 45%. Kancho Stoychev cita, como posibles razones, la persistente división política y la “fuerte tradición democrática” del país.

Más confianza en los Gobiernos nacionales

El aspecto esencial del estudio radica en otro tema: “Vemos un aumento significativo de la confianza en los gobiernos nacionales. Más de dos tercios de las personas en todo el mundo han comenzado a tener confianza en sus Gobiernos, porque tienen miedo”, asegura. Normalmente, estos valores estarían entre el 20 y el 40%. “Las élites políticas que, en realidad, habían caído en desgracia, recuperan la confianza en la actualidad”, afirma el experto.

Para Stoychev, esto supone el final de una época en la que el mercado global también domina la política: “Nuestra mentalidad como consumidores es existir en nuestro propio universo. Podemos comprar, hacer lo que queramos y viajar a cualquier lugar. La actual crisis rompe esa ilusión. Al final, comprobamos que los humanos son seres colectivos. Y cuando se trata de global y nacional, lo nacional también es colectivo, significa juntos, pero no a nivel global”. Sin embargo, dadas las recientes y numerosas expresiones de solidaridad de miles de personas, Stoychev cree que “tales situaciones unen a las personas. Básicamente, hay dos estrategias en la vida cuando nos enfrentamos a un problema grave. Una es intentarlo por tu cuenta y la otra hacerlo junto a otras personas. Al final, la mejor opción es hacerlo con la comunidad”.