“El riesgo de coronavirus solo es para los ricos. Los pobres somos inmunes”

Las polémicas declaraciones del gobernador del Estado mexicano de Puebla sobre el Covid-19 han tenido como efecto que la prensa local investigue su patrimonio

No solo el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, está lanzando proclamas irresponsables sobre los verdaderos riesgos del coronavirus. En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador, ha impulsado los abrazos en la lucha contra el Covid-19 o se ha protegido de él con un trébol.

Desde México llegan también las polémicas declaraciones del gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, y del mismo partido que AMLO. El miércoles, cuando Barbosa Huerta daba una rueda de prensa sobre los casos de coronavirus en la región, el gobernador explicó que el riesgo de contagiarse de Covid-19 era para los ricos, "los pobres estamos inmunes”.

El gobernador insistió, mientras informaba de que ya había 38 casos de coronavirus en Puebla, de que “la mayoría son gente acomodada, ¿sí lo saben o no? Si ustedes son ricos tienen el riesgo, si ustedes son pobres no. Los pobres estamos inmunes”.

Los medios locales se hicieron eco de estas polémicas declaraciones. En un país en el que según datos de 2018, el 41,9% está en situación de pobreza, el 7,4% en situación de pobreza extrema y el 6,9% es denominado como población vulnerable por ingresos, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), las palabras de Barbosa han sido tachadas de irresponsables.

Al día siguiente, el “Diario de Puebla”, informaba de que se habían confirmado 585 casos de coronavirus y ya ascendían a ocho los fallecidos en México.

Medios como “El Financiero” ahondaron en el patrimonio del gobernador Barbosa Huerta para destapar que además de polémicas, sus declaraciones no son ciertas, pues él no es, precisamente, un pobre.

En México, donde en 2018 el 48,8% vive con unos ingresos inferior a la línea de pobreza (según datos de Coneval), Barbosa se ha considerado “pobre” a pesar de tener unos ingresos anuales de unos 70.000 euros, poseer seis propiedadas valoradas en más de 465.000 euros y ser capaz de gastarse 62.000 euros durante una gira como senador por Europa y Asia.