Boris Johnson, confinado en Downing Street

El “premier” británico da positivo en el test del coronavirus, pero promete que “liderará la respuesta” contra la pandemia. Si no pudiera continuar, el canciller Dominic Raab le reemplazará. El titular de Sanidad, Matt Hancock, también está contagiado

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El «premier» británico, Boris Johnson, anunció este viernes que tiene coronavirus. Su ministro de Sanidad, Matt Hancock, también ha dado positivo. La noticia se conocía tan solo dos días después de que el heredero al trono, el príncipe Carlos, anunciara que tiene Covid-19. Por protocolo, Downing Street había preparado un plan de emergencia bautizado como «superviviente designado» para que, en caso de que el líder «tory» enfermara, Dominic Raab –responsable de Exteriores y primer secretario de Estado– fuera la persona que le sustituyera.

Sin embargo, en un vídeo publicado en redes sociales, el primer ministro explicó que solo presentaba «síntomas leves», por lo que, de momento, seguía al mando. «Ahora estoy aislado, pero seguiré liderando la respuesta del Gobierno mediante videoconferencias mientras luchamos contra el virus. Gracias a la tecnología estoy en permanente contacto con mi equipo. Juntos venceremos esto», proclamaba. «Cuanto mejor cumplamos las medidas, más rápido superará nuestro país esta epidemia», añadió.

El Gobierno impuso finalmente el confinamiento en todo Reino Unido el pasado lunes. En principio, durará tres semanas. Pero las autoridades ya han advertido de que están revisando la situación en todo momento. Al cierre de esta edición se había vivido precisamente la jornada más trágica desde que comenzó la pandemia: 181 víctimas mortales en las últimas 24 horas. La cifras oficiales del viernes señalaban que los muertos habían pasado de 578 a 759.

Dadas las circunstancias, el primer ministro, de 55 años, se autoaislará durante al menos siete días en una habitación donde le dejarán la comida en la puerta. Su prometida, Carrie Symonds, de 32 años, está embarazada y permanece en otra estancia separada pero dentro del recinto de Downing Street.

En teoría, con Johnson, todavía con las riendas del Gobierno, nada cambia. Pero, en la práctica, el positivo por coronavirus del “premier” es tremendamente simbólico, ya que toca el centro neurálgico de un Gobierno que en los inicios de la pandemia estuvo nadando contracorriente, defendiendo incluso la estrategia de «inmunidad colectiva».

Cuando el Covid-19 iba dejando ya una huella importante en España, Italia y Francia, la recomendación que seguía defendiendo a principios de mes Downing Street era la de lavarse las manos durante 20 segundos, concretamente, «el tiempo que se tarde en cantar dos veces Happy Birthday». El 5 de marzo, tras la confirmación del primer fallecido, Johnson dijo a la población que siguiera «business as usual» (la vida como de costumbre).

El «premier» elevó el tono de su discurso el 12 de marzo, al hablar de «la peor crisis de salud pública en una generación». «Muchas más familias van a perder a sus seres queridos antes de tiempo», señaló, en una de las frases que más le han perseguido en estos últimas días. Pero, aun así, tardó otras dos semanas en apostar por el «distanciamiento social» e instó a la población a quedarse en sus casas.

El pasado fin de semana, los rotativos le humillaban llevando a sus portadas parques llenos de gente, fue cuando impuso el aislamiento. Eso sí, de momento, los británicos pueden salir a realizar ejercicio al exterior una vez al día. Asimismo, pese a las advertencias de la Alcaldía de Londres ante las aglomeraciones producidas en el metro, el Gobierno central sigue animando a los trabajadores de la construcción a acudir a sus puestos de trabajo.

En los últimos días, Johnson ha estado en contacto con su Gabinete por videoconferencias. Sin embargo, sí ha mantenido reuniones personales con figuras claves, como Patrick Vallance, el asesor científico principal del Ejecutivo, o Rishi Sunak, responsable del Tesoro, quien en los últimos días ha compartido con el líder «tory» varias ruedas de prensa para anunciar diferentes paquetes de ayudas. Los dos también aparecían el pasado jueves por la noche a las puertas del Número 10 para aplaudir a los sanitarios.

Al cierre de esta edición, Sunak no se había sometido a las pruebas al no presentar síntomas. Por su parte, la última vez que el primer ministro despachó personalmente con Isabel II, de 93 años, fue el pasado 11 de marzo. La Casa Real recalcó ayer que la soberana, aislada en el Castillo de Windsor, se encuentra con buena salud.

La polémica de los respiradores

Este viernes, Boris Johnson fue muy criticado por no haberse unido a la UE en la adquisición conjunta de ventiladores, cuando los responsables de los hospitales están advirtiendo justamente de que Reino Unido no tendrá las máquinas suficientes cuando la pandemia alcance su pico en dos o tres semanas. El Sistema Nacional de Salud (el conocido como NHS) tiene 8.000 ventiladores en servicio, pero los expertos sugieren que harán falta alrededor de 20.000.

El “premier” lanzó un llamamiento a los fabricantes para aumentar la producción y llegar hasta los 30.000 dispositivos en una quincena, pero existen muchas dudas de que se logre el objetivo. Si el Gobierno se hubiera sumado a la compra conjunta realizada por el bloque, habría ahorrado tiempo y dinero. En un principio, el portavoz del Número 10 dijo que “Reino Unido ya no es parte de la UE”. “Estamos realizado nuestros propios esfuerzos”, señaló. Pero tras conocerse que Bruselas sí ofreció a Londres la posibilidad de unirse a la compra, el portavoz echa ahora la culpa a “un error de comunicación”. “Por alguna razón, el ‘email’ no llegó”, matizó.