La extraña desaparición de la médico de Wuhan que criticó la gestión del coronavirus

Ai Fen alertó de la presencia del SARS el 30 de diciembre pero fue duramente reprendida por hacerlo público entre sus compañeros

Ai Fen está en paradero desconocido
Ai Fen está en paradero desconocido FOTO: Twitter (nombre del dueño)

Ai Fen es médico en Wuhan y fue una de las primeras en alertar a otros compañeros de la presencia del coronavirus en varios pacientes de la ciudad. Desde el inicio de la crisis del COVID-19 ha sido muy crítica con la gestión que ha hecho el Gobierno chino con la pandemia. La última vez que se pronunció fue hace unos días y no se ha vuelto a saber nada de ella.

Fen dijo que tuvo que soportar “reprensiones extremadamente duras y sin precedentes” de funcionarios del Hospital Central de Wuhan después de que compartiera la imagen del informe de un paciente etiquetado como “coronavirus SARS”, que llegó a sus manos el 30 de diciembre. La imagen corrió como la espuma y las autoridades la acusaron de “difundir ilegalmente información falsa”. hace dos semanas que se supo que el jefe de Emergencias del Hospital Central de Wuhan le comunicó a las autoridades que habían impedido que ella y sus colegas advirtieran al mundo de lo que estaba pasando.

La doctora concedió una entrevista a una revista china en la que criticaba la gestión del hospital por descartar las primeras advertencias sobre la presencia del coronavirus y no se la ha vuelto a ver desde entonces, según informa 60 Minutos Australia.

Inicialmente, Beijing intentó encubrir el brote de COVID-19 castigando a los médicos que lo descubrieron, negando que pudiera propagarse entre personas y retrasando el aislamiento de las zonas afectadas, lo que significa que se perdieron las primeras oportunidades para controlar la propagación.

Cuando el virus comenzó hacer estragos, el Partido Comunista comenzó a ocultar información y a enviar información falsa al extranjero, como la de que el origen podría haber estado en un soldado del ejército de EE UU, para desviar la atención.

De hecho, en la actualidad son muchas las voces que sospechan que el número de muertes y de infecciones reportadas por el gobierno de Beijing no son ciertas y que podrían ser diez veces más altas.

En la entrevista previa a su desaparición, Fen se mostró arrepentida de no haber hablado más con sus colegas médicos, algunos de los cuales resultaron infectados y acabaron muriendo. “Si hubiera sabido lo que ha sucedido hoy, no me habría importado la reprimenda. Lo habría dicho por activa y por pasiva”, dijo Fen que también criticó a los responsables de los hospitales por no hacer caso a las advertencias sobre el coronavirus. La médica rodeó la palabra “SARS” y envió una foto del informe a uno de sus antiguos compañeros de clase y una conversación grupal dentro de su departamento. Además, alertó a las autoridades del hospital del brote de coronavirus. El SARS infectó a más de 8.000 personas en todo el mundo hace 17 años y mató a más de 800, según las cifras oficiales de la Organízación Mundial de la Salud.

“Por la noche, las capturas de pantalla del informe que llevaban mi círculo rojo estaban por todas partes. También fueron incluidas en un chat en el que estaba Li Wenliang, que compartió la noticia con varios compañeros y fue reprimido por ello por las autoridades. El hospital acabó reconociendo el error cometido con Wenliang, que fue muy combativo con la enfermedad y que finalmente resultó infectado y murió el pasado 7 de febrero.

Dos días después de denunciar la presencia del SARS, Fen fue convocada por el comité de inspección disciplinaria del hospital y fue duramente reprimida, como nunca le habían hecho por “difundir rumores como profesional. “Estaba en shock”, confesó.

La entrevista fue publicada por la versión china de la revista “People”, pero un día después de su publicación desapareció de la web. y Fen sigue sin dar señales de vida.