Guayaquil: una ciudad repleta de cadáveres con coronavirus

Los cuerpos se amontonan en la ciudad mientras Ecuador se convierte en uno de los países más castigados por la pandemia

Las imágenes de cadáveres en las calles y hospitales colapsados se han convertido en la “triste postal” de Guayaquil, apodada como “la perla del Ecuador”, por su belleza arquitectónica. El coronavirus está atacando con una dureza extrema a la ciudad, la segunda en importancia en Ecuador, convertida por estos días en el epicentro de la pandemia en América Latina. De hecho, el hedor se ha vuelto insoportable. La gente porta mascarillas más por el olor a putrefacto que flota en el ambiente, que por la posibilidad de ser contagiado por el virus.

Según los datos del Gobierno, en Ecuador se registran 2.748 casos positivos de Covid-19, con 93 muertes. Aunque en todas las provincias hay casos, alrededor del 70 por ciento se concentra en Guayas (1937 positivos y 60 muertos), cuya capital es Guayaquil y es donde se da la situación más crítica.

Con esos números, Ecuador es el tercer país de Iberoamérica en cantidad de casos positivos, detrás de Brasil (5.861) y Chile (3,031), aunque segundo en cantidad de muertos (Brasil encabeza la lista con 203). La curva ha crecido rápidamente teniendo en cuenta que el primer caso se registró el 29 de febrero.

Para dar cuenta de la gravedad de la situación, hay que tener en cuenta la población: el país que preside Lenin Moreno tiene doce veces menos de habitantes que Brasil, menos de la mitad que Argentina e incluso menos que Chile. A eso hay que agregarle que el 70 por ciento de los casos está concentrado en una provincia, la mayoría de ellos en una ciudad.

Más allá de las cifras oficiales, los medios de comunicación y las redes sociales adelantan que la cantidad real de víctimas fatales es mayor. El viceministro de Salud, Julio López, admitió que existen otras 61 bajo la categoría de “fallecidos probables”.

Las estremecedoras imágenes de Guayaquil que circulan en las redes sociales dan cuenta de un colapso sanitario total. Víctimas fatales apiladas en hospitales, pero también en las casas particulares e incluso en las veredas, cuyos familiares ruegan a las autoridades que los recojan.

"Guayaquil vive una pesadilla. Vive escenas de película de terror, de desesperación. Además de los gritos lastimeros que claman fuera de las casas de salud públicas y privadas para que decenas, cientos de personas agonizantes sean recibidas para tratarse del coronavirus, los cuerpos de quienes han fallecido en los domicilios empezaron a ser arrojados en las aceras, en esquinas, portales o depósitos de basura, embalados” dijo López.

La Policía Nacional registró entre el 23 y el 30 de marzo que recogió 308 cadáveres de domicilios de la ciudad. Al 31 de marzo, otros 111 cuerpos estaban pendientes de ser levantados. La falta de capacidad en las morgues y los cementerios y la negativa de las funerarias a recoger los cuerpos explican esa situación.

La alcaldesa Cyntia Viteri se reclamó públicamente al presidente Moreno, que tuvo que anunciar un plan de emergencia para retirar los cuerpos y destinar espacios nuevos en los cementerios. Viteri también ha puesto en duda las cifras oficiales sobre muertos por coronavirus.

Una de las razones que los especialistas encuentran para explicar el fenómeno en Guayaquil es la rapidez con la que se pasó a la fase de contagio comunitario. La ciudad es puerto de entrada desde Europa y en España viven una cantidad importante de ecuatorianos, por lo que el intercambio es muy fluido. A eso se suma que el Gobierno no ha logrado un cumplimiento amplio de la cuarentena, que fue impuesta el 16 de marzo, un mes después de cuando se supone ingresó al país el primer contagiado.

Una vez más la respuesta tardía de presidentes irresponsables, la acaba sufriendo el pueblo. Las venas siguen abiertas en el continente.