EE UU envía barcos de guerra a las costas de Venezuela en una misión antidroga

Hace una semana Trump puso precio a la cabeza de Maduro, al que acusa de haber introducido toneladas de cocaína en Estados Unidos

Donald Trump en una conferencia de prensaTOM BRENNERReuters

La Casa Blanca está decidida a dar una vuelta de tuerca a la guerra contra las drogas. La primera y más espectacular de las medidas consistirá en enviar barcos de armada estadounidense a las costas de Venezuela. La noticia llegó después de que la pasada semana los fiscales de Nueva York y Florida acusaran al gobierno de Nicolás Maduro de haber priorizado «el uso de cocaína como arma contra Estados Unidos», así como de importar «la mayor cantidad de cocaína posible en los Estados Unidos».

Maduro y los suyos habrían importado hasta 250 toneladas métricas de cocaína al año durante más de una década. Con una recompensa por la captura del mandamás venezolano cifrada en 15 millones de dólares, el presidente de EEUU, Donald Trump, dobla la apuesta con el envío de los buques de guerra. Se trata de una operación que vendría preparándose desde hace meses. Pero el anuncio, la semana pasada, de los cargos por terrorismo contra Maduro y su cúpula añade urgencia al despliegue.

Por si fuera poco esta misma semana el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunciaba un plan para fomentar la creación de un consejo en gobierno en Venezuela que pilote el país hasta la celebración de elecciones democráticas en el plazo de un año. En el consejo no estarían ni Nicolás Maduro ni Juan Guaidó. Aunque la propuesta de Pompeo fue inmediatamente criticada por quienes consideran que lejos de suavizar las condiciones para el diálogo añade gasolina al incendio, lo más probable es que la intención de la Casa Blanca sea otra.

Lejos de ofrecer la mano y garantizar una salida digna a Maduro EEUU parece apostar por ganarse entre líneas a algunos de los fieles del tirano, seducidos por la posibilidad de incrustarse en la operación de regreso a la democracia y, por tanto, de limpiar su pasado y asegurarse el futuro en el supuesto de que colapse el actual régimen.

Apoyo de Alemania

Poco después de que Alemania apoyara el plan estadounidense, Guaidó aseguró en redes sociales que «seguiremos firmes hasta lograr la libertad. Haremos todo por salvar a nuestra gente. Mientras el cobarde de Maduro secuestra inocentes, recibimos apoyo para atender la emergencia, que es lo fundamental en este momento. Gracias, Angela Merkel, por este apoyo. Saldremos de esta».

Trump, que habló flanqueado por el secretario de defensa, Mark Esper, y el fiscal general, William Barr, comentó que «el pueblo venezolano continúa sufriendo tremendamente debido a Maduro y su control criminal sobre el país, y los narcotraficantes están aprovechando esta ilegalidad» comentó Esper.

Entre otros efectivos Estados Unidos desplegará aviones de vigilancia, barcos de guerra y fuerzas especiales hasta duplicar su capacidad en la zona. El gobierno interino de Venezuela, capitaneado por Guaidó, saludó el anuncio «como una acción positiva para frenar las redes narcoterroristas que ha impulsado el régimen de Nicolás Maduro, con sus aliados del ELN, la disidencia de las FARC y otros grupos, en toda la región».

«Es necesario», añade, «trabajar en todos los niveles: en las acciones judiciales contra los responsables del narcoterrorismo en el continente americano, como se anunció hace algunos días desde el Departamento de Justicia de EEUU; y en las acciones operativas necesarias para reducir y neutralizar la capacidad de acción de estos grupos del tráfico de drogas y armas que intoxican la vida de los ciudadanos en el hemisferio».

En opinión de los fiscales estadounidenses, que investigan desde hace años las conexiones de Maduro y los suyos con los grandes cárteles del narcotráfico, es evidente que el régimen ha trabajado junto al Cartel de los Soles y ha usado la droga no sólo para asegurarse la permanencia en el poder y enriquecerse, sino también como arma de guerra contra EEUU.

Maduro y el resto podrían ser sentenciados a cadena perpetua en el supuesto de acabar frente a un tribunal en EEUU, acusados de tráfico de cocaína. Como explicó Geoffrey S. Berman, fiscal del distrito sur de Nueva York, «los acusados ​​traicionaron al pueblo venezolano y corrompieron a las instituciones venezolanas a fin de enriquecerse con el dinero del narcotráfico». De momento los buques estadounidenses ya han puesto rumbo a Venezuela. Marco Rubio, senador por Florida, habla ya de días de nervios para los señores de la droga en Venezuela.