Un demandante de asilo mata a dos personas y hiere a otras cinco con un cuchillo en Francia

El atacante, detenido junto a dos presuntos cómplices, actuó al grito de “Alá es grande”. La Fiscalía Antiterrorista asume el caso

El ministro de Interior francés, Christophe Castaner (segundo por la derecha), en el lugar de los hechos, en Romans sur Isere/Foto: ALEX MARTIN/EFE

En pleno confinamiento, Francia ha recibido un nuevo sobresalto ayer en forma de apuñalamiento. Al menos dos personas han muerto y cinco siete han resultado heridas, cuatro de ellas de gravedad, por un ataque a cuchillo cuyos motivos están bajo investigación, en la región francesa de Drome, en el sureste del país, según han informado fuentes policiales a primera hora de la tarde del sábado.

El ataque ha ocurrido concretamente en la localidad de Romans-sur-Isère, donde un individuo apuñaló a varias personas cerca de una panadería, para luego dirigirse a negocios cercanos y proseguir sus ataques. El individuo fue arrestado y se encuentra herido leve sin que de momento exista una confirmación oficial sobre su identidad, aunque algunos medios franceses le describen como un refugiado sudanés de 30 años de edad, aproximadamente, que efectuó las puñaladas al grito de «Alá es grande». La policía ni los servicios de inteligencia contaban con registros sobre él.

Según el diario «Le Parisien», el agresor respondería al nombre de Abdallah A.-O., nacido en Tendelty (Camerún) en 1987. El atacante llevaba consigo un permiso de residencia en Francia fechado en 2017. Además, otros dos hombres han sido detenidos. Uno de ellos sería el compañero de piso del agresor, otro sudanés de 28 años según publica la prensa local.

La Policía ha realizado una minuciosa persecución durante varias horas en el piso que ambos hombres compartían no lejos del lugar del ataque. Al cierre de esta edición, aún continuaban las pesquisas en dicho lugar. Los agentes acordonaron y bloquearon todo el perímetro del lugar de los hechos y pidieron que cerrasen los escasos comercios que quedaban abiertos, y que en este contexto de crisis sanitaria, se limitaban a tiendas de comida, kioskos y panaderías.

Horas después, la Fiscalía Antiterrorista, tras estudiar todos los indicios para considerar retomar la investigación según informaba en la tarde del sábado France Télévisions, ha asumido la investigación. La Fiscalía Nacional Antiterrorista “ha decidido abordar estos hechos” y ha abierto “una investigación sobre los cargos de asesinato e intento de asesinato en relación con una acción terrorista y una asociación de delincuentes criminales”, informaron sus responsables.

Las investigaciones iniciales apuntan a “un objetivo homicida que pretendía perturbar seriamente el orden público por intimidación o terror”, ha explicado en un comunicado. En el registro en su domicilio se encontraron “documentos escritos a mano con una connotación religiosa en la que el autor de las líneas se queja en particular de vivir en un país de no creyentes”.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, ha dado sus condolencias a las familias de las víctimas y prometido una investigación exhaustiva. El presidente Emmanuel Macron prometió este sábado que se actuará «para esclarecer el acto odioso» ocurrido en la localidad de Romans sur Isère. «Mis pensamientos están con las víctimas del ataque de Romans sur Isère, los heridos y sus familiares. Se actuará para esclarecer este acto odioso que deja en duelo a nuestro país, duramente golpeado ya estas últimas semanas», en alusión al coronavirus, escribió el jefe del Estado en la red social Twitter.

Francia se encuentra desde el pasado 17 de marzo en estado de urgencia sanitaria por la crisis del coronavirus, que ha dejado más de 6.500 muertos en el país, por lo que los ciudadanos solo pueden salir para comprar productos de primera necesidad o realizar una breve actividad física en torno a sus casas. El miedo a un atentado terrorista ha estado presente desde que se inició el confinamiento por la pandemia pues el país es más vulnerable y el impacto psicológico de una crisis añadida a la sanitaria sería mayor.

Aunque hay también más agentes en la calle para controlar que se respeta el confinamiento, la paradoja es que , según señalan sindicatos policiales, este hecho hace que las fuerzas de seguridad se expongan más aún que en circunstancias normales.

Desde enero del 2015, cuando se produjo el ataque a la redacción del semanario satírico «Charlie Hebdo», en París, Francia ha sufrido numerosos atentados yihadistas en diversas partes de su territorio, a veces cometidos por individuos aislados. Hasta la prefectura de policía de París fue protagonista de un ataque.