Daniel Ortega desaparece en plena pandemia

Nicaragua especula con su posible muerte por coronavirus tras un contagio en una boda

Mientras el mundo entero libra una guerra contra el Covid-19, en Nicaragua el presidente Daniel Ortega ha desaparecido. La última oportunidad en la que se esperaba ver al exguerrillero fue el pasado viernes, 3 de abril, en las honras fúnebres del diputado oficialista Jacinto Suárez, fallecido un día antes. Se trata de una de las pocas figuras de la Revolución Sandinista que aún apoyaba a Ortega y quien incluso fue encarcelado junto al actual mandatario en los años 70. Con la deriva totalitaria emprendida por Ortega, cada vez le escasean más los amigos.

Durante el velatorio del día anterior, fue notoria no solo la ausencia del matrimonio gobernante, sino que algunos de los funcionarios del Gobierno y diputados oficialistas que sí asistieron, lo hicieron con mascarillas.

La legendaria exguerrillera sandinista e historiadora Dora María Téllez reaccionó a la ausencia de Ortega en ese homenaje. A través de su cuenta en Twitter expresó: “Desaparecidos Ortega, Rosario Murillo –quien ejerce el poder en la sombra como vicepresidenta- y toda su familia del homenaje a Jacinto Suárez. Están en cuarentena en alguna isla privada o es algo más grave. Ortega ni siquiera mandó un audio para despedir a su amigo. El gobierno lo maneja Rosario Murillo por teléfono”.

La última aparición pública de Ortega fue el 12 de marzo en ocasión de una videoconferencia con otros mandatarios de la región, en la que se planteó la respuesta coordinada desde el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) ante el coronavirus.

Desde entonces, incluso la comunicación de decisiones de alto nivel ha sido asumida de manera indirecta por Murillo a través de sus acostumbrados mensajes emitidos únicamente en formato de audio. Por ejemplo, el 1 de abril, Murillo informó de que Ortega designó a Martha Reyes como ministra de Salud.

Rumores sobre el presidente

La ausencia física de la vida pública del mandatario ha incidido en que, en las últimas dos semanas, han sido varios los mensajes de audio que han circulado, de personas que aseguran contar con información de fuentes cercanas a la familia Ortega Murillo y que sostienen que el controvertido presidente habría fallecido.

Por ejemplo, uno de estos audios asegura que en la boda el pasado 14 de marzo de Rafael Ortega -nieto de la pareja gobernante-, la familia contrató a un estilista que estaría contagiado del coronavirus y habría muerto días después. Él sería quien, supuestamente, contagió al mandatario, pero en cualquier caso hay que aclarar que por ahora, se trata de puras especulaciones.

Y todo esto en un contexto en que el Gobierno ha dado poca importancia a la pandemia del coronavirus y ha difundido cifras “oficiales” llamativamente bajas. Pero la crisis ha dejado al menos 328 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales como la ANPDH elevan la cifra a más de 600.

Al respecto, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) emplazó este lunes a Daniel Ortega a que aparezca en público y así determinar si existe un vacío en el poder o un abandono del cargo. Su secretario ejecutivo, Álvaro Leiva, exiliado en Costa Rica, hizo el emplazamiento mediante una transmisión en vivo en Facebook en la que reseñó que a Ortega no se le ve en público desde el pasado 21 de febrero, y que la última vez que se supo algo de él fue el 12 de marzo cuando estuvo en una videoconferencia con los colegas del Sistema de Integración Centroamericana (Sica).

“La ANPDH emplaza al señor José Daniel Ortega para que en un plazo de 72 horas comparezca ante la nación nicaragüense para constatar que está al frente de la gestión publica del Estado”, expresó Leiva. Según el activista de derechos humanos, Nicaragua necesita “que se aclare cuál es la situación para determinar si nos encontramos frente a los supuestos constitucionales de abandono del cargo, de imposibilidad de gobernar, de incapacidad temporal o permanente, o si estamos frente a una falta definitiva”.

Leiva dijo que aunque existen antecedentes de largas ausencias de Ortega, hacerlo en medio de la pandemia por el coronavirus COVID-19 es "una evidente irresponsabilidad que ha levantado muchas especulaciones".

"La ausencia de la palestra pública es preocupante porque sumado a la situación política produce un Estado fallido, acéfalo. Es una situación que agrava la permanente violación de los derechos humanos que acontece en Nicaragua y deja a la población en alto riesgo y vulnerabilidad ante la pandemia", manifestó.