La deuda que ahoga a la UE

La deuda pública refleja la división entre el Norte y el Sur reabierta con la pandemia. Italia y España carecen del margen para endeudarse del que sí disponen los países más ricos, que son también los más beneficiados del euro y el mercado único

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deuda públicaJosé Maluenda

La pandemia de coronavirus ha reabierto en la UE la nunca superada brecha Norte-Sur de la Gran Recesión. Acreedores contra deudores. Austeros contra despilfarradores. En esta batalla cobra especial protagonismo la deuda pública, un indicador económico que explica la capacidad de maniobra de cada país para hacer frente a un «shock» simétrico como el Covid-19. A diferencia del déficit público, que refleja la diferencia entre gastos e ingresos en un determinado año presupuestario, la deuda pública muestra la acumulación histórica de los fondos que el Estado debe a quienes le han prestado dinero. Es decir, este índice, medido como el déficit en relación al PIB, es la herencia que dejamos a futuras generaciones.

Pese a que los criterios de convergencia imponían que la deuda pública no debía superar el 60%, la eurozona está hoy lejos de cumplirlo, con una media del 86% entre sus 19 miembros. Los tres socios más endeudados son Grecia (181%), Italia (135%), y Portugal (122%), seguidos por Chipre, Bélgica, Francia y España, que rondan el 100%. Entre ellos, hay cuatro países rescatados durante la última crisis. El caso griego es sintomático, dado que Atenas necesitó tres rescates para no caer en la bancarrota. Italia, por su parte, lleva estancada económicamente desde que nació el euro en 1999.

Por el contrario, los países menos endeudados son precisamente los más reacios a mutualizar la deuda a través de los coronabonos: Alemania (62%), Finlandia (69%) y Países Bajos (52%).

Tachados de insolidarios por sus socios mediterráneos, estos Estados son, a su vez, los que más se benefician de la moneda única y del mercado interior. Si bien el ranking lo encabezan Luxemburgo (12.500 euros por persona y año), Irlanda y Bélgica, el inflexible Países Bajos queda en cuarto lugar, con cerca de 5.000 euros por ciudadno y año, seguida de Austria y Dinamarca, y Suecia queda como octavo país. Alemania, el mayor contribuyente del presupuesto comunitario y con una economía fuertemente exportadora, queda en el undécimo lugar, por encima de la media europea.

En definitiva, los contribuyentes netos son los más beneficiados de contar con un mercado al que vender sus productos. Como resultado, Países Bajos disfruta de la balanza por cuenta corriente con mayor superávit de la Eurozona, un 10,8%, seguido de Alemania con 7,3%.

La batalla Norte-Sur no empezó con la pandemia. En febrero, la conocida como «banda de los cuatro» o los «frugales» (Países Bajos, Austria, Finlandia y Suecia) se negó a que el gasto de la UE supere el 1% de la Renta Nacional Bruta en los presupuestos comunitarios para el período 2021-2027 a pesar de que la salida de Reino Unido resta 11.000 millones anuales a las arcas de Bruselas.