Un refugiado se ahorca frente a la sede de Acnur en Nairobi

De 28 años, su suicidio ha provocado protestas frente al organismo de la ONU. Al parecer, fue a pedir ayuda y los vigilantes de seguridad le pegaron una paliza

Ugandan refugee commits suicide outside UNHCR offices in Nairobi
Nairobi (Kenya), 13/04/2020.- A police officer (L), tries to recover the body body of an Ugandan refugee (R), who was identified by a fellow refugee as 28-year-old A. M., from a tree in front of the office of the United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR) in Nairobi, Kenya, 13 April 2020. The LGBT man committed suicide by hanging himself from a tree after he allegedly was beaten by security guards and police officers manning the UNHCR office in Nairobi, according to a fellow refugee friend. His friend says M. has been living under the bridge with other refugees for the past few days after he was evicted from his house. After his body was recovered by police officers, fellow refugees proceeded to protest outside UNHCR office saying that they have not been receiving adequate support and security from the UN refugee agency. Kenyan police and the UNHCR say they are waiting for the police investigation on the incident. (Protestas, Kenia) EFE/EPA/Daniel Irungu ATTENTION EDITORS: GRAPHIC CONTENT FOTO: Daniel Irungu EFE

Un refugiado de 28 años y oriundo de Uganda se ha suicidado, colgándose de un árbol frente a la sede del Acnur en Nairobi, Kenia.

Había huido a Kenia por su condición sexual, en Uganda ser LGTBI está más que penalizado. Buscaba un futuro mejor o simplemente tener futuro. Antes de ahorcarse, los guardias de seguridad y los agentes de policía que se encargaban de la oficina de Acnur en Nairobi le pegaron una paliza, según ha contado un amigo, también refugiado.

Aneste Mweru, de 28 años, estaba viviendo debajo de un puente con otros refugiados después de que le desahuciaran de su casa.

Después de que hallaran el cuerpo y la Policía lo desatara del árbol, algunos de sus amigos refugiados han protestado frente a la sede de Acnur por no recibir el respaldo y la seguridad suficiente por parte de esta agencia de la ONU.

Por su parte, tanto la Policía keniana como Acnur han señalado que están esperando a que la Policía investigue el incidente.

FOTO: Daniel Irungu EFE

Su amigo, el refugiado Shimwe Nathan, de origen congoleño, contó a la agencia Efe que Mweru no podía pagar el alquiler de su casa tras perder su trabajo como consecuencia del impacto económico de la pandemia de coronavirus en la capital keniana, parcialmente confinada para contener la expansión de la Covid-19.

Desde entonces, el difunto y otros refugiados llevaban varias noches “durmiendo debajo de un puente”, explicó Nathan. Mweru, señaló, “se levantó esta mañana para ir a la oficina de Acnur a pedir ayuda”.

“Llegó allí -prosiguió- sobre las dos de la mañana (23:00 GMT del domingo). Y los guardias que protegen la oficina de Acnur empezaron a pegarle porque no se permite a nadie estar en el exterior de la oficina de Acnur”, situada en el barro de Westlands (norte).

“El chico se debilitó y, sin poder hacer más, se colgó de un árbol”, aseguró Nathan, que, junto a unos veinte refugiados, protestó esta mañana ante la sede de ACNUR mientras el cadáver de su amigo aún pendía de las ramas hasta que fue retirado por la Policía.

En su cuenta de la red social Twitter, la oficina de Acnur en Kenia afirmó que “tiene constancia del incidente de hoy en el que un refugiado perdió trágicamente la vida”.

La sede de Acnur en Nairobi
La sede de Acnur en Nairobi FOTO: Daniel Irungu EFE

La oficina sigue de cerca la investigación policial en curso. Acnur Kenia proporcionará más información cuando esté disponible”, agregó la agencia de la ONU, al transmitir su “más profunda compasión” a la familia de la víctima.

Mweru pertenecía al colectivo de refugiados LGTBI (Lesbianas, Gays, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales)" de Nairobi, indicó en Twitter el también ugandés Geoffrey Rainbo, trasladado por Acnur desde el campo de refugiados de Kakuma (noroeste de Kenia) a la capital keniana, donde trabó amistad con su malogrado compatriota.

Su suicidio “ocurrió después de haber sido golpeado por la seguridad de Acnur en el lugar donde fue a solicitar ayuda en términos de comida y alojamiento tras la retirada de la asistencia financiera que él y muchos de nosotros, del campo de refugiados de Kakuma, afrontamos durante esta pandemia”, añadió Geoffrey Rainbo.

Gran parte de los casi 200 refugiados LGTBI contabilizados el años pasado por Acnur en Kakuma procedían de Uganda, donde una ley contra la homosexualidad firmada por el presidente Yoweri Museveni en 2014, e invalidada meses después por el Tribunal Constitucional, penaba con cadena perpetua las relaciones homosexuales.

Por eso, muchos empezaron a ver su salvación en Kenia, donde raramente se aplica la ley colonial que establece penas de hasta 14 años de prisión.

En mayo del año pasado, la ONU pidió “calma” a los refugiados LGTBI tras unas protestas ante la sede de Acnur en Nairobi para exigir un mejor trato que desembocaron en disturbiosen los que la Policía usó gases lacrimógenos y detuvo a más de 20 manifestantes.