Especiales

Donald Trump

EE UU y Reino Unido lanzan una advertencia a China por su gestión de la pandemia

Londres asegura que las relaciones con Pekín ya no podrán volver a la normalidad y Trump promete una investigación a fondo

Frente de Reino Unido y Estados Unidos contra China. El presidente Donald Trump aseguró este jueves que “todos los líderes” de los países que conforman el G7 “están devastados” por la crisis del coronavirus, incluidas sus economías, al tiempo que ha asegurado estar “enfadado” porque ninguno fue avisado con antelación sobre el Covid-19, en referencia a China.

“Estoy enfadado, porque deberían habérnoslo dicho. Nos lo deberían haber contado antes (...) La gente sabía que estaba sucediendo y no querían hablar de eso. No sé por qué, pero vamos a llegar al fondo”, ha indicado Trump durante la rueda de prensa diaria del grupo de trabajo del coronavirus en la Casa Blanca, según informaciones de la cadena de televisión CNN.

Los líderes del G7, los países con más peso político, económico y militar del mundo -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido-, han mantenido una videoconferencia organizada por Estados Unidos en la que han discutido una respuesta coordinada a la pandemia del coronavirus, que ya ha dejado más de 143.000 muertes y dos millones de contagiados a nivel global.

Según un comunicado de la Casa Blanca, los países se han comprometido a llevar a cabo una respuesta global “fuerte y coordinada” para emprender una “recuperación fuerte y sostenible” tras la crisis originada por el Covid-19. Asimismo, las partes han acordado unir sus investigaciones sobre el coronavirus, “incluidos todos los datos epidemiológicos relevantes y las mejores prácticas emergentes”, según el comunicado, al que ha tenido acceso la agencia de noticias alemana DPA.

Desde Londres, Dominic Raab, al frente del Gobierno mientras Boris Johnson se recupera del coronavirus, ha advertido a Pekín que las relaciones no pueden seguir igual con Reino Unido después de la pandemia. Raab explicó que su Gobierno va a analizar de manera equilibrada lo sucedido pero adelantó que con China ya no será válido el esquema de “normalidad”.

Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha subrayado la “necesidad” de emprender una respuesta internacional “ambiciosa y coordinada” contra el coronavirus, al tiempo que ha expresado su apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS). De esta ha destacado el “papel central” que debe desempeñar en cuanto a estados, instituciones, internacionales y programas dedicados a las vacunas, la salud y el fortalecimiento de los sistemas de salud.

Además, ha recordado el interés “común” y la necesidad de brindar “ayuda masiva” a los países más vulnerables, especialmente en África, para hacer frente a las consecuencias sanitarias y económicas de la pandemia, según un comunicado del Elíseo. Los ministros de Economía y los gobernadores de los bancos centrales de los países que conforman el G7 ya prometieron a principios de esta semana que la agrupación hará “lo que sea necesario” para apoyar la economía en el marco de la pandemia.