Biden se lanza a la conquista del voto hispano

The Latino Victory Fund, la mayor asociación sin ánimo de lucro, respalda al ex vicepresidente demócrata. Esta minoria supone un 13% de voto en las presidenciales del 3 de noviembre

FILE PHOTO: Democratic presidential candidates Biden and Warren pose together in Westerville
El ex vicepresidente Joe Biden con su antigua rival, la senadora Elisabeth WarrenShannon StapletonReuters

«Juntos, derrotaremos a Donald Trump», publicaba Joe Biden esta semana en sus redes sociales junto a una fotografía suya con los diez candidatos que le han acompañado en los debates televisados de la última fase de las primarias demócratas. Hace unas semanas, rivales. Ahora, aliados. Y es que, tal y como el propio Joe Biden afirmaba, «ha sido una gran semana» para él.

Por un lado, «el presidente Obama, el senador Sanders y la senadora Warren, todos se han unido a nuestra campaña», destacaba el ex vicepresidente, invitando a los votantes a unirse con un mensaje directo: «Necesitamos también tu ayuda para mantener este impulso. Sé que los tiempos son duros pero, si estás disponible, por favor súmate hoy».

Los demócratas creen que todos los esfuerzos dedicados a poner fin a los cuatro años de presidencia de Trump y evitar que se conviertan en ocho, como manda la tradición en Estados Unidos, serán pocos con tal de conseguir su objetivo. Por esa misma razón, todos y cada uno de sus adversarios en las primarias, que hasta hace unas semanas competían entre ellos con subidas de tono, discrepancias en temas esenciales e incluso algunos ataques personales, ahora unifican sus mensajes y muestran la fuerza de esa unión.

Trump vs Biden FOTO: Antonio Cruz

Biden es, a gusto de todos, el candidato demócrata que mejor representa la unión de la pluralidad ideológica del partido y configura un mapa heterogéneo donde las distintas voces que hasta ahora habían potenciado sus diferencias afinan al mismo son destacando sus similitudes. «Necesitamos un tipo de liderazgo que esté basado en conocimiento y experiencia, honestidad y humildad, empatía», afirmaba Obama esta semana, rompiendo su silencio por primera vez, al anunciar su apoyo al que fue su ex vicepresidente y mano derecha durante sus ocho de mandato al frente de la Casa Blanca.

Trump aspira a la reelección y los demócratas a arrebatarle la presidencia el próximo 3 de noviembre. A falta de 200 días para las elecciones, los demócratas retoman su campaña electoral hacia las presidenciales poniendo toda la carne en el asador. Ayer anunciaban la puesta en marcha de un plan que pretende abordar el desempleo y las peores cifras en la historia del país de esos más de 22 millones de estadounidenses que han solicitado ayudar tras quedarse sin trabajo y sin sueldo como consecuencia de la pandemia.

El «Plan Biden» propone un seguro de empleo bajo una «compensación de corto plazo», también conocida como «trabajo compartido», donde las empresas en dificultades mantengan a sus trabajadores, empleados a horas reducidas, y el Gobierno Federal les ayude a compensar la diferencia de sus salarios. Es decir, transformar el seguro de desempleo en un seguro de empleo para millones de estadounidenses de los 50 estados del país.

Por otra parte, la mayor organización hispana sin ánimo de lucro, The Latino Victory Fund, daba a conocer la puesta en marcha de una campaña digital para apoyar la candidatura de Joe Biden. La plataforma Latinos con Biden es una «red bilingüe virtual por y para los votantes latinos que estén listos para derrotar al presidente Donald Trump y elegir al vicepresidente Joe Biden», anunció en Twitter la primera organización al hacer público su apoyo al demócrata.

La iniciativa consiste en una plataforma digital compuesta por una serie semanal con simpatizantes de Biden, así como generación de contenido semanal en redes sociales con mensajes en inglés y español. Y es que el voto latino puede acabar siendo decisivo en estas próximas elecciones, en un país donde más del 13% de los votantes son de origen latinoamericano. Se calcula que cerca de 60 millones de latinos viven en EE UU, de los cuales casi 19 millones tienen menos de 18 años y otros 12 millones se encuentran en situación irregular, según datos recientes del Pew Research Center.

Los hispanos representan la minoría más grande del país y su voto puede ser decisivo por primera vez en unas presidenciales: hasta 32 millones de personas de origen hispano pueden participar. «Necesitamos construir un mejor futuro para todos», recuerda Biden en sus redes con mensajes en español dirigidos a todos sus potenciales votantes.

Una estrategia muy distinta a la que sigue el equipo de Trump, quien potencia, por el contrario, el patriotismo a menudo con la percepción de que la inmigración «invade» las fronteras para cometer crímenes en el país o quitar el trabajo a los estadounidenses, justificando así la implementación de drásticas medidas proteccionistas.

Entre la nueva realidad de la pandemia que está viviendo el país se cuelan mensajes electorales con temas que prometen estar en primera línea política durante los últimos meses de campaña presidencial. Una vez pase la fiebre informativa del coronavirus y se vaya recuperando poco a poco la normalidad, la tentación de usar las consecuencias del Covid-19 como arma arrojadiza entre candidatos empieza a calentar ya motores. Los ataques contra estadounidenses de origen chino han aumentado drásticamente durante esta crisis sanitaria. «Los actos racistas tiene que parar», condenó Biden esta semana.

«Nadie debería ser un objetivo por su aspecto, por su origen o el de sus ancestros, o por quién es. Covid-19 es un peligro para todos y lo pararemos uniéndonos, no atacando a la gente por su herencia», añadió.

Biden también publicó en Twitter: “No derrotaremos al presidente Donald Trump siendo como él. Le ganaremos haciendo lo contrario. Donde busque dividirnos, conectaremos a la gente. Donde muestre crueldad, nosotros compasión. Y cuando él luche, nosotros lucharemos más duro. Pero no podemos hacerlo sin ti”.