El coronavirus rompe la luna de miel de Boris Johnson con los británicos

La Prensa y la oposición acusan al “premier”, aún convaleciente, de no haber participado en las primeras reuniones del comité de crisis sobre la pandemia

Preparations of House of Commons Chamber
La mayoría de diputados británicos participa por videoconferencia en las sesiones de la Cámara de los Comunes para prevenir contagiarse de la pandemiaJESSICA TAYLOR / UK PARLIAMENT /EFE

Se acabó la luna de miel de Boris Johnson con el electorado. Las críticas por la gestión ante la crisis del Covid-19 han estallado en Downing Street. El Gobierno británico se ha defendido este lunes ante las feroces acusaciones realizadas el fin de semana en la Prensa, que acusan al primer ministro de haber estado ausente en la fase inicial del brote, perdiéndose hasta cinco reuniones del comité de emergencia COBRA.

Después de que tanto el diario “Financial Times" como “The Sunday Times” publicaran sendos artículos cuestionando su actuación ante la pandemia, el Ejecutivo ha emitido un inusual comunicado asegurando que las informaciones tenían “falsedades y errores” que “tergiversan la enorme cantidad de trabajo que estaba realizando el Gobierno”.

El Número 10 destaca que, desde que Johnson declaró a finales de febrero que la lucha contra el coronavirus es la principal prioridad del Gobierno, los ministros han estado trabajando para cumplir sus objetivos, en un momento de escasez de test y equipos de protección para trabajadores sanitarios.

Con todo, la investigación de “The Times”, donde señala que entre enero y febrero Johnson andaba demasiado ocupado gestionando su vida privada y buscando el mejor momento para anunciar públicamente su compromiso y embarazo con su novia Carrie no han sentado demasiado bien al electorado. Los hashtags #Boristheliar (Boris el mentiroso) y #Borisresign (Boris dimite) se han hecho viral en la redes. Reino Unido puede llegar ahora a ser el país más afectado de Europa y en la oposición ya no está un impopular Jeremy Corbyn, sino un moderado Keir Starmer que, desde que se convirtió en líder laborista a inicios de abril, ha ido atrayendo -según las encuestas- a votantes de los liberal demócratas y Los Verdes.

Según las últimas cifras oficiales de este lunes, los muertos en hospitales por Covid-19 en Reino Unido ascienden ya a 16.509. En las últimas 24 horas se han registrado 449 fallecidos. Los datos de los lunes no suelen ser precisos porque durante el fin de semana no hay tanto personal para contabilizarlos. Con todo, en la última semana sí se han estabilizado.

En cualquier caso, el Gobierno no está dispuesto ahora a relajar las medidas de confinamiento, ampliado, de momento, hasta el próximo 7 de mayo. A pesar de la presión por la consecuencias económicas, es el propio Johnson quien se muestra ahora más cauto. El “premier” aún no se ha reincorporado a su puesto tras su paso por la UCI. Continúa recuperándose en la residencia de descanso de los primeros ministros en Chequers, al norte de Londres. Pero se mantiene en contacto con su equipo mediante reuniones por video conferencia.

“Lo peor que podríamos hacer sería rebajar prematuramente las restricciones y entonces alcanzar un segundo pico y tener que volver a la casilla de salida de nuevo, teniendo que adoptar medidas incluso más draconianas”, ha explicado el ministro de Cultura, Oliver Dowden.

Aunque el Ejecutivo recalca que la crisis es su mayor prioridad, el personal sanitario sigue denunciando la falta de equipo de protección. El domingo debían haber llegado 400.000 batas desde Turquía, pero los médicos y enfermeros aún siguen esperando el pedido.

Por su parte, más de 140.000 empresas británicas han solicitado este lunes acogerse al programa de ayudas del Gobierno para cubrir el 80% del salario de trabajadores con el empleo suspendido. El Ejecutivo se ha comprometido a abonar un amplio porcentaje de los sueldos, hasta un máximo de 2.500 libras (2.865 euros) para tratar de evitar despidos definitivos de trabajadores cuyas empresas no pueden hacer frente a esos pagos.