Italia anuncia una reapertura escalonada desde el 4 de mayo

Ante las presiones regionales, Conte asegura que la deshibernación económica será nacional, pero tendrá en cuenta las particularidades

Italian PM Conte press conference
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha adelantado las líneas del desconfinamiento en ItaliaFILIPPO ATTILI / HANDOUTEFE

Las presiones para levantar el aislamiento antes de tiempo eran cada día más fuertes. Lombardía, la región más golpeada por el coronavirus con 12.500 muertos y casi 68.000 casos, quería ser la primera en abrir. También esta parte de Italia, que genera el 22% de la economía del país, concentra la mayor parte de una industria que necesita moverse para evitar el colapso absoluto. Otras regiones del enclave productivo se habían sumado a las peticiones para volver antes a la actividad, mientras que el sur -con una estrategia más conservadora- se había rebelado contra las veleidades autónomas del norte. El Gobierno italiano temía la sublevación de varios reinos de taifas, por lo que ayer el primer ministro, Giuseppe Conte, dejó claro que no se dará ningún paso hasta el 4 de mayo. Italia mantiene parada toda actividad no esencial, con ligeras excepciones, y el confinamiento actual está vigente hasta el 3 de mayo.

“Me gustaría poder decir abrimos todo inmediatamente, comenzamos mañana. Pero este Gobierno ha puesto en primer lugar la tutela de la salud de los ciudadanos y, aunque no es para nada insensible al mantenimiento de la eficacia del sistema productivo, una decisión de este tipo sería irresponsable”, escribió Conte en su perfil de Facebook. El plan de reapertura lo anunciará en los próximos días, como estaba previsto, pero a través de este comunicado quiso frenar el ruido que llegaba desde los distintos territorios. El primer ministro aclaró que “el programa debe tener una impronta nacional”, que después “tendrá en cuenta peculiaridades territoriales, porque no es lo mismo el transporte en Basilicata [al sur del país] que en Lombardía”. Es decir, que todas las regiones comenzarán la llamada ‘fase dos’ el 4 de mayo, pero las medidas no serán uniformes.

“Os pongo un ejemplo: no podemos limitarnos a presuponer por parte de cada una de las empresas el respeto por los protocolos, sino que tenemos que valorar también el flujo de trabajadores que la empresa genera o los transportes necesarios”, añadió Conte. Según él, los médicos evaluarán que se cumplen los requisitos de seguridad, habrá mascarillas para todos y ya desde esta semana comenzarán los test serológicos masivos en distintas regiones. En los últimos días, la prensa italiana ha publicado innumerables hipótesis sobre cómo será la reapertura, obtenidas a través de filtraciones de los distintos comités -formados por decenas de expertos- que asesoran al Gobierno, pero hasta el momento no hay nada confirmado.

Las pocas cosas que están claras es que será fundamental mantener el distanciamiento social, que el uso obligatorio de mascarillas se da casi por descontado o que la vuelta a la actividad comercial será gradual. Primero abrirán los sectores con un menor riesgo de acumulación de personal, mientras que otros donde haya más aglomeraciones deberán esperar. Se mantendrán las recomendaciones para teletrabajar, siempre que sea posible, y se espera que vuelvan a abrir lugares públicos como los parques.

La situación sanitaria sigue mejorando. Ayer, por segundo día consecutivo, se registraron menos enfermos por COVID-19 que en la jornada anterior. Este martes hubo 528 menos que el lunes. También las UCI continúan vaciándose paulatinamente e incluso el comisario especial para la emergencia, Domenico Arcuri, informó de que por primera desde que comenzó la pandemia hay más respiradores disponibles que pacientes infectados de coronavirus en cuidados intensivos. Sin embargo, las muertes continúan creciendo. Ayer se registraron 534, lo que significa un repunte con respecto al día anterior, y eleva la cifra global hasta 24.648.

De modo que los expertos sanitarios muestran fuerzas para transmitir noticias positivas, pero mantienen una enorme cautela para no dar pasos en falso. Según un estudio publicado por el Observatorio Nacional de la Salud, en algunas regiones como Umbria o Basilicata ya han dejado de registrar nuevos contagios, pero en Lombardía o Las Marcas el reguero se prolongará hasta finales de junio.

50.000 millones contra la recesión

Esta situación se produce en paralelo a las catastróficas previsiones económicas para Italia. El FMI calcula que la economía caerá más de un 9% a final de año. Por eso, Conte anunció ayer también que en los próximos días anunciará un nuevo paquete para familias y empresas por valor de 50.000 millones de euros. Se trata del doble de dinero que el Ejecutivo ya ha aprobado para ayudas directas a los italianos.