Alemania avisa a sus ciudadanos de que no tendrán vacaciones en España

Nuestro país recibe cada año a más de once millones de turistas alemanes. El Gobierno estudia la posibilidad de establecer “corredores seguros” entre Belín y las islas

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Un nuevo jarro de agua fría sobre las expectativas del sector turístico español. Y ahora llega desde Berlín. Thomas Bareiss, comisionado de Turismo del Gobierno de Angela Merkel, ha advertido a los más de once millones de sus ciudadanos que nos suelen visitar anualmente de que en los próximos meses no podrán viajar a España debido al coronavirus.

En declaraciones a la cadena pública ZDF, preguntado por las inminentes vacaciones de verano y los viajes a los destinos preferidos por los alemanes, Bareiss ha asegurado que ve "más que improbable que se reanuden con celeridad los viajes turísticos a España, Grecia o Turquía”, y mucho menos países lejanos como Tailandia, dados los riesgos de contagio que comportan los viajes.

El comisionado de Turismo ha lanzado el mensaje de que este año los alemanes deben mentalizarse de que las vacaciones deben ser en su propio país. Y esta recomendación la ha hecho también para los viajes de negocios, ya que los viajes a otros continentes serán muy complicados en los próximos meses dadas las muchas restricciones, prohibiciones y cierre de fronteras y aeropuertos.

Alemania es el segundo mercado de turistas extranjeros en España, y de hacerse realidad la advertencia, supondría otro serio revés para las intenciones del sector de tratar de salvar al menos parte de la temporada. Hay muchos alemanes con segunda residencia en nuestro país, y de hecho José Luis Ábalos, ministro de Transportes, ha mantenido ya varios contactos con el Gobierno de Berlín para buscar “vías de compromiso" que habiliten posibilidades de viaje. Ya se están barajando opciones como la creación de corredores seguros para poner en marcha vuelos directos al menos entre Alemania y las islas, menos afectadas por la pandemia.

Ya el pasado 16 de marzo el Gobierno germano había advertido a la población de que evitara los desplazamientos al extranjero. En la misma línea, hace unas semanas también la Comisión Europea lanzó a través de su presidenta, la también alemana Ursula von der Leyen, lanzó el mensaje a todos los ciudadanos de que se abstuvieran de reservar sus vacaciones de verano. La pretensión de Bruselas es coordinar los esfuerzos en este sector para evitar un posible caos, pero este aviso molestó en diversos países, especialmente los que tienen una industria turística más potente.

España y otros ocho países piden ayudas para el sector

Precisamente hoy, España y otros ocho países miembros de la Unión Europea han pedido a la UE un plan de apoyo económico al sector, uno de los más afectados por el parón de actividad del coronavirus, y una armonización europea de los criterios de movilidad de cara a la temporada alta de verano.

“En nuestros países, el turismo constituye una industria estratégica”, señalan Bulgaria, Chipre, Francia, Grecia, Malta, Italia, Portugal, Rumanía y España en una carta difundida el mismo día en que los ministros de Industria de la UE han celebrado una conferencia telemática y en la que piden “medidas coordinadas y diferenciadas en el corto y largo plazo para apoyar económicamente a la industria”.

Ese grupo de Estados, cuya población conjunta supera los 200 millones de personas, subrayan que el sector del turismo representa más del 10% del PIB de la UE y casi el 12% de su mercado de trabajo y reclaman que el plan europeo de relanzamiento económico incluya “un fuerte apoyo al turismo y que reconozca la existencia de ciertos territorios con especificidades”.

Piden además “reglas homogéneas” sobre movilidad tanto por avión como por barco y “que garanticen viajes sin interrupciones” en el espacio económico europeo, informa Efe. Este plan, que no traducen en cifras, también serviría para dar solución a las “necesidades específicas de ciertos territorios, incluidas las regiones ultraperiféricas y las islas” como Canarias, Madeira o Guadalupe, y “garantizaría la movilidad intraeuropea al apoyar a las aerolíneas y establecer estándares de seguridad comunes”, añaden.

La iniciativa de los ministros de esos nueve países se apoya en las declaraciones del comisario europeo para el Mercado Interior, Thierry Breton, al que citan en el documento de dos páginas y quien ha pedido en varias ocasiones un fuerte plan de estímulos para la economía en general y para el turismo en particular.

“El turismo es la primera industria europea”, dijo el viernes pasado Breton en una comparecencia telemática ante el Parlamento Europeo en la que subrayó que la recuperación económica del sector precisará “un plan muy sólido” lo antes posible porque “se acerca el verano y la temporada es determinante”. “El 90% de las empresas turísticas son pymes y hacia ellas deben de ir nuestros esfuerzos. Tiene que haber financiación directa y no préstamos”, añadió el comisario francés.

En la reunión de ministros europeos de Turismo de este lunes no se alcanzó ningún acuerdo, ni en materia de ayudas ni de coordinación, y la presidencia croata se limitó a compilar en un comunicado algunas de las intervenciones, como la de Italia que pidió que se pueda viajar “corredores turísticos” entre países de la UE y con supervisión de epidemiólogos.