Italia

Lombardía ya contaba en enero con 1.200 contagiados de Covid-19

Arrecian las críticas al plan italiano de desescalada. Los autónomos reclaman reabrir antes sus negocios y desatascar las ayudas públicas prometidas

Italian Prime Minister Giuseppe Conte visits Lodi
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, de visita en la localidad lombarda de LodiFilippo Attili/Italian Governmen / DPAFilippo Attili/Italian Governmen

El Big Bang llegó a Italia el 21 de febrero. Ese día hallaron al primer enfermo por Covid-19 en la localidad lombarda de Codogno, comenzando una cadena que ya ha sumado más de 200.000 casos solo en este país. El coronavirus no era aún una preocupación europea, pero, como se ha comprobado también en otros lugares, esa fecha de inicio es solo una ilusión. Una referencia con la que hacer nuestras cuentas. Antes de aquel viernes, al menos 1.200 personas ya se habían contagiado en la región de Lombardía.

El dato, realmente, es una nueva ficción. Pero en esta crisis se trata de dar con las aproximaciones más plausibles para construir una realidad. El estudio lo han elaborado las propias autoridades sanitarias de Lombardía sobre la base de los enfermos que llegaron a sus hospitales con síntomas que ahora identificamos con el Covid-19, pero que en aquel momento se confundieron con otras dolencias. Para el 26 de enero, de esos 1.200 pacientes, unos 160 se concentraban en Milán, con 1,3 millones de habitantes.

Si en esos días existía alguna preocupación al respecto, se centraba en cerrar las fronteras con los vuelos procedentes de China. Un mes más tarde, los esfuerzos se volcaron en seguir la pista por la provincia de Lodi y dar con algún vínculo que ligara los primeros contagios con el país asiático. Pero el virus ya llevaba tiempo en casa. De momento, los daños provocados elevan la cifra de víctimas mortales a 27.682, 323 en las últimas 24 horas. Sin embargo, ahora que los planes pasan por ir volviendo a una vida más cercana a la de enero, los expertos confían en que la información acumulada sirva para evitar una tragedia de igual magnitud.

El Gobierno de Giuseppe Conte ha elaborado un plan muy conservador para entrar en esa nueva fase. El próximo lunes la mayoría de industrias volverá ya a la actividad, pero los ciudadanos seguirán teniendo muchas restricciones para salir a la calle. Las únicas excepciones aprobadas por el Ejecutivo son salir a los parques –que volverán abrir–, realizar deporte al aire libre o visitar a un familiar. Tras la polémica generada por definir lo que se considera «familiar», el Gobierno ha aplicado el término de «personas con una relación afectiva estable», lo que incluye a las parejas.

El choque más sonoro se ha producido con la Iglesia, pues todavía no se permitirán las misas, como reclamaba la Conferencia Episcopal. Sin embargo, tras la intercesión del Papa, que llamó a la «obediencia», se prevé que habrá un acuerdo amistoso.

Bares y restaurantes no volverán a tener clientes en sus locales hasta el próximo 1 de junio, así como las peluquerías, de modo que distintas asociaciones del sector servicios han reclamado una apertura anticipada. Las ayudas prometidas por el Estado se mantienen atascadas en el complejo sistema burocrático italiano para decenas de miles de autónomos y pequeños empresarios.

Las regiones del norte dominadas por la derechista Liga han vuelto a chocar con Roma, donde gobiernan el Movimiento 5 Estrellas y el socialdemócrata Partido Democrático. Y así, en Véneto, que presumen de haber gestionado mejor la emergencia, han dado órdenes para que se permita a los ciudadanos desplazarse a sus segundas residencias, en contra de lo que dicta el Gobierno. La última solución la ha ofrecido el ministro de Asuntos Regionales, Francesco Boccia, que propone que «de acuerdo con la revisión periódica de la situación que se producirá durante las próximas semanas podría haber soluciones diferenciadas desde el 18 de mayo».

Conte ya ha repetido que de momento «no se dan las circunstancias» para una reapertura más rápida, apoyándose en los informes científicos. Con una estrategia prudente, se guarda la opción de anticipar algunos de los pasos si las condiciones lo permiten.