¿Qué hay detrás de Hizbulá?

Esta organización ha llegado a ser un estado dentro del Estado libanés y embajador a la sombra de Irán en el exterior.

Imagen de archivo de miembros de Hizbulá en las calles de Beirut
Imagen de archivo de miembros de Hizbulá en las calles de Beirut

¿Es un grupo paramilitar o un partido político?

Tras los acuerdos de Taif (octubre 1989), que puso fin a 15 años de guerra civil (1975-1989), todas las milicias que lucharon entre sí durante la guerra se desarmaron como parte del proceso político democrático del Líbano, a excepción de Hizbulá, quien a pesar de ser un partido con representación parlamentaria y ministerial, ha mantenido su brazo armado de “resistencia” contra la ocupación israelí en el sur del Líbano hasta el 2000, pero aún mantiene un diminuto territorio, las granjas de Sheba, reclamadas por el Líbano por lo que Hizbulá no le ha caducado la “licencia” de seguir siendo un grupo armado hasta la retirada total de Israel.

En el terreno político, su representación en el Gobierno suele ser de entre dos o tres ministros y una proporción de entre 20 y 25% en el Parlamento, pero su poder real abarca hasta el 100%. Nada se puede hacer en Líbano sin la aprobación de Hasan Nasrala, secretario general de la organización chií, que ha puesto y depuesto primeros ministros y presidentes en los últimos 30 años.

¿Cómo ha evolucionado esta organización terrorista?

La “causa” de Hizbulá se ha ido diversificando, apartado a un lado el conflicto con Israel, ha llegado a ser un estado dentro del Estado libanés o embajador a la sombra de Irán en el exterior.

Hizbulá tiene el “poder callejero” que en una sociedad tan dividida como es la libanesa tiene más fuerza que el poder político. En los últimos años ha mandado a miles de milicianos a combatir junto con la Guardia Revolucionaria iraní al lado del presidente Bachar al Asad en Siria.

De hecho, Nasrala fue el último en despedirse del jefe iraní Qasem Suleimani, de la fuerza Al Quds, cuerpo de élite de los Guardianes, que murió en Bagdad en un ataque estadounidense con drones, el 03 de enero tras aterrizar en Bagdad en un vuelo procedente de Beirut.

En los “reinos de taifas” de Hizbulá del Líbano las fotografías colgadas en carteles del secretario general se distribuyen en la misma proporción que las del ayatolá Jamenei y ahora del general, ascendido a titulo póstumo, Soleimani.

¿Con qué arsenal cuenta Hizbulá?

Después de años de guerra en Siria, endurecido por la experiencia en la batalla, Hizbulá es una bestia completamente diferente a la que se enfrentó a Israel en 2006.

En estos últimos 14 años, se ha recuperado militarmente de la última guerra contra Israel, acumulando una gran reserva de armas. La milicia armada almacena en sus túneles subterráneos del sur del Líbano armamento pesado como blindados, entre 100,000 y 150,000 proyectiles, la mayoría de ellos de corto alcance, pero también misiles tierra-tierra de largo alcance Al-Fajr 3 (de 240 mm) y Al-Fajr 5 (de 333 mm), misiles Toophan y C-802, de fabricación china pero suministrados por Irán. La inteligencia israelí sospecha que la capacidad combativa del grupo proiraní es de aproximadamente 25.000 combatientes a tiempo completo – 5.000 de los cuales se sometieron a entrenamiento avanzado, y cuenta con otros al menos 20.000 militantes en unidades de reserva.