Los 300 cadáveres de una residencia de Milán

Los fallecimientos en este polémico centro han aumentado un 60%, un ejemplo más de que el número de muertos por Covid-19 no es aún el real. Los familiares de las víctimas demandan mayor transparencia sobre lo sucedido en este asilo

Las residencias de ancianos de todo el mundo han sido gravemente atacadas por el coronavirus. A muchos de los mayores no se les hacía la prueba del Covid-19 y en algunos países ni siquiera se incluían sus fallecimientos en la lista de los muertos por coronavirus.

En Italia, el nuevo coronavirus también se ha cebado con sus ancianos. Las residencias se han convertido en un foco de contagio del Covid-19. La alta mortalidad en uno de estos centros del norte de Italia ya fue portada en la Prensa italiana al principio de esta pandemia.

La fiscalía milanesa ha abierto una investigación criminal por homicidio involutario por cómo gestionaron el brote de coronavirus en este asilo para la tercera edad, Pío Albergo Trivulzio, en Milán.

El supervisor de la residencia, Fabrizio Pregliasco, se defendió ayer de las acusaciones de familiares. En una videoconferencia recogida por el diario “La Repubblica”, el supervisor indicó que normalmente, de 2015 a 2019, entre enero y abril en la residencia fallecían de media 186 personas, mientras que en 2020, en el mismo periodo, han sido 300. Es más, Pregliasco ha señalado que hubo más de 200 muertes entre marzo y abril (133 en abril y 70 en marzo), es decir, un aumento de los decesos de un 61%.

Pregliasco añadió que entre febrero y marzo hubo “una subida del 29%” en las muertes comparado con los años anteriores. Y es que se pasó de una media de 89 muertes a 115.

No solo la Fiscalía de Milán ha abierto una investigación contra este centro, uno de los mayores en Italia, también la provincia ha lanzado una comisión de investigación e incluso el ministerio de Sanidad ha enviado a sus inspectores. Los familiares de las víctimas de la residencia de ancianos llevan semanas demandando la verdad sobre la situación y si hubo negliencias en este centro. No pueden entender por qué han muerto tantas personas.

Pregliasco aseveró que se garantizó la asistencia en todos los casos y que se tomaron todas las medidas, tanto nacionales como regionales. Sin embargo, Alessandro Azzoni, portavoz del Comité de Verdad y Justicia para las víctimas de Trivulzio indicó que parecía claro que entre las 300 muertes declaradas, no se incluyen a todos los ancianos que fueron trasladados al hospital o enviados a casa en marzo, que en muchos casos infectaron luego a la familia y se murieron. Y es que en esta residencia no se han hecho las pruebas de coronavirus hasta abril.

Sobre la rueda de prensa del supervisor del Pío Albergo Trivulzio, Azzoni reconoció que “no hemos tenido datos concretos ni tranquilizadores”.

En cuanto a las denuncias de los trabajadores de la residencia de ancianos sobre que los responsables del centro les recomendaron que no llevasen mascarillas para no asustar a los mayores, Pregliasco lo negó e inistió en que tomaron las medidas de seguridad pertinentes.