Polonia retrasa “in extremis” las elecciones presidenciales por el coronavirus

La oposición había llamado al boicot para los comicios, en los que el ultraconservador PiS partía como favorito en los sondeos

Polish Parliament session in Warsaw
Jaroslaw Kaczynski, sentado, líder del partido gobernante conservador PiSGrzegorz Banaszak/ZUMA Wire/dpa Grzegorz Banaszak/ZUMA Wire/dpa

Todo se cocinó tras bambalinas. Al mando, el líder de facto del país, Jarosław Kaczyński; seguido por su socio de gobierno, Jarosław Gowin, en la sede del partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS). La noche del miércoles, a tan solo cuatro días de las elecciones presidenciales, el partido en el gobierno anunció que se había llegado a un acuerdo entre ambos para posponer las elecciones presidenciales programadas para el domingo 10 de mayo.

Bautizaron el documento que firmaron conjuntamente como: "Una solución que garantizará a los polacos la oportunidad de participar en elecciones democráticas". Con un pacto cerrado, los miembros del gobierno asistieron ayer por la mañana al Sejm, cámara baja del parlamento polaco, para rechazar el veto que había votado el Senado, -de mayoría opositora-, a la ley electoral para votar por correo postal. 236 diputados votaron para rechazar la resolución del Senado, 231 se opusieron y 11 se abstuvieron.

Con estos resultados el proyecto de ley para las votaciones por correo fue aprobado por iniciativa del partido en el gobierno. Semanas antes, el aliado del PiS, Porozumienie (Acuerdo) se opuso a la celebración de las elecciones en mayo, argumentando su preocupación por la propagación de la pandemia en el proceso de entrega de los sobres y la poca claridad de los estándares electorales. Si bien el gobierno tiene la aprobación del Sejm para celebrar elecciones y la ley se encuentra a la espera de la firma presidencial; el acuerdo nocturno entre PiS y Porozumienie asegura la anulación de esta ley electoral por parte de la Corte Suprema. Después de ser invalidada, se abre el camino que permitirá a la presidenta del Sejm establecer una nueva fecha para las elecciones. Entre los puntos del acuerdo también se puede leer la disposición a que las elecciones se celebren por correo postal y que el proyecto de ley para el voto por correspondencia se modificará para recoger los exigencias del partido de Gowin.

La fecha para las próximas elecciones aún está en el aire, se espera que el próximo lunes se concrete el día para la primera y segunda vuelta. Se barajan los meses de junio o julio. De esta manera Polonia se abre paso en un proceso nunca antes explorado, organizando por primera vez unas elecciones por correspondencia que involucran a 30 millones de ciudadanos con derecho a voto. Se espera que este tiempo ayude a solucionar el limbo electoral en el que se encuentran los ciudadanos polacos que viven en el extranjero, que se habían quedado fuera del las previsiones del gobierno y no habrían podido votar en las elecciones de este domingo.

El actual presidente y candidato a la reelección por PiS, Andrzej Duda, expresó su satisfacción con el acuerdo de postergar unas elecciones donde lidera las encuestas. La última le otorgaba hasta un 60% de la intención de voto. Małgorzata Kidawa-Błońska, principal candidata de la oposición con Plataforma Cívica (PO), declaró que su partido solo participará en unas elecciones que “respeten la ley polaca, la constitución y que sean organizadas por la Comisión Nacional Electoral”. En una declaración oficial junto estuvo el líder del partido, Borys Budka, ambos aseguraron que propondrán la posibilidad de organizar unas elecciones en las que se pueda votar por correo postal, pero también por medio de urnas para los que así lo prefieran.

Si bien todos los candidatos a la presidencia se declaran satisfechos con la cancelación de las elecciones, las exigencias que hacían hace un mes para retrasar los comicios siguen presentes hoy. Los aspirantes de la oposición siguen sin poder reunirse con con sus electores, celebrar mítines o cualquier otro evento debido a las restricciones por la pandemia del Covid19. Robert Biedron, candidato presidencial por Lewica responde por correo electrónico a LA RAZÓN. Apunta sus inquietudes sobre el nuevo proceso al que se ve avocado Polonia. Sobre el acuerdo entre los socios de gobierno puntualiza: “Dos diputados sin ningún cargo relevante en el Estado, tomando decisiones que determinan el futuro del país en medio de la noche no es democracia. Este acuerdo es el claro signo de una impresionante ruptura de la democracia en Polonia”. Una crítica también recurrente entre el resto de candidatos. Ante la posibilidad de que se celebren elecciones en verano, Biedron asegura que “no se debería celebrar ningún comicio hasta que la pandemia del covid19 este bajo control, esa debería ser nuestra única prioridad ”. Las futuras elecciones siguen manteniendo la condicionalidad de un voto por correo, por lo que despierta ciertas dudas en el candidato, que asegura que solo apoyará una convocatoria “de acuerdo a la constitución polaca, unos comicios “universales, directos y que se lleven a cabo por votación secreta”. “Es realmente cruel que el gobierno polaco esté dispuesto a poner en riesgo la vida de los ciudadanos polacos para asegurar su poder político”, sentencia Biedron.