Burundi expulsa al jefe de la OMS

El país africano declara persona “non grata” al representante de la Organización Mundial de la Salud y a otros tres expertos en plena pandemia de covid-19

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Burundi declaró como persona “non grata” al representante en este país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Walter Kazadi Mulombo, y a otros tres expertos del mismo organismo a quienes invitó a dejar el país antes de mañana, según un comunicado oficial.

"Las personas cuyos nombres se enumeran a continuación son declaradas “persona non grata” y, en consecuencia, deberán abandonar el territorio de Burundi antes del 15 de mayo de 2020″, especifica una nota diplomática firmada el día 12 y divulgada a última hora de este miércoles.

Mediante una nota verbal fechada el martes y que los medios locales han dado a conocer hoy, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha notificado la decisión a la delegación de la OMS, sin ofrecer ningún motivo para la expulsión de sus integrantes.

El documento se limita a señalar que el representante de la OMS en el país, Walter Kazadi Mulombo, así como Tarzy Daniel, Ruhana Mirindi y Jean Pierre Mulunda “deben abandonar el territorio de Burundi antes del 15 de mayo”. Por último, el Ministerio de Exteriores “aprovecha la ocasión” para trasladar a la representación de la OMS “las garantías de su alta consideración”.

Ni la ONU ni el Gobierno burundés, acusado en repetidas ocasiones por grupos de derechos humanos de violaciones y que ya en 2018 expulsó a investigadores internacionales, han aclarado los motivos detrás de esta inminente expulsión.

Sin embargo, la agencia AP recuerda que la OMS indicó su preocupación ante los concurridos actos de campaña. El día que se inició la campaña electoral en Burundi, el mes pasado, circularon imágenes de los masivos mitines en los que también estaba el presidente Pierre Nkurunziza.

El jefe de África de la OMS envío un mensaje al Centro de Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC), reconoció el jefe del CDC africano, John Nkengasong, quien tachó la expulsión de Burundi como “desafortunada” y dijo que las diferencias deberían resolverse a través del diálogo en lugar de afectar a la respuesta a la pandemia.

“No nos podemos permitir el lujo de expulsar a la OMS”, indicó a los periodistas en declaraciones recogidas por aP. “Esta guerra se debe ganar de una forma coordinada, la coordinación es clave. Estamos necesitados de experiencia. Animamos a los países a que hagan lo correcto”, señaló.

Elecciones en juego

Burundi tiene previsto celebrar elecciones generales el próximo 20 de mayo, con grandes aglomeraciones y mítines políticos pese a la amenaza creciente de la COVID-19, que hasta la fecha ha causado 27 contagios y un muerto.

Algunos ciudadanos creen que podría haber más casos de coronavirus. Se ha acusado a las autoridades de Burundi de infravalorar al virus y confiar en la protección divina.

Media docena de candidatos compiten para reemplazar al presidente Pierre Nkurunziza, en el poder desde 2005.

Nkurunziza optó en 2015 a un tercer mandato prohibido por la Constitución, lo que desató una ola de protestas con cientos de muertos y miles de desplazados, según la ONU, además de un intento fallido de golpe de Estado en el mes de mayo.

Ya en diciembre de 2019, Nkurunziza confirmó que no se postularía para un cuarto mandato al frente del oficialista Consejo Nacional por la Defensa de la Democracia (CNDD-FDD) y, poco después, anunció a Évariste Ndayishimiye, hasta entonces secretario general del partido, como su candidato.

Cuarentena para observadores internacionales

Burundi está aprovechando las restricciones del coronavirus para limitar a los observadores internacionales. Cualquier extranjero que llegue a Burundi debe enfrentarse a 14 días de cuarentena, y las elecciones son el 20 de mayo.

Organizar unas elecciones que permitan al virus expandirse hacen que luego sea “extremadamente difícil” para un país contenerlo después, señaló el jefe del CDC de África. “Si se puede limitar el espacio para que la gente se acumule, está bien. Pero si no lo puedes asegurar, te pone en peligro”.

No es la primera vez que el Gobierno de Burundi expulsa a algún miembro de Naciones Unidas. Hace un año, echó a la oficina de Derechos Humanos de la ONU, después de que Naciones Unidas expresara sus preocupaciones por los muertos y otros abusos después de las elecciones de 2015.

También es el primer país en abandonar el Tribunal Criminal Internacional después de que los jueces autorizaran una investigación sobre crímenes de estado, como asesinato, tortura y violación.