Alemania presiona a España para reabrir Mallorca

El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, acelera la búsqueda de una desescalada viajera consensuada con otros socios europeos

Trabajadores de agencias de viajes y de la industria turística protestaron en el centro de Berlín esta semana
Trabajadores de agencias de viajes y de la industria turística protestaron en el centro de Berlín esta semanaHANNIBAL HANSCHKEREUTERS

«Los grupos turísticos confían en Mallorca». El titular, con el que ayer ocupó buena parte de su portada el periódico alemán «Bild», da cuenta de la importancia que para muchos alemanes supone viajar este verano a su destino preferido de vacaciones.

Una circunstancia que, a sabiendas de que el año pasado más de trece millones de alemanes visitaron España, ha llevado a los medios germanos a estar muy pendientes durante las últimas semanas de la evolución de la pandemia en nuestro país y sobre todo ha depositado las miradas de muchos alemanes en su ministro de Exteriores, Heiko Maas, quien ahora acelera la búsqueda de una desescalada viajera consensuada con otros socios europeos.

Él fue quien, a mediados de marzo, emitió la recomendación de no viajar a ninguna parte del mundo pero el sábado se reunió con su colega luxemburgués, Jean Asselborn, para escenificar un primer levantamiento de los controles fronterizos entre dos países europeos.

«Europa vive de ser un espacio sin fronteras», dijo Maas. Un pequeño paso que acerca el objetivo de Angela Merkel de recuperar la total libertad de movimientos en el espacio Schengen a partir del 15 de junio. El siguiente paso hacia una perspectiva de reapertura espera darlo Maas hoy con una reunión virtual a la que ha invitado a España, Italia, Portugal, Croacia, Malta, Grecia, Austria, Bulgaria, Eslovenia y Chipre.

Desde hace días, Maas insiste en la necesidad de coordinar una normalización europea. Los países invitados a lo que denomina su «diálogo de vecindad» son, en su mayoría, los destinos turísticos preferidos para los alemanes dentro de la UE. España ocupa el primer puesto y Mallorca es, para muchos de ellos, algo así como «su» isla vacacional por excelencia.

En esta línea, los alemanes dueños de residencias secundarias en Mallorca son lo que más protestan por la decisión del Gobierno español de prohibir su ingreso a España antes del fin del confinamiento. Desde finales de abril, cientos de ellos han enviado cartas pidiendo al archipiélago balear que permita entrar a los propietarios extranjeros de viviendas. Estos alemanes consideran «completamente exageradas» las restricciones de viaje impuestas para frenar la pandemia, como la cuarentena obligatoria, y exigen el final del estado de alarma sanitario. Algunos amenazan incluso con retirar sus inversiones de la isla.

Por otro lado, el grupo turístico alemán TUI daba por hecho estos días que sí se podrá viajar a España. «Damos por hecho que podremos volar a finales de junio o principios de julio», dijo un portavoz de TUI a «Bild». Asimismo, la aerolínea Lufthansa mantiene esos destinos y su filial Eurowings anunció que reforzará su oferta a Mallorca, pese a la cuarentena que impone España a todo viajero internacional. La presión del sector turístico es mayúscula. Su gran aliado es la opinión pública: según una de la televisión pública ZDF, un 55 % de los alemanes aspira a la reapertura total y pronta de las fronteras de la UE.