Austria dice “no” al plan de Merkel y Macron

El Gobierno de Sebastian Kurz es secundado por Países Bajos, Suecia y Dinamarca. La Comisión Europea exigirá asimismo reformas estructurales y sanear las finanzas estatales

Provincial governors conference in Austria
Sebastian Kurz, canciller austriacoHelmut Fohringer/APA/dpa Helmut Fohringer/APA/dpa

Primer varapalo al proyecto de la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, para salvar a la UE del naufragio. Austria dice “no” a las ayudas a fondo perdido a los países en dificultades y ha abogado por que todos los recursos sean préstamos reembolsables.

“Seguimos rechazando la financiación de subsidios no reembolsables. Necesitamos inversiones en el futuro en lugar de cubrir los costos de las deudas del pasado”, dijo hoy el ministro austríaco de Finanzas, Gernot Blümel, según recoge la agencia austríaca APA.

“No aceptaremos las deudas mutualizadas bajo el pretexto de la crisis”, insistió el político conservador tras participar en una reunión telemática con sus homólogos de la Unión Europea (UE).

Aludió así al plan presentado por Macron y Merkel para un fondo de reconstrucción dotado de 500.000 euros y destinado a paliar los efectos de la pandemia del coronavirus, que supone un compromiso entre la aspiración francesa (y de otros países) de emitir bonos comunes, y la negativa alemana y de otros socios, como Austria, a esa idea.

La propuesta franco-germana contempla que la Comisión Europea (CE) tome prestado dinero del mercado a través de una emisión de deuda y transfiera esa cantidad a las regiones y sectores más castigados en forma de subvenciones a fondo perdido, y no como préstamos reembolsables, como exige Austria.

El rechazo categórico de Viena a cualquier paso en dirección a mutualizar deuda de los Estados miembros no es nuevo y es compartido por Holanda, Suecia y Dinamarca, también contribuyentes netos a las arcas comunitarias, tal y como dejó claro anoche el canciller federal de Austria, Sebastian Kurz.

"Acabo de mantener un intercambio (de opiniones) con los primeros ministros de Dinamarca, Holanda y Suecia sobre la propuesta esperada por la Comisión Europea sobre el fondo de recuperación y la actualización del MMF (Marco Financiero Plurianual)", comentó Kurz en su cuenta de Twitter, aludiendo asimismo a sus reticencias a aumentar la contribución de su país a los fondos de la UE.

“Nuestra postura permanece inalterada. Estamos dispuestos a ayudar con préstamos a la mayoría de los países afectados. Esperamos que el MMF actualizado refleje las nuevas prioridades y no eleve la cuota”, añadió el jefe del Gobierno de la república alpina. Su ministro de Finanzas también pidió un “compromiso europeo para una mayor disciplina presupuestaria” después de la crisis.

Reformas estructurales

El mensaje desde la Comisión no es el mismo, pero sí va aclarando que se exigirán esfuerzos a lso países beneficiados. Su vicepresidente económico, Valdis Dombrovskis, ha insistido este martes en que la mayor parte del dinero del fondo de recuperación tendrá un “fuerte vinculo” con el compromiso de los gobiernos de adoptar reformas estructurales e inversiones públicas que serán supervisadas por las autoridades económicas en el marco del semestre europeo.

El 80% del fondo de reconstrucción que prepara Bruselas estará dirigido a los Estados miembros a través de una herramienta para “resiliencia y la recuperación” y el letón ha confirmado que el énfasis de esta parte estará puesto en que los países se comprometan a adoptar reformas económicas que modernicen sus economías y a la vez pongan en orden las finanzas nacionales.

"Esa es exactamente la idea de la Comisión al preparar la 'Facilidad para la Resiliencia y la Recuperación', que tenga un fuerte vínculo con las inversiones y reformas", ha señalado Dombrovskis en la rueda de prensa posterior a la reunión telemática de los ministros de Finanzas de la Unión Europea.

“La idea básica que tenemos la intención de poner en marcha va a ser similar a la que ya existe en el caso del Instrumento Presupuestario para la Convergencia y la Competitividad (BICC). Efectivamente, está vinculada a la supervisión de las medidas a través del semestre europeo”, ha insistido Dombrovskis, en referencia al embrión de presupuesto de la eurozona acordado hace unos meses.