El Gobierno italiano supera la crisis de los presos

Conte salva dos mociones de censura contra el titular de Justicia, que liberó a 8.000 reos por la pandemia. El apoyo del exprimer ministro Matteo Renzi, decisivo

Italian Prime Minister arrives at the Senate in Rome
Giuseppe Conte saluda a su llegada este miércoles al Senado, donde su ministro de Justicia ha afrontado con éxito dos mociones de censuraCosimo Martemucci/SOPA Images vi / DPA Cosimo Martemucci/SOPA Images vi

El Gobierno italiano evitó hoy una grave crisis al superar dos mociones contra su ministro de Justicia presentadas por la excarcelación de presos durante la pandemia, gracias al apoyo clave de Matteo Renzi, miembro minoritario de la coalición gubernamental y que había amagado con dejarle caer.

Las primera moción de censura, presentada en el Senado por la oposición de derechas, acabó con 160 votos en contra, 131 a favor y una abstención. La segunda, impulsada por el partido “+Europa” de la excomisaria europea y exministra Emma Bonino, terminó con 158 votos contrarios, 124 a favor y 19 abstenciones.

El ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, fue sometido a estas dos mociones después de que unos 8.000 presos, entre esos unos 500 mafiosos, hayan acabado en arresto domiciliario por un plan de excarcelaciones dirigido a evitar el coronavirus en las prisiones.

Estas mociones eran importantes porque suponían una nueva prueba para la propia coalición del Gobierno, compuesta por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y las fuerzas progresistas Partido Demócrata (PD), Italia Viva (IV) y Libres e Iguales. Sobre todo porque el líder de IV, el ex primer ministro Matteo Renzi, había amenazado con hacer caer al ministro.

Esto habría abierto una crisis de Gobierno ya que Bonafede es uno de los exponentes más importantes del Cinco Estrellas, tal y como habían reconocido algunos miembros de esa formación, como el propio presidente de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico.

Las dudas de Renzi

Renzi había sembrado dudas sobre la intención de voto de su nuevo partido, con 17 senadores, incluso hasta esta misma mañana, cuando en sus redes avanzó que su discurso en el Senado era “uno de los más difíciles” de su carrera política. Sin embargo finalmente votó en contra y permitió la continuidad de Bonafede, aunque sin escatimar en críticas.

El ministro por su parte defendió su gestión y aseguró que la excarcelación de estos presos, que acabaron en prisión domiciliar por estar supuestamente en riesgo ante el coronavirus por otras enfermedades, era fruto de leyes aprobadas en el pasado. “Es totalmente falsa la imagen de un Gobierno que abre la puerta de las cárceles incluso para los detenidos más peligrosos”, aseguró Bonafede en la Cámara Alta.

Y defendió que un reciente decreto suyo ha permitido la revisión de esta política y la vuelta a prisión de numerosos criminales y mafiosos, gracias también a la mejora de la pandemia. Entre estos se ha revocado el arresto domiciliario de un antiguo mafioso siciliano, Franco Cataldo, de 85 años, en cadena perpetua por participar en el secuestro de Giuseppe Di Matteo, el hijo de 12 años de un arrepentido, que luego fue asesinado y disuelto en ácido.

La presión hacia el ministro creció después de que el fiscal Nino Di Matteo, uno de los más conocidos del país y que indaga los vínculos entre mafia y política, acusara al ministro de negarle un cargo condicionado por las presiones de algunos capos mafiosos.

En los últimos días, el primer ministro, Giuseppe Conte, se esforzó por mantener compacta su coalición de Gobierno y mantuvo un encuentro con la mano derecha de Renzi, Maria Elena Boschi, para asegurar su apoyo al ministro de Justicia, informan los medios.