Investigan si un yihadista detenido en Irak es el sucesor de Baghdadi

Su nombre coincide con uno de los utilizados por Hashimi, pero no hay confirmación oficial

Tweet con las fotos del detenido en Irak
Tweet con las fotos del detenido en IrakJMZIRA

Los servicios antiterroristas internacionales tratan de determinar si el cabecilla de Daesh , que ha sidio detenido por los servicios de Inteligencia de Irak, es Ibrahim Hashimi, sucesor de Baghdadi al frente de la banda yihadista. Las dudas provienen del hecho de que el arrestado dice llamarse Abdelnaser Qardash, el nombre real del nuevo “califa”, pero puede tratarse de una estratagema o engaño, ya que no sería la peimera vez en que los terroristas utilizan el mismo nombre de otros coreligionarios, incluso de algunos fallecidos como homenaje hacia ellos.

Medios antiterroristas españoles consultados por LA RAZÓN están a la espera de las informaciones que les puedan llegar a través de dichos servicios internacionales y carecían esta tarde de datos concretos.

La Célula de Información de Seguridad del Ejército iraquí confirmó en un comunicado la detención de Al Makani Haji Abdul Nasser Qiadash y Abu Muhammad, quien tuvo "un importante papel en los recientes eventos de Al Baguz, batalla en la que el Estado Islámico perdió en marzo de 2019 el último reducto que le quedaba en Siria”.

En el comunicado, las Fuerzas Iraquíes dan información del radical y dicen que fue “responsable de fabricar, supervisar y desarrollar gas mostaza que se usó para atacar a las fuerzas iraquíes dentro de Irak”. Además, era el supervisor de todas las juntas administrativas y las juntas de fabricación y suministro de la organización, informa Efe.

De ibrahim Hash se sabe poco, ni siquiera ha sido difundida su voz, a diferencia de lo que ocurría con Bagdadi. Abdullah Qardash es uno de los nombres que se citan como el auténtico de este terrorista. Todo en torno a este personaje está rodeado de misterio para tratar de que no le ocurra lo mismo que a Bagahdadi. Se seguridad, es una prioridad. Además, con el grado de fanatización de los yihadistas, bastó que les dieran el nombre del nuevo “califa” para que se apresuraran a jurarle lealtad. No era tan importante la persona en sí misma sino lo que representaba,