La Catedral de San Pablo de Londres homenajea a las víctimas del Covid-19

Crea un “libro virtual” para las despedidas de familiares y trabaja en un monumento físico que reconozca la tragedia sin distinguir por género, religión o clase social

Fotos de los miles de británicos muertos por coronavirus
Fotos de los miles de británicos muertos por coronavirusLa RazónST. Paul Cathedral

“Remember me” (“Recuérdame”)... Ese es el mensaje intencional que tiene la nueva iniciativa de la Catedral de San Pablo en Londres para que todos los ciudadanos puedan recordar y hacer un homenaje a todos sus conciudadanos fallecidos por el coronavirus. A través de la página web del mismo nombre, todo el que quiera puede enviar los datos de sus familiares fallecidos para que permanezcan online y nadie olvide el horror de la pandemia.

En su página principal, la Catedral de San Pablo da la bienvenida a “este libro de recuerdos en línea” a todos los visitantes e invita a usarlo para rememorar a “todos aquellos que han muerto como resultado de la pandemia del Covid-19”. En la carta de acceso al memorial, el Dean, Reverendo Dr. David Ison, justifica la iniciativa porque “cada persona tiene un valor y es digna de ser recordada” e invita a todos los ciudadanos compartan con los demás el recuerdo de personas a “quien amas o cuidas y que ha muerto como resultado de la pandemia”, sin distinción sobre si profesa la fe cristiana, musulmana o de otra índole, e incluso “ninguna”. Resalta también que no importa la edad ni la condición social, y, mucho menos si era o no ciudadano británico.

“Podemos compartir nuestro dolor, y también nuestro agradecimiento por todo lo que aquellos que amamos trajeron a nuestras vidas y a las vidas de los demás”, explica la carta que sitúa a la propia Catedral como el lugar donde “durante siglos se ha orado y recordado importantes eventos nacionales, desde los resultados y las pérdidas de la guerra hasta la tragedia de la Torre Grenfell, eventos que han afectado las vidas de muchas o todas las comunidades en todo el país”.

Para afianzar la importancia del mensaje y la relevancia de la iniciativa, este libro virtual lleva un mensaje personalizado del Príncipe Carlos:

Son más de 200 las fotos que ya pueblan el mural de “Remember me” con la imagen del interior de la Catedral londinense de fondo, aunque el número aumenta y se duplica cada minuto que permanece la página activa. Aquellos que no han podido o querido facilitar fotografía para identificar a sus seres queridos, cuentan en el perfil con la imagen de una vela para ilustrar junto a su nombre. Dentro de cada enlace podemos encontrar los datos que han facilitado los familiares como fecha de nacimiento y el mismo año de defunción, y una pequeña descripción o dedicatoria: “Mi amigo Dougie, orgulloso soldado y un verdadero caballero. Te dije que te amaba, no hace falta decir más palabras. Con tu encantadora Joyce una vez más. Adiós mi amigo, gracias por todo. Tiempo de descansar”.

Imagen del proyecto de pórtico interior en homenaje a las víctimas
Imagen del proyecto de pórtico interior en homenaje a las víctimasLa RazónSt. Paul

El Deán también anuncia que la disposición del libro virtual no tiene fecha de caducidad y que la institución está planeando “construir un monumento físico" en la propia catedral, y una nueva entrada de pórtico interior del norte del transepto del edificio en homenaje a las víctimas, para lo que ya han recaudado la friolera de 3 millones de libras. También el Obispo de Londres, Reverenda Sarah Mullaly, ha querido resaltar la importancia de este proyecto: “Este libro conmemorativo será un lugar donde se nombran las pérdidas individuales y el dolor se puede sostener en la solidaridad de la angustia compartida. Que los que han muerto sean abrazados a una nueva vida por el Dios que no es ajeno al sufrimiento. Que también nosotros encontremos curación y fortaleza en ese Amor”. Como bien matiza la religiosa, “personas de todas las religiones, creencias y filosofías están unidas en el dolor”.

El número de personas y caras se multiplica por horas
El número de personas y caras se multiplica por horasLa RazónSt. Paul