Disparos al aire, música en vivo y altares de flores: Así son los funerales de los narcos

La ostentación y la exuberancia de sus vidas se refleja en las ceremonias de despedida de los capos del crimen organizado en México

Un hombre venera al patrón de los narcos, conocido como Malverde
Un hombre venera al patrón de los narcos, conocido como Malverde

Los funerales de los jefes criminales de las bandas mexicanas son tan exuberantes y ostentosos como lo fueron las vidas de muchos de ellos. Música, alcohol, fiestas.... Cualquiera diría que en realidad es una fiesta y no un funeral para despedir a un muerto. Así es la narcocultura, que tiene uno de sus lugares más relevantes en el cementerio de los Jardines de Humaya, en Cualiacán, donde están enterrados criminales como Beltrán Leyva y Amado Carrillo.

Édgar Guzmán

Era uno de los hijos más poderosos del Chapo Guzmán cuando murió en mayo de 2008 en una emboscada durante un enfrentamiento con una banda rival. Existe una leyenda urbana según la cual su padre mandó comprar todas las rosas que hubiera en Culiacán para que fueran llevadas a su sepultura. En total unas 50.000, lo que dejó la región sin una sola rosa para la celebración del Día de la Madre.

Sergio Alberto del Villar Suárez

Conocido con el alias de “El Napoleón”, estaba considerado jefe de la agrupación delictiva conocida como Los Salazar, en Sonara. Fue asesinado en agosto de 2019 en el interior de concurrido restaurante de Hermosillo. Su funeral incluyó un cortejo de carros de lujo, decenas de coronas y arreglos florales, música de banda sinaloense en vivo, cerveza y una ostentosa carroza, todo flanqueado por un operativo de motos supuestamente de la Policía Municipal de Navojoa.

Arturo Beltrán Leyva

Fue líder del cártel de los Beltrán Leyva, la persona que formó al Chapo Guzmán en el negocio de la droga y con quien se enemistó más tarde. Leyva plantó cara al poderoso cártel de Sinaloa hasta que murió en un hospital de Toluca, en el estado de México, a donde fue transferido desde una cárcel de máxima seguridad tras sufrir un infarto cardíaco. Su entierro, en los Jardines del Humaya, en Culiacán, no fue ostentoso, pero llamó la atención el cortejo fúnebre por el acompañamiento de al menos 50 militares y 100 policías, que resguardaban la zona mientras los cadillacs 4x4 de lujo recorrían las calles de Culiacán.

Amado Carrillo

Conocido como “El Señor de los Cielos”, el líder del Cártel de Juárez, famoso por haberle robado 12 toneladas de cocaína Pablo Escobar, murió en julio de 1997 mientras se sometía a una cirugía con la intención de cambiar su apariencia y así poder burlar a la justicia. El mausoleo donde yacen sus restos está valorado en medio millón de dólares, en el cementerio Jardines de Humaya, en Culiacán, Sinaloa. En el funeral no faltaron jefes de grupos de delincuencia organizada.

José Rodrigo Aréchiga Gamboa

Era el jefe de “Los Ántrax”, una pandilla de sicarios miembros del cártel de Sinaloa. El pasado 16 de mayo fue hallado en Ayune, en Culiacán, tres cuerpos en una camioneta de lujo. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó que uno de los tres correspondía a Aréchiga Gamboa. En su funeral hubo detonaciones de armas de fuego y un grupo de música en directo.