Los científicos británicos advierten: “Habrá una segunda oleada en invierno con muchos más muertos"

Cerca de una treintena de expertos avisan a Boris Johnson a través de una carta de que cometerá los mismos errores que ahora si siguen las carencias

UK Health Secretary Matt Hancock presser in London
Matt Hancock , el Secretario de Salud, ejemplifica en esta foto la división entre el Gobierno y los científicosPippa Fowles/10 Downing Street/d / DPA Pippa Fowles/10 Downing Street/d

Boris Johnson parece haber pasado por el coronavirus sin enterarse muy bien del cuento. El primer ministro británico fue diagnosticado con la enfermedad el pasado 27 de marzo y el 12 de abril, que salió del Hospital St. Thomas regalando besos y buenas palabras, se enfrenta ahora a una prisa por desescalar que ha desatado una guerra encubierta entre Gobierno y asesores científicos que puede costar miles de vidas.

Con el Reino Unido como segundo país que ha alcanzado las 40.000 muertes por Coivd-10 y con miles de contagiados diarios, el Gobierno de Boris Johnson se ha quedado sólo con su “Gran proyecto de Ley de Recuperación”. Y es que la foto del Secretario de Salud en la rueda de prensa de ayer en Downing Street, solo, sin estar rodeado de su habitual séquito de científicos, demuestra que la brecha entre los deseos apresurados de Johnson y su gabinete y el sector científico que teme los rebrotes y no cree que Reino unido haya aprendido de sus errores. Ayer, 27 investigadores de distintas disciplinas científicas y médicas, han elaborado una carta, publicada por “The Guardian”, en la que advierten de que es más que “probable” una “segunda ola” de la pandemia este mismo invierno.

Reino Unido superó ayer los 40.000 muertos FOTO: La Razón JHU

“A pesar de los arduos esfuerzos de los profesionales de la salud y los científicos dentro y fuera del gobierno, el Reino Unido ha experimentado una de las tasas de mortalidad más altas de Covid-19 en el mundo, con los pobres y ciertos grupos étnicos minoritarios afectados especialmente”, comienza la carta. Sigue explicando que las investigaciones, y probablemente los consejos de los científicos a Johnson en eses sentido, sugieren que “como parece probable, hay una segunda ola este invierno, muchos más morirán a menos que encontremos soluciones rápidas y prácticas a algunos de los problemas estructurales que han dificultado la implementación de una respuesta efectiva”. Los científicos temen que las carencias se salden con miles de muertos más: “incapacidad para planificar los bienes necesarios”, como equipos de protección personal (EPIs) para los trabajadores sanitarios y los trabajadores a domicilio.

Aquí la carta completa de los 27 científicos:

"A pesar de los arduos esfuerzos de los profesionales de la salud y los científicos dentro y fuera del gobierno, el Reino Unido ha experimentado una de las tasas de mortalidad más altas de Covid-19 en el mundo, con los pobres y ciertos grupos étnicos minoritarios afectados especialmente.
Si, como parece probable, hay una segunda ola este invierno, muchos más morirán a menos que encontremos soluciones rápidas y prácticas a algunos de los problemas estructurales que han dificultado la implementación de una respuesta efectiva. Estos incluyen la fragmentación, en Inglaterra, del NHS, la salud pública y la atención social; el fracaso de aquellos en Westminster para comprometerse con el gobierno local y las naciones delegadas; los canales por los cuales la evidencia científica alimenta la política; y la incapacidad de planificar los bienes y servicios necesarios y adquirirlos.
Hacemos un llamado a todos los partidos políticos para que se comprometan a una investigación rápida, transparente y experta para abordar estos temas. Esto debe evitar desviar los esfuerzos de quienes responden a la crisis o atribuir la culpa, pero debe proponer formas viables de superar los obstáculos que enfrentan los que están en la primera línea de la respuesta y ayudarlos a salvar vidas".

La ruptura entre el criterio científico y Downing Street está servido y los 27 acusan de la “fragmentación” del sistema nacional de salud y “el fracaso de aquellos en Westminster para comprometerse con el gobierno local y las naciones delegadas; los canales por los cuales la evidencia científica alimenta la política”. LOs británicos en general tienen la idea de que su gobierno ha llegado tarde a todo lo concerniente al virus. Por eso los científicos piden más investigación, porque el virus volverá a descontrolarse: Estimaciones de Public Health England y la Universidad de Cambridge sugieren que la tasa R, el número promedio de personas que infecta cada paciente Covid-19, se vuelve a a cercar al 1 en algunas partes del Reino Unido, incluido Londres.

Y esta es la última bala de la ciencia, porque ya avisaron que relajar las condiciones del bloqueo ponen en riesgo las vidas de los británicos. Otro punto es que el propio Gobierno reconoce que las pruebas de rastreo no están a pleno rendimiento. La salud pública de Inglaterra solo tenía suficiente capacidad de rastreo de contactos para durar dos semanas antes de que se agotara, advirtieron los científicos en febrero.

En el grupo de los 27 se incluyen el ex científico SAGE, el profesor Deenan Pillay, virólogo del University College London, y el profesor Anthony Costello, ex director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y experto en salud global de la UCL y los editores de dos prestigiosas revistas médicas Richard Horton, de “The Lancet”, y Fiona Godlee, del “British Medical Journal”, entre otros.