Seis casos de violaciones y desapariciones apuntan al supuesto secuestrador de Madeleine

La policía investiga otras agresiones vinculadas al alemán Christian Brückner, señalado por la fiscalía alemana como autor de la pequeña británica

Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner
Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian BruecknerBildLa Razón/Diario Bild

Christian Brückner, el sospechoso señalado por la fiscalía alemana como autor de la desaparición de la niña británica Madeleine McCann, podría ser el responsable de otros misterios sin resolver. Así lo cree la policía de media Europa que está investigando si las desapariciones de varios niños o los asesinatos y violaciones de mujeres guardan algún vínculo con el depredador sexual de 43 años, que actualmente cumple condena en una prisión de Alemania.

La posibilidad, a la que ahora se aferran los padres de varios niños a los que se perdió el rastro ha llevado a varios investigadores a reexaminar algunos casos mientras las familias aguardan a que por fin, y después de largos años de angustia, se haga justicia.

Además del caso de Madeleine, se están investigando otros seis casos cuyas pesquisas vinculan a Brückner. Todo empezó a encajar poco después que la fiscalía germana le señalara como el principal sospechoso de la desaparición y asesinato de la niña británica de tres años, aunque hace unos días la oficina del fiscal aclaró que no hay evidencias suficientes para culpar a Brückner y por eso lanzaron un llamamiento a la colaboración ciudadana para recabar datos que puedan esclarecer el caso y enfocar la investigación hacia aquellos lugares donde encontrar el cuerpo de la niña.

Brückner se encuentra actualmente en prisión por violar brutalmente y golpear a una mujer estadounidense de 72 años en su departamento en Praia da Luz, el mismo complejo donde desapareció Madeleine, en septiembre de 2005. Anteriormente fue condenado por abuso sexual infantil pero los fiscales alemanes sospechan que llevó a cabo otros crímenes en Alemania y Portugal, y posiblemente en otros lugares de Europa, por los cuales nadie fue acusado.

Así, los investigadores han vuelto a abrir el sumario de Inga Gehricke, la niña de cinco años que desapareció en 2015 durante una excursión familiar en un bosque en el norte de Alemania. La también conocida como “Maddie alemana” estaba recogiendo leña para una fogata con otros niños cuando fue vista por última vez. De poco sirvió su búsqueda. Nadie volvió a ver a Inga y los investigadores sospechan que fue secuestrada en lo que se calificó como una desaparición “inexplicable e increíble”.

Nueve meses después de su desaparición, la policía allanó la destartalada granja de Brückner, a unos pocos kilómetros del bosque, pero no hallaron evidencias para acusarle. Ahora "Der Spiegel“ aseguró que se encontró ropa de niña en su caravana y que, en aquel entonces, Brückner escribió a un conocido para decirle que sentía el deseo de “cazar algo pequeño y utilizarlo durante días”.

Asimismo, el abogado del padre de Inga afirmó que la policía encontró memorias USB con imágenes de niños siendo abusados sexualmente y aseguró que en la granja había un "olor a cadáver“. Varios perros fueron encontrados muertos, algunos de ellos enterrados. Ahora los padres de Inga han pedido a la policía que interrogue a Brückner para averiguar si secuestró y mató a su hija.

Pero hay más. La policía alemana está reinvestigando el secuestro y asesinato de Peggy Knobloch, quien fue encontrada muerta 15 años después de su desaparición. Peggy desapareció en Baviera, cuando regresaba a su casa desde la escuela, en mayo de 2001, casi seis años antes de la desaparición de Madeleine. Los restos de Peggy no se descubrieron hasta julio de 2016, cuando unos recolectores de setas encontraron huesos humanos en un bosque a nueve millas de su casa. Ahora, los investigadores analizan si su asesinato tiene una conexión con Brückner.

También el padrastro de Joana Cipriano pidió a la policía que interrogue a Brückner sobre la desaparición de la niña hace 16 años. Joana tenía ocho años cuando desapareció de Figueira, cerca de donde Madeleine fue secuestrada. Su cuerpo nunca fue encontrado. Goncalo Amaral, el detective que dirigió la investigación fallida sobre la desaparición de Madeleine, dirigió la investigación del asesinato de Joana. Falsificó documentos policiales y fue sentenciado a 18 meses. Asimismo, la madre la Joana y su tío fueron condenados por asesinato y pasaron casi dos décadas tras las rejas, aunque ambos insistieron en su inocencia.

El cuerpo mutilado de Carola Titze fue encontrado muerto y mutilado en las dunas de De Haan, donde estaba de vacaciones con sus padres, en julio de 1996. Una caso para el que la policía belga ve ciertos vínculos con Brückner. De hecho, la joven de 16 años desapareció seis días antes después de conocer en una discoteca a un misterioso hombre alemán que nunca fue localizado. “Esperemos que la investigación alemana pueda proporcionar mayor claridad”, aseguró hace solo unos días el alcalde de De Haan, Wilfried Vandaele.

También la policía holandesa está trabajando junto a sus homólogos alemanes para averiguar si Brückner estuvo involucrado en la desaparición de Jair Soares que desapareció, con apenas siete años, durante un viaje a una playa cercana a la ciudad de Monster, en los Países Bajos, en agosto de 1995.

A diferencia de los otros casos, Brückner fue investigado por la desaparición de Renee Hasee, de seis años, durante unas vacaciones en el Algarve, en junio de 1996. No había pruebas que lo vincularan y nunca fue acusado, pero la policía quiere ahora revisar el caso. En declaraciones al periódico británico "Sun“, el padre de Renee aseguró que “no tiene dudas” de que los casos de Madeleine y su hijo están relacionados.

Asimismo, un padre británico cuya hija desapareció en Alemania hace 19 años quiere que la policía interrogue a Brückner sobre su paradero. La estudiante de enfermería Louise Kerton fue vista por última vez en Alemania en julio de 2001, poco antes de tomar un tren desde la ciudad de Aquisgrán. Phil Kerton, el padre, nunca perdió la esperanza de descubrir qué le sucedió a su hija, que tenía 24 años, y está siguiendo de cerca la investigación de McCann.

Por último, Hazel Behan, una mujer irlandesa que sufrió una violación en Portugal en 2004 ha pedido a las autoridades que analicen su caso ya que cree que Brückner podría ser su agresor. En una entrevista publicada por el diario “The Guardian”, Behan relata que fue violada en su apartamento de la localidad portuguesa de Praia da Rocha, no muy lejos del lugar donde Madeleine desapareció.

El agresor de la mujer irlandesa nunca fue identificado ni localizado pero Behan, que ahora reside en Irlanda con su marido y dos hijos, cree que las circunstancias que rodearon su violación coinciden con otro asalto sexual cometido por Brückner. “Mi cabeza estalló cuando leí cómo había atacado a una mujer en 2005, tanto por las tácticas como por los métodos que usó, las herramientas que llevaba, cómo lo tenía todo perfectamente planeado. Vomité, sinceramente, pues al leerlo me hizo recordar mi propia experiencia”, contó Behan.