Derriban en California la estatua de San Junípero Serra, el misionero español que ayudó a los nativos

Fundó 9 de las 21 misiones de España en California y fue canonizado en 2015 por el Papa Francisco

Dentro del ambiente de revisionismo histórico que está impulsando el movimiento ‘Black Lives Matter’ contra estatuas de figuras históricas asociadas al colonialismo, un grupo de radicales derribó ayer la estatua del misionero mallorquín Fray Junípero Serra (1713-1784), ubicada en el Golden Gate Park de San Francisco.

Serra fundó nueve misiones españolas en la Alta California y presidió otras quince. En 1988 fue beatificado por el papa Juan Pablo II y canonizado en 2015 por el papa Francisco.

Los vídeos y las fotografías de los ataque a estatuas como la del franciscano mallorquín o también a otras de Cervantes corrieron como la pólvora en internet, donde muchos usuarios piden al Gobierno de España que actúe para evitar esta barbarie.

Bajo el título “No, Junípero Serra tampoco fue un “genocida, “The Hispanic Council” -un “think tank” que promueve los lazos entre España y Estados Unidos así como la herencia cultural hispana de EE UU- ha querido recordar la figura de este franciscano español, que lejos de ser un “genocida” o un “racista”, representó a lo largo de su vida todo lo contrario.

Así, en “The Hispanic Council, repasan la biografía de este franciascano al que ahora se puesto su legado en tela de juicio:

Junípero nació el 24 de noviembre de 1713 en Petra, Mallorca, en una familia de origen humilde que le bautizó como Miguel José. Tras sus primeros estudios decidió seguir la carrera eclesiástica y emitió sus votos religiosos el 15 de septiembre de 1731, pasándose a llamar Junípero.

Vocación misionera

A pesar de ser un distinguido catedrático decidió seguir su vocación misionera y en 1749 viajó hasta el Colegio de Misionaros de San Fernando en la capital de México, desde donde viajó a Sierra Gorda, tierras donde evangelizó a la población nativa durante más de 8 años.

En 1769, junto a Gaspar de Portolá, encabeza la Santa Expedición para el asentamiento de España en la Alta California. Allí, como veremos, desarrolló una labor de evangelización incesante, siempre al servicio de las poblaciones nativas.

Así, su labor como misionero le llevó a fundar 9 de las 21 misiones de España en California como la de San Diego de Alcalá, que da nombre a la ciudad actual. En ellas sirvió a la comunidad nativa, evangelizando a las poblaciones locales y proveyéndoles de oficios, educación y alimentos. Fallecería el 28 de agosto de 1784 en la misión de San Carlos Borromeo, cerca de Monterrey.

Tal y como recuerda Peter M. Escalante, actual párroco de la misión basílica de San Diego de Alcalá, “el padre Serra trató a los nativos que venían a la misión como un padre a sus hijos”. Tal fue su entrega, que el papa Francisco le canonizó, convirtiéndose así en el primer santo hispano de Estados Unidos. El Papa afirmó que este franciscano español “buscó defender la dignidad de los indígenas que evangelizó.”

Este nuevo ataque a su figura carece de rigor histórico. Es también un ataque al legado hispano de EE UU y de California, que se debe cuidar y respetar, como el propio Junípero enseñó en su tiempo de dedicación y servicio a la población nativa.