“Águila del Norte”, neonazis alemanes que simpatizaban con yihadistas

Es la tercera organización de ultraderecha ilegalizada este año por el Gobierno de Angela Merkel. Buscaba reclutar a jóvenes en la Alemania rural

El Ministerio del Interior alemán ha ilegalizado al grupo neonazi ‘Nordadler’ (‘Águila del Norte’ en español), activo principalmente en Internet, según ha informado un portavoz del Gobierno, que ha confirmado la activación de operaciones policiales en cuatro regiones.

“El extremismo de derechas y el antisemitismo no tiene cabida en Internet”, ha subrayado en Twitter el portavoz ministerial Steve Alter. Con este nuevo veto, ya son tres los grupos neonazis prohibidos por el Gobierno de Angela Merkel en lo que va de año.

Los miembros de ‘Nordadler’ -la organización opera también con otros nombres- veneran a Adolf Hitler y utilizan símbolos y lenguaje asociados al régimen nazi. Entre sus objetivos estaba aglutinar a simpatizantes del nazismo en zonas rurales para crear comunidades.

El grupo representa posiciones antisemitas y racistas, y también apoya ciertas teorías de conspiración. Además, se esfuerza por distanciarse de cualquier estructura estatal. Por esa razón, aparentemente, sus miembros planeaban adquirir propiedades, sobre todo en Alemania del este, para establecer allí centros de entrenamiento.

El conocido “Movimiento Identitario”, del líder de extrema derecha Götz Kubitschek, también creó y mantuvo esos centros de ese tipo, por ejemplo, en Halle, todavía hasta este año. Los denominados “ejercicios deportivos militares” también se llevaban a cabo en esas casas. Tomaron como modelo al Servicio Laboral del Reich de los nazis, que obligaba a los jóvenes, en 1935, a trabajar durante seis meses.

En una entrevista televisiva, un hombre aparentemente cercano a la agrupación neonazi Nordadler confesó en 2017 que también se habían adquirido inmuebles en el Estado de Turingia, más exactamente en el pueblo de Mackenrode, de 500 habitantes. Durante la era del régimen nazi de Adolf Hitler, en Mackenrode también hubo un campo de concentración.

Según la Fiscalía alemana, los miembros de Águila del Norte también habrían planeado atentados, aunque en la escena neonazi se dice que el grupo es más una asociación ideológica nacionalsocialista que un grupo terrorista. Se sospecha que el grupúsculo neonazi obtuvo armas y municiones; o al menos lo habría intentado. También se dice que el grupo mantuvo listas de nombres, por ejemplo de políticos impopulares. Al parecer, Nordadler no tenía muchos miembros en sus filas: se estima que habrían sido 30.

Particularmente revelador es que un hombre, cuyo nombre aparecía como responsable en el antiguo sitio web del grupo, no es un desconocido para las autoridades alemanas. Hace dos años y medio fue condenado por el Tribunal Regional de Braunschweig a una multa y a servicios comunitarios por apoyar a un simpatizante del yihadista Estado Islámico (EI) en la preparación de un atentado con bomba contra policías o soldados. Antes de que el admirador del EI se convirtiera al islam, ambos se conocieron y forjaron vínculos en la escena neonazi. Otro indicio de que las posturas de los ideólogos islamistas y de los de extrema derecha a menudo se acercan. Un sentimiento en común: el odio a los judíos.

Águila del Norte permaneció en las sombras durante mucho tiempo. Eso es bastante típico de la escena de ultraextrema. Esta consiste de muchos grupos que operan de manera autosuficiente, pero que se mantienen en contacto entre sí. Lo que muchos de esas agrupaciones tienen en común es que se formaron en 2015 y 2016, tras la masiva llegada de refugiados al país.

Activos en internet

Según las investigaciones, los miembros de Nordadler actuaban principalmente de forma virtual, a través de canales cerrados, pero también completamente abiertos, como la red social Instagram. “Hoy en día, los grupos de extrema derecha ya no necesitan una oficina, un tesorero ni un estatuto para perseguir sus objetivos”, dijo el ministro del Interior, Horst Seehofer.

El sitio de internet del gurpo trataba de atraer a los cibernautas con imágenes inofensivas de espectaculares paisajes alemanes. Pero al ingresar, aparecían rápidamente páginas en las que, por ejemplo, los autores promovían lemas como: “El pueblo alemán debe preservarse”. Además, exigían “un liderazgo alemán en su propio país sin influencia externa”. Es decir, sin extranjeros y sin judíos.

El principal objetivo de Nordadler eran, al parecer, los jóvenes. El perfil extremadamente antisemita del grupo era claro. En su página web habrían aplaudido un ataque en Halle, en octubre de 2019. Allí, un alemán de 28 años fuertemente armado trató de llevar a cabo una masacre en una sinagoga que celebraba una festividad judía importante. Al no lograr ingresar a la sinagoga, el hombre disparó posteriormente a dos personas en el centro de la ciudad. En julio comenzará el proceso judicial en su contra.

La escena de extrema derecha en Alemania se ha vuelto más violenta. En total, el Ministerio del Interior ha prohibido más de 20 grupos de extrema derecha desde la creación de la República Federal de Alemania. Este es el tercer grupo neonazi prohibido este año. Durante mucho tiempo, las autoridades se mostraron reacias a aceptar la verdadera magnitud del peligro que representaban los grupos de extrema derecha. Esto cambió a más tardar después del asesinato del político Walter Lübcke, a principios de junio de 2019.

Ya en 2018, las casas de potenciales miembros de Águila del Norte habían sido registradas en varios Estados alemanes, pero no se encontraron armas allí en ese momento. Esa fue otra razón por la que no hubo detenciones. Este martes, cascos de acero del antiguo Ejército alemán y escritos nazis fueron confiscados durante las redadas en cuatro estados federales.