El Estado Islámico llama a la deserción a los combatientes de Al Qaeda

Les invita a dejar la "apostasía" y unirse a las filas del EI en el Sahel, Yemen y Somalia

Walid Abu Sarhaoui, cabecilla del EIGS
Walid Abu Sarhaoui, cabecilla del EIGS La Razón

EL Estado Islámico (Isis, Daesh) anima a los combatientes de Al Qaeda a que deserten y su unan a sus filas. Y lo hace con argumento “ideológico”. En contra de lo que dicen algunos “estudiosos”, es legítimo abandonar, dentro del mundo musulmán, abandonar la organización a la que perteneces y unirte a otra, sobre todo si la primera ha traicionado los principios del Islam y se ha convertido en “apóstata”.

“Los líderes apóstatas de Al-Qaeda alegan que está prohibido abandonar una facción, debido a las decisiones de la comunidad musulmana. No es así: tiene el derecho de abandonarla cuando quiera y unirse a cualquier facción que desee”.

Reconocen la dificultad de dar este paso ya que, según ellos, a los que quieren unirse " a los soldados del califato (Daesh), los encarcelan, torturan y, a menudo, los matan!, como ha sucedido en Somalia, Yemen y Malí”.

Ya ene plan profético, animan a los que han estado en la “apostasía” a renunciar a sus ideas y unirse al Estado Islámico; “aprovechamos la oportunidad para invitar a todos los que inventaron una mentira contra el Estado Eslámico, o ayudaron a los apóstatas a luchar contra él, para arrepentirse ante Dios Todopoderoso por la desgracia de sus acciones. Tenemos una cita con ellos en el más sabio de los gobernantes, gracias a Dios, Señor de los Mundos”.

Aunque, según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, se han producido algunos intentos de acercamiento entre ambas bandas yihadistas, en especial en el Sahel africano, lo cierto es que los enfrentamientos se han recrudecido.

Con Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) descabezada, tras la muerte en una acción militar de Francia de su cabecilla Abdelmalek Droukdel (está por designar su sucesor), el JNIM, la coalición en la que está integrado este grupo tiene como líder más influyente a Amadou Koufa. Frente a ellos, se encuentra el Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS-ISWAP), con una dirección férrea y organizada al frente de la cual está Walid Sharoui. La impresión es que son estos últimos los que se están llevando al “gato al agua”, hasta el punto de acusar a sus contrincantes de estar infiltrados por espías de occidente con el fin de dividir y derrotar al yihadismo.

Por eso, el mensaje de Daesh, publicado esta misma semana, tiene su importancia ya que parecen haber detectado la oportunidad de provocar deserciones en sus contrincantes, lo que daría una fuerza mayor al estado Islámico en la zona, lo que conllevaría un mayor peligro para occidente.