¿Cómo es la vuelta al trabajo en el Empire State Building?

El icónico edificio de Nueva York, de 102 plantas, alberga a centenares de empresas que ahora han apostado por el teletrabajo

El Empire State Building ha sido un símbolo de la economía estadounidense durante los últimos 90 años. Sin embargo, también se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el coronavirus.

El imponente rascacielos Art Decó de 102 plantas (443 metros de altura) aún está practicamente vacío debido a que se ubica en Nueva York, una de las ciudades que han sido el epicentro de la pandemia en Estados Unidos. Ante el profundo “shock” que vivía la ciudad, que quedó totalmente paralizada por el alto número de muertos, en abril, la aguja del edificio se iluminó con destellos rojos y blancos para homenajear a los trabajadores de emergencia.

Nueva York se encuentra en la segunda fase de la desescalada, sin embargo, docenas de compañías con oficinas en el Empire State, uno de los edificios más famosos del mundo, están tratando aún de averiguar cómo y cuándo regresar, e incluso, si merece la pena volver ante la amenaza de la covid-19 y el fomento del teletrabajo.

El mismo dilema se tiene prácticamente en todo Estados Unidos y el mundo. Algo tan normal como trabajar en un gran bloque de oficinas se ha vuelto abruptamente casi inimaginable para muchos.

Extensión del teletrabajo

La reapertura del 22 de junio permitió que los edificios de oficinas permitieran a las empresas regresar, siempre que la ocupación máxima se mantuviera por debajo del 50%. Pero la mayoría de las compañías con sede en el Empire State Building, que van desde empresas tecnológicas como LinkedIn Corp a la marca de relojes de lujo Bulova hasta organizaciones sin fines de lucro como el World Monuments Fund, han optado por extender la opción del teletrabajo desde el hogar.

Según una encuesta realizada a los inquilinos, la Administración esperaba que solo entre el 15% y el 20% de la población habitual de 15.000 trabajadores del edificio regresara en la segunda fase de reapertura.

Sin embargo, incluso entre aquellos que planean mantener el presencialismo cuando llegue el momento, pocos esperan regresar a un lugar de trabajo como el que conocían antes del coronavirus, según entrevistas de Reuters con varias personas que trabajan o dirigen compañías allí.

Global Brands Group, propietario de firmas como Calvin Klein, firmó un contrato de arrendamiento por 15 años para seis pisos de oficinas en 2011, pero ya les dijo a sus empleados con sede en Nueva York que nunca se les exigirá que regresen a la oficina.

El encanto de trabajar en una “sede corporativa increíble” se ha visto opacado por la pandemia, dijo a Reuters Rick Darling, director ejecutivo de la firma de indumentaria y marketing.

Creo que se vuelven menos importantes”, dijo. “Si su gente está dispersa, realmente el desempeño de su empresa se convierte en el punto de prestigio”.

La compañía aún no ha tomado ninguna decisión sobre el espacio de oficinas y necesitará salas de exhibición para los lanzamientos de moda, dijo Darling.

Problemas para el sector inmobiliario

Tales actitudes cambiantes podrían significar problemas para Empire State Realty Trust Inc, propietaria y administradora del edificio, así como para otras grandes empresas comerciales de bienes inmuebles con profundas raíces en toda la ciudad.

Los valores de las propiedades de las oficinas de la ciudad de Nueva York probablemente han caído un 10% durante la pandemia, dijo Daniel Ismail, analista principal de la firma de investigación inmobiliaria Green Street Advisors.

Las acciones de Empire State Realty han caído casi un 53% desde finales de 2019, frente a una caída del 25% este año en el índice FTSE Nareit Equity Office que rastrea los fideicomisos de inversión en bienes inmuebles (REIT).

Ismail señaló factores de presión para la compañía, incluido el cierre por la COVID-19 del observatorio del Empire State Building, un imán turístico que el año pasado generó más de una quinta parte de los ingresos del grupo, que también tiene otras oficinas y locales comerciales en toda la ciudad.

Aun así, el CEO Anthony Malkin sigue siendo optimista.

Su familia ha estado involucrada en el Empire State Building desde la década de 1960, y está convencido de que el simbolismo, considerado una pieza llamativa del horizonte de Nueva York durará más que el impacto temporal, aunque doloroso, del coronavirus.

Desde la COVID-19, solo hemos tenido personas que firman contratos de arrendamiento, no hemos tenido a nadie que se mude”, dijo Malkin en una entrevista, y señaló que Starbucks Corp firmó un contrato de arrendamiento por tres pisos el 15 de marzo. “Cuando se logre un tratamiento a la COVID-19, la vacuna o la inmunidad colectiva, todo volverá a ser como era“.

Empire State Realty retiró 550 millones de dólares de una línea de crédito renovable en el primer trimestre para asegurarse de que tendría efectivo a mano si los inquilinos se atrasaban en los pagos, pero hasta ahora ha recibido la mayor parte de las cuotas.

La recaudación de alquileres de abril cayó al 73% inicialmente pero se recuperó al 83% para el 1 de junio, según una presentación de los inversores. La compañía ofreció aplazamiento a una pequeña porción de inquilinos, lo que ayudó a mantener estable la ocupación general en torno al 96%.

Algunos inquilinos dicen que no tienen intención de irse.

Por ejemplo, Shutterstock Inc, que firmó un contrato de alquiler de 11 años en 2013, está siguiendo órdenes de las autoridades sobre cuándo y cómo regresar, dijo Heidi Garfield, asesora general de la compañía y directora interina de recursos humanos.

La plataforma de contenido creativo tiene casi 8.000 metros cuadrados de oficina, con un diseño de planta abierta que incluye una gran cafetería, una biblioteca, una terraza, un gimnasio y áreas de descanso. Antes del coronavirus, las principales quejas de los empleados fueron cuando se cerraron los grifos para el café frío o la kombucha, dijo Garfield.

Reputación

Trabajadores de los pequeños inquilinos sin ánimo de lucro como Human Rights Foundation y Human Rights Watch dijeron que el emblemático edificio brinda credibilidad a los donantes y socios potenciales, independientemente de dónde trabaje el personal.

Estar en el Empire State Building fue un componente sólido de nuestra reputación”, dijo el presidente de la Human Rights Foundation, Thor Halvorssen. “La gente inmediatamente asume que eres solvente y que eres real”.

Pero otros inquilinos tienen menos confianza. Sin estar seguros de cómo sería el futuro del trabajo, se preguntaron si tiene sentido gastar grandes cantidades de dinero en los espacios de oficina cuando el trabajo en remoto ha funcionado bien.

Según la compañía, el costo promedio es de 65,19 dólares por pie cuadrado (0,0929 metros) para arrendar un espacio en uno de los edificios de Empire State Realty en Manhattan, en comparación con un promedio de 81,64 dólares en Manhattan a finales de mayo, según la firma de bienes inmuebles de Estados Unidos, CBRE Group Inc.

El precio no ha cambiado mucho durante la pandemia, dijo la directora de CBRE, Nicole LaRusso, y agregó que el proceso de reapertura podría ver “una mayor revisión de los precios”.

¿Sin mascarilla? No puedes entrar

Los visitantes del Empire State Building se enfrentan a la nueva realidad.

Cualquier persona que ingrese al edificio debe usar una mascarilla facial y llevar su propio desinfectante para manos, dijo Malkin.

La gerencia cerró entradas no esenciales y modernizó el espacio comercial de abajo así como instaló estaciones de control de temperatura y desinfección, explicaron los inquilinos. En el vestíbulo donde se hallan los ascensores, hay pegatinas en el suelo para que las personas que esperan esperen y así garantizar el distanciamiento social.

Pegatinas similares se alinean en las aceras de afuera, en la entrada principal, pues ya se prepara la reapertura de su observatorio el próximo mes. La atracción turística, que permite a los visitantes tomar fotos en la parte superior del edificio, recaudó el año pasado más de 125 millones de dólares.

Algunas compañías están reevaluando los alquileres.

Este mes, por ejemplo, la empresa de productos de belleza Coty Inc se ha “quedado” con más de 4.645 metros del espacio que LinkedIn, propiedad de Microsoft Corp, tiene en el Empire State Building.

La web de viajes Expedia Group Inc, que ocupa 836 metros cuadrados en el piso 72, señaló que había diferido “varios proyectos de capital inmobiliario” para preservar la liquidez.

Los representantes de Coty, Expedia y LinkedIn no respondieron a múltiples solicitudes de comentarios.

Incluso una vez que la pandemia haya pasado, es probable que el mercado de oficinas permanezca irrevocablemente cambiado, según el analista Ismail de Green Street Advisors.

Las grandes empresas han encontrado un mayor nivel de comodidad con las personas que trabajan desde casa, lo que creo que probablemente se acelerará en el futuro”.