Política

Venezuela suspende la decisión de expulsar a la embajadora de la UE

Bruselas y Caracas acuerdan mantener contactos diplomáticos al más alto nivel tras la última crisis

Maduro da 72 horas a la embajadora de la UE para que abandone Venezuela
Jefa de la delegación de la Unión Europea (UE) en Caracas, Isabel Brilhante PedrosaMiguel GutiérrezEFE

Venezuela ha decidido “dejar sin efecto” la decisión de expulsar a la embajadora Isabel Brilhante Pedrosa, jefa de la Delegación de la Unión Europea en Caracas, informaron este jueves el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela y el servicio de Acción Exterior de la UE.

Además, las partes “acordaron promover los contactos diplomáticos entre las partes al más alto nivel, en el marco de una cooperación sincera y del respeto al Derecho Internacional”, tras la última crisis entre Bruselas y Caracas.

Venezuela espera que la suspensión de la expulsión de la embajadora de la Unión Europea favorezca un mejor diálogo entre el país caribeño y el bloque comunitario, afirmó el canciller Jorge Arreaza.

Aspiramos que tenga un efecto positivo (...) como un gesto del Gobierno bolivariano para no entorpecer el diálogo de la Unión Europea y esperamos que haya gestos de Europa para tener una posición mucho mas objetiva sobre los acontecimientos en nuestro país”, dijo Arreaza en una conexión telefónica con el canal multiestatal Telesur.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el pasado lunes la expulsión en 72 horas de la embajadora de la UE en Caracas, como respuesta a las sanciones impuestas por la UE contra once funcionarios venezolanos por su papel en lo que considera actos y decisiones contra la democracia y el Estado de derecho en el país.

El plazo de 72 horas se cumplía este jueves, si bien la embajadora había aplazado su salida hasta el sábado, según había confirmado una fuente diplomática a EFE a primera hoy de hoy, puesto que, debido a la pandemia de covid-19, no había vuelos programados hasta entonces. La UE había amenazado con acciones recíprocas si se materializaba la expulsión.

Conversación “franca” entre Borrell y Arreaza

El canciller venezolano detalló que decidieron adoptar la decisión tras sostener una conversación “muy franca y sincera” con el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en la que, según comentó, expresó el malestar del Gobierno venezolano “ante al permanente insistencia de inmiscuirse en asuntos internos de Venezuela”.

Al ser preguntado acerca de las sanciones, Arreaza explicó que abordaron el asunto, si bien consideró que "los mecanismos de toma de decisiones de la UE son muy complejos", por lo que Borrell "no impone, por voluntad propia, decisión alguna".

“Pero Venezuela espera que haya algún tipo de gesto que acompañe el que hemos hecho y que permita mejorar la relación”, apostilló el ministro venezolano, quien recordó que hay “una comunidad europea muy importante” que reside en su país.

Acerca del reconocimiento del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela por parte de 24 países de los 27 que componen la UE, el canciller destacó que el comunicado “habla por sí mismo”, puesto que considera que “es una señal clara en términos diplomáticos de reconocimiento” al Gobierno de Maduro.

“En Venezuela hay un marco constitucional, hay unas instituciones y no puede ninguna institución de ninguna rama del poder público de otro país a designar a un presidente”, añadió antes de hacer “un llamado a la reflexión”.

Diálogo con España sobre López

Arreaza también se refirió a la situación de Leopoldo López, quien actualmente es un huésped en la residencia del embajador español en Caracas, Jesús Silva, desde que el opositor participó en un fallido levantamiento militar el 30 de abril de 2019.

En una clara referencia a López, y pese a que no mencionó su nombre de forma directa, comentó que no habló con Borrell al respecto aunque le hizo “una referencia”.

También aclaró que ha dialogado sobre el tema con la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, así como con el embajador en Venezuela, Jesús Silva.

“Esperamos que se tomen decisiones al respecto y se evite que desde la residencia de España en Venezuela se pueda conspirar contra la estabilidad, la paz y el Estado de derecho en Venezuela”, concluyó Arreaza.