Fabián Gutiérrez, de secretario a millonario

El modo lujoso de vida impensado en un hombre que pasó de cadete y secretario de Néstor y Cristina Kirchner a dueño de empresas y poseedor de bienes suntuarios, siempre estuvo bajo la lupa de jueces dispuestos a investigar.

Fabián Gutiérrez, ex secretario privado de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.
Fabián Gutiérrez, ex secretario privado de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.La RazónLa Razón

Lo que molestaba a muchos de la denominada “casta” del emporio del Presidente Macri era la poca delicadeza de los Kirchner a la hora de robar. Con bolsos entregados en la propia Casa Rosada, en mano o enterrados en conventizos frente a las monjas mientras se escarbaba a pico y pala. Muy diferente “al guante blanco” del PRO –oposición-. En otras palabras, hasta el más “perejil” –bruto- e insignificante del entorno K, se hizo vergonzosamente rico.

El modo lujoso de vida impensado en un hombre que pasó de cadete y secretario de Néstor y Cristina Kirchner a dueño de empresas y poseedor de bienes suntuarios, siempre estuvo bajo la lupa de jueces dispuestos a investigar.

Fabián Gutiérrez, desaparecido el jueves y hallado asesinado hoy, fue cadete de la Caja de Servicios Sociales, una obra social de la provincia de Santa Cruz donde su madre, Teresa García, alcanzó el cargo de funcionaria. Eso fue en 1994. Al año siguiente ya formaba parte del riñón y la confianza de Néstor Kirchner.

Se lo describía como un hombre de hablar bajo y trato afable. Siempre informal: de zapatillas y camperas sport. Hacia 2005 creó la firma Patagonia Gourmet, dedicada a la explotación de bares, confiterías, panaderías y restó. Obtuvo la franquicia de “Havanna” en El Calafate. Para entonces estaba distanciado de los Kirchner a quienes acusaba de maltrato.

Pero luego, los rencores quedaron superados. Cristina Kirchner lo incorporó como uno de sus secretarios cuando fue electa presidenta de la Nación. Comenzó a verse la ostentación: construyó una fastuosa casa “inteligente” de más de 800 metros, con piscina de 25 metros cubierta y climatizada, que él dijo que valía 300 mil dólares pero el mercado la valuaba en un millón de dólares.

Tras su paso por la Casa osada, vivía entre El Calafate, Puerto Madero, Río Gallegos y Tierra del Fuego, al sur del país. Sus negocios crecieron más, alrededor del turismo, la construcción y gastronomía, venta de autos, el lavado de ropa y los juegos infantiles. En los papeles figuraban mayormente a nombre de la familia, según se verificó. Los vehículos de alta gama eran su debilidad.

En 2017 se le inició una causa por posible lavado de activos y el fallecido juez Claudio Bonadio lo procesó en la creencia de que la fortuna de Gutiérrez formaba parte del mecanismo de recaudación que abrió la causa llamada “los cuadernos de la coima”.

Cuando el ex funcionario José López fue detenido con los bolsos, en una escena que solo podría imaginarse en las películas, dijo a la Justicia que había recibido un llamado de Fabián Gutiérrez para mover el dinero de lugar.