Terrorismo

Aumenta el número de mujeres yihadistas en Bélgica y Alemania

Los servicios de inteligencia temen que puedan cometer atentados en cualquier momento

El Estado Islámico pidió en su momento a su red yihadista que buscara mujeres «para casarse en Siria» con los combatientes. Algunas de ellas se alinearon con el yihadismo
El Estado Islámico pidió en su momento a su red yihadista que buscara mujeres «para casarse en Siria» con los combatientes. Algunas de ellas se alinearon con el yihadismolarazon

Los informes de los servicios de inteligencia alemanes y belgas indican que el número de mujeres salafistas reclutadas por movimientos radicales ha aumentado un 30% en Alemania y un 45% en Bélgica. La mayoría de estos “yihadistas” son de origen norteafricano, especialmente marroquí., según el diario Al Ahdath Al Maghribia y recoge Le360

Los servicios de inteligencia señalan que el número de mujeres salafistas ha aumentado en un 30% en Alemania y que la mayoría de estas mujeres son de origen marroquí. Su número aumentó de 1.356 en 2018 a 1.580 en 2019, dentro de un conjunto de 12.000 salafistas radicales. Esta comunidad fundamentalista constituye la principal amenaza terrorista, tanto en Alemania como en otros países. 

Según los medios germanos, una gran cantidad de estos salafistas tienen vínculos externos con organizaciones extremistas, ya sea en términos de financiación u orientación. 

Asimismo, los citados servicios de inteligencia informan de la existencia de 630 fundamentalistas peligrosos en su territorio, de los cuales 112 están encarcelados.Todos pertenecen a corrientes islamistas radicales y se teme que puedan atentar en cualquier momento.

 Un informe similar de los servicios de inteligencia belgas indica que el reclutamiento por parte de las corrientes islamistas de mujeres belgas de origen árabe y magrebí ha aumentado en un 45%.  Los movimientos radicales se dirigen particularmente a las escuelas secundarias, facultades y asociaciones benéficas que ofrecen servicios a inmigrantes de países árabes y, en particular, de Marruecos.

Los servicios de inteligencia belgas no excluyen la posibilidad de que estas mujeres salafistas sean adoctrinadas para llevar a cabo ataques terroristas o unirse a organizaciones yihadistas en áreas de tensión. 

El fenómeno del reclutamiento de mujeres y hombres por parte de organizaciones terroristas se ha convertido en una preocupación permanente para todos los servicios de inteligencia de todo el mundo. Su vigilancia se ha convertido en un trabajo diario que requiere cada vez más recursos humanos y medios logísticos. Sobre todo, porque los movimientos terroristas encuentran terreno fértil en sectores de bajo nivel económico y entre jóvenes no escolarizados.  Los centros de investigación especializados en islamismo radical estiman que las mujeres representan el 18% de las que se unieron a zonas de combate en Siria e Irak. La mayoría de ellos eran hijas de inmigrantes del norte de África.