Polémico primer viaje de López Obrador a EE UU

Tras superar la prueba de la covid-19, el presidente mexicano parte en un vuelo comercial para reunirse mañana con Trump en la Casa Blanca

Las tensas y estrechas relaciones entre México y EE.UU. en cuatro claves
El presidente de México, Andrés Manuel López ObradorJosé MéndezEFE

El presidente de México Andrés Manuel López Obrador saldrá por primera vez del país después de casi dos años en el poder para reunirse con Donald Trump en la Casa Blanca. La visita a su homólogo estadounidense programada para el 8 y 9 de julio no ha podido crear más polémica por lo que muchos ven como un empujón electoral al hombre que más ha ofendido a México.

Tras superar la prueba de COVID-19, AMLO partió en vuelo comercial hacia Estados Unidos para un esperado encuentro con su homólogo Trump, en el que celebrará la entrada en vigor del T-MEC.

López Obrador insiste en que la visita es pertinente para celebrar la entrada en vigor del nuevo Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TMEC) que empezó a funcionar el 1 de julio. Sin embargo, el primer ministro canadiense Justin Trudeau se ha mostrado reticente y, salvo sorpresa de última hora, no asistirá. Esto deja el encuentro en un cara a cara entre Trump y AMLO, quienes sorprendentemente han mantenido una buena relación, abonada por las concesiones mexicanas, principalmente en el tema migratorio, que han conseguido lo que parecía imposible, que cada vez que el republicano cita a AMLO lo acompañe de un elogio.

Los más críticos argumentan que AMLO será utilizado para movilizar el voto latino a favor de Trump en la elección de noviembre, una vez que la construcción del muro fronterizo ha perdido protagonismo en su discurso y ha cambiado de enemigo: de los migrantes hispanos a China, país al que culpa de la expansión del coronavirus y con quien mantiene una guerra comercial. Los detractores de la gira en Washington también le afean a AMLO apostar por el perdedor, en contra de los intereses nacionales, ya que las encuestas sitúan por delante a Joe Biden, lo que podría lastrar la relación con una futura administración demócrata.