Un atípico 14 de Julio sin desfile en los Campos Elíseos ni fuegos artificiales

Francia convierte su Fiesta Nacional en un homenaje a los sanitarios que combaten la pandemia de coronavirus

Ceremonia militar corta y fuegos artificiales a puerta cerrada. La pandemia de coronavirus ha marcado la festividad nacional del 14 de julio en Francia transformándola y adaptándola a los tiempos, justo ahora cuando el miedo a los rebrotes crece.

Tradicionalmente, la fecha del 14 de julio se asocia a las imágenes de un impresionante desfile militar en los Campos Elíseos de París con miles de soldados franceses y extranjeros marchando por la hermosa avenida. Pero este año, no ha habido ni vehículos blindados ni tropas a pie. La ceremonia ha quedado limitada a un espacio concreto, la Plaza de la Concordia, con solo 2.000 participantes y unos 2.500 invitados, entre los que figuraba en esta ocasión el secretario general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el etíope Tedros Adhanom Gebreyesus, que ha charlado unos minutos con el presidente francés, Emmanuel Macron.

El público que cada año acude a ver el desfile a los Campos Elíseos, se ha tenido que conformar esta vez con la cobertura televisiva. La ceremonia ha sido breve, poco más de una hora, pero manteniendo los ritos obligatorios. Las autoridades francesas han querido que el personal sanitario, en primera línea de batalla contra la pandemia, fuera el gran protagonista de este día nacional. Y el himno de la Marsellesa ha sonado en tributo a ellos.

Macron ha optado por destacar la participación de los ejércitos en la lucha contra la pandemia, con el servicio de salud del ejército como cabeza de cartel. Aunque solo representa el 1% de la oferta sanitaria de Francia, ha atendido al 3% de los pacientes que sufren el virus en cuidados intensivos en sus ocho hospitales. También estaban presentes en la ceremonia el personal de la Fuerza Aérea y los marineros que ha trasladado a los pacientes por aire y por mar.

Sin embargo, el homenaje con carácter más amplio y abierto se ha dirigido sobre todo a los civiles, en particular los trabajadores de los hospitales públicos homenajeados en el tramo final de la ceremonia en la plaza de la Concordia.

Emotivo también ha sido el homenaje al general Charles de Gaulle al inicio de la ceremonia con los marineros del portaviones del mismo nombre representados en la Plaza de la Concordia, que ya que se vieron especialmente afectados por el coronavirus. Casi dos tercios de la tripulación fueron contaminados en el inicio de la pandemia.

Francia recuerda el 80º aniversario del histórico llamamiento a los ciudadanos contra el nazismo, que realizó el general realizó en la BBC desde Londres para alentar a la resistencia francesa.

La otra gran tradición del 14 de julio es el espectáculo de fuegos artificiales. La más importante, usualmente al pie de la Torre Eiffel, ha tenido lugar a puerta cerrada al cierre de esta edición. El área se mantenía acordonada para evitar que los espectadores se congreguen para verla. Muchas grandes ciudades simplemente han cancelado sus fuegos artificiales. Algunas localidades más pequeñas han optado por mantener la tradición o lanzar varias en diferentes lugares para evitar las multitudes de más de 5.000 personas.