Reino Unido acusa a ciberespías rusos de robar datos de la vacuna contra la covid-19

Londres, Washington y Otawa firman un comunicado en el que señalan a Moscú de estar detrás del "hackeo" a laboratorios y empresas farmacéuticas

Es completamente inaceptable que los servicios de inteligencia rusos tengan como objetivo aquellos que están combatiendo contra la pandemia del coronavirus”. Así de tajante se mostró este jueves el ministro de Exteriores británico, Dominic Raab, ante las informaciones que apuntan a una supuesta injerencia rusa sobre varias universidades y laboratorios que investigan la vacuna contra la Covid-19.

Según un comunicado conjunto publicado por los servicios de seguridad de Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, un grupo de espías ruso denominado APT29 habría intentado robar información de algunas empresas farmacéuticas e investigadores que están desarrollando la vacuna contra la pandemia.

Un intento de “hackeo” que tendría su origen “con casi total seguridad” en los “servicios de inteligencia rusos”, reza el comunicado.

“Mientras que otros persiguen sus intereses egoístas con un comportamiento temerario, Reino Unido y sus aliados están trabajando duro para encontrar una vacuna y proteger la salud global”, insistió Dominic Raab.

De momento se desconoce qué organizaciones habrían sufrido los ataques, así como si los piratas informáticos han logrado obtener alguna información. Pero el comunicado sí que garantiza que los ataques no han obstaculizado la investigación sobre la vacuna.

Reino Unido es uno de los países que lidera la investigación para encontrar la vacuna, con la Universidad de Oxford y el Imperial College de Londres como principales centros de estudio.

Por su parte, Estados Unidos también se ha pronunciado sobre la supuesta injerencia rusa. “La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), junto con nuestros socios, se mantiene firme en nuestro compromiso de proteger la seguridad nacional mediante la emisión conjunta de este comunicado por la seguridad cibernética mientras los actores extranjeros continúan aprovechando la pandemia de la Covid-19”, expresó la directora de seguridad cibernética de la NSA, Anne Neuberger.

Según las agencias de Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, los piratas informáticos habrían explotado las fallas de software para acceder a los sistemas informáticos vulnerables, y habrían utilizado un malware llamado WellMess y WellMail para cargar y descargar archivos de los equipos infectados.

La carrera por encontrar la vacuna contra el coronavirus no es únicamente un asunto sanitario y de salud, sino además una lucha geopolítica por ser el primero en conseguirlo. A principios de 2020, John Demers, un fiscal general asistente para la seguridad nacional de EE UU ya advirtió que había piratas informáticos trabajando para gobiernos extranjeros con el fin de robar información sobre la investigación de las vacunas.

Para Demers, aquella nación que logre encontrar en primer lugar una vacuna ganará una gran influencia en el escenario mundial.

Pero la acusación de Downing Street hacia el Kremlin no acaba aquí, sino que también admite posibles injerencias rusas en las pasadas elecciones generales de 2019, algo que considera “completamente inaceptable”. Es la primera vez que el Gobierno de Johnson admite la posibilidad de que “actores rusos” buscaran “interferir” en la democracia británica.

“Tras nuestro extenso análisis, el Gobierno ha concluido que es casi seguro que actores rusos buscaran interferir en las elecciones generales a través de la amplificación de documentos gubernamentales obtenidos de forma ilícita”, señaló Dominic Raab.

Los documentos a los que se refiere el canciller británico fueron filtrados durante la campaña electoral y distribuidos a través de la red social Reddit hasta que acabaron llegando a manos del Partido Laborista.

Su entonces líder, Jeremy Corbyn, se apoyó en estos documentos para acusar al Gobierno Conservador de querer incluir el Servicio Nacional de Salud (NHS, en sus siglas en inglés) en un futuro acuerdo comercial con Estados Unidos, favoreciendo la llegada de aseguradoras médicas estadounidenses.

La información publicada por Dominic Raab este jueves forma parte de una amplia investigación sobre las injerencias de Rusia en Reino Unido, llevada a cabo por la Comisión de Inteligencia y Seguridad del Parlamento británico desde hace más de dos años. El informe completo, que se prevé que sea publicado la próxima semana, fue bloqueado por el Gobierno de Boris Johnson justo antes de las elecciones generales de diciembre.