¿Por qué hay países que prohíben la tecnología 5G de Huawei?

Los gobiernos de EE UU y Japón, entre otros, temen que el gigante chino use sus potentes redes para espiar y controlar el flujo de información sensible en todo el mundo instalando "puertas traseras"

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Estados Unidos, Canadá, Japón y ahora Reino Unido forman parte del grupo de países que le han cerrado las puertas a las redes 5G de la empresa china Huawei, la que más ha avanzado en el desarrollo de esta nueva tecnología que cambiará muchos aspectos de la vida en poco tiempo al permitir una velocidad de descarga 10 veces superior a la actual, entre otras muchas cosas. El principal motivo esgrimido es la seguridad nacional, el miedo a la posibilidad de que Huawei pueda espiar o interrumpir las comunicaciones durante cualquier conflicto o disputa entre potencias en un futuro.

Más allá de la batalla comercial y económica que Washington y Pekín mantienen desde hace años, el control del ciberespacio y de las redes digitales se ha vuelto clave para cualquier aspirante a superpotencia. Estados Unidos, amenazado por el crecimiento económico, industrial y militar de China, quiere frenar el fabuloso impulso de su rival asiático en la carrera del 5G, que ya ha firmado decenas de contratos con países de todo el mundo para implantar localmente sus redes. Donald Trump proclamó en abril de 2019: “5G es una carrera que ganaremos”.

El periodista del New York Times David Sanger asegura que quien controle las redes va a tener mucha más relevancia en los próximas décadas que quien controle posea misiles de larga alcance o bombas nucleares. Sanger, como otros gurús norteamericanos, temen un mundo dominado por el autoritarismo digital chino. ¿Por qué?

¿Por qué se teme a Huawei?

El 5G no solo supone un avance en la velocidad de descarga sino en el control del flujo de información sensible. La tecnología 5G permitirá que cada vez más aparatos estén conectados a internet, desde un frigorífico hasta los vehículos de turismo que usamos diariamente, pero también las centrales eléctricas, la fábricas de armamento y mil cosas más, permite dirigir a distancia los sistemas de comunicación, seguridad o defensa. Si Huawei da soporte a cientos de compañías en todo el mundo, tendrá la llave para apagar, restringir y limitar dispositivos clave para el funcionamiento de la economía de cualquier país, sostienen los críticos.

Obviamente no se esperable que una multinacional realice este tipo de intromisiones, pero la preocupación en algunos gobiernos es que los piratas informáticos patrocinados por actores estatales de China podría interferir y tratar de manipular los dispositivos de Huawei, especialmente aquellos que más débiles se muestran a los hackers, como los teléfonos móviles y otras redes estratégicas vitales, como las centrales eléctricas. El Gobierno de EE UU cree que Huawei puede implantar una puerta trasera en los dispositivos por la que el Gobierno chino podrá entrar y controlar las comunicaciones de los países en los que opera.

¿Coopera Huawei con el Gobierno chino?

El Gobierno de Estados Unidos asegura que la Ley de Inteligencia Nacional de China de 2017 defiende que las empresas deben “apoyar, cooperar y colaborar en el trabajo de inteligencia nacional”, lo que implica que el Gobierno comunista de Xi Jinping podría obligar a Huawei a practicar espionaje a sus rivales comerciales. En 2013, Michael Hayden, ex director de la CIA y de la NSA, dijo que Huawei estaba espiando para China. La empresa “ha compartido con el estado chino sus datos confidenciales sobre los sistemas de telecomunicaciones extranjeros en los que está involucrado”.

Por supuesto, la multinacional china rechazó este extremo y aseguró que nunca ha espiado y que se negaría a hacerlo en un futuro. Según el periódico británico The Times, la CIA había descubierto que Huawei había obtenido fondos del Ejército de Liberación Popular, de la Comisión de Seguridad Nacional y de otra rama de las agencias de inteligencia chinas.

Nueva Zelanda y Australia vetaron en 2018 la tecnoliogía 5G de Huawei por motivos de seguridad nacional, si bien no ofrecieron detalles de la decisión. El periódico The Australian informó después que personal de Huawei había proporcionado a espías chinos contraseñas para hackear “una red extranjera”. Japón y otros países también han ventado la tecnología china por cuestiones de seguridad. El Gobierno de Estados Unido ha prohibido a las agencias gubernamentales comprar equipos de Huawei, ZTE, Hikvision, Dahua y Hytera.

¿Por qué se sospecha de Huawei?

El fundador de Huawei, Ren Zhengfei, fue oficial del Ejército Popular de Liberación chino durante nueve años, hasta 1983. Cuatro años después fundó la empresa de telecomunicaciones que hoy emplea a casi 200.000 trabajadores en todo el mundo. Ren es, además, miembro del Partido Comunista. Sin embargo, hasta la fecha nadie ha podido ofrecer pruebas rotundas de la existencia de espionaje, a diferencia de las evidencias que presentó el ex contratista y analista Edward Snowden en 2013, cuando mostró al mundo el gigantesco entramado de espionaje tejido por la Agencia de Seguridad Nacional de EE UU.

Por otra parte, Huawei ha sido denunciada en Estados Unidos en varias ocasiones. El Departamento de Justicia presentó una nueva demanda contra la firma china por presunto robo de secretos comerciales y violaciones de los derechos de autor, así como de colaborar con Irán y Corea del Norte de manera encubierta. Pero Huawei desestimó las acusaciones y muchos escépticos creen que esas amenazas de intromisión ya existen en los casos de Facebook (que controla Instagram y WhatsApp) y Google (YouTube), dos compañías que manejan una apabullante cantidad de información sobre nuestras vidas.

¿Por qué Huawei es clave en el 5G?

Es la única compañía que lleva trabajando más de diez años en esta tecnología, la más avanzada, la que tiene más patentes y la que más dinero ha invertido. El general retirado James L. Jones decía en un informe: “La tecnología 5G de Huawei es la versión siglo XXI del Caballo de Troya”. Jones argumentaba que la “la expansión del 5G chino amenazará la interoperabilidad de la OTAN, ya que EE UU no podrá integrar su red 5G segura con ningún elemento de los sistemas chinos”.

La gran mayoría de los países tendrán que decidir en los próximos meses a qué empresa confían el desarrollo de estas redes. En Europa solo la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia trabajan en un proyecto de 5G de gran alcance. En Asia también Samsung ha invertido en el avance del 5G. Los países europeos, pero también de África, Asia y Latinoamerica están decidiendo a qué empresas contratan. Lo que sucede es que para muchos no se trata solamente de una elección económica sino también política. O eliges a los chinos o te posicionas del lado de Estados Unidos.