El vídeo del “ejército” del Cártel de Jalisco Nueva Generación que desafía a López Obrador

Los hombres de "El Mencho", alías de Nemesio Oseguera, muestran su poderío militar con armas de guerra y vehículos de combate como aviso a López Obrador

Imagen del vídeo en el que se ve a miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación
Imagen del vídeo en el que se ve a miembros del Cártel de Jalisco Nueva GeneraciónTwitterTwitter

El vídeo, subido el jueves a las redes sociales, ha supuesto una auténtica conmoción en México. Y no porque nadie dudase del poderío de los cárteles de la droga, sino por lo que de desafío y demostración de fuerza ha tenido. Decenas de “soldados” con uniformes militares, armas de guerra y una veintena de vehículos blindados, artillados y “decorados” con las siglas del Cártel Jalisco Nueva Generación muestran el poderío del ejército paralelo de este grupo militar, uno de los más violentos del país, cuyos activos rebasan los 20.000 millones de dólares y su arsenal tiene tal envergadura que ahora desafía abiertamente la capacidad militar del Gobierno mexicano.

En las imágenes se escucha a varias docenas de hombres enmascarados que gritan que son “personas de Mencho”, un apodo utilizado por el jefe del Cartel de la Nueva Generación de Jalisco, Nemesio Oseguera.

Imagen del vídeo en el que se ve a miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación
Imagen del vídeo en el que se ve a miembros del Cártel de Jalisco Nueva GeneraciónTwitterTwitter

El presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió el jueves con el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, para discutir los problemas de seguridad. “Ante las amenazas, las intimidaciones, le decimos al gobernador Alfaro que no está solo, que estamos con él para enfrentar el desafío del crimen”, dijo el mandatario mexicano.

Para el Consorcio Internacional para el Estudio del Terrorismo y su Respuesta Operativa (START, por sus siglas en inglés), el CJNG es el “epítome de una organización criminal internacional moderna”, capacitada para convertirse en uno de los mayores grupos criminales del mundo “por su brutalidad y violencia, exhibiciones espectaculares de fuerza, conocimiento de las redes sociales, tácticas cuasi militares y estrategias eficaces de narcotráfico”.

La emergencia de este cártel, avisan, no solo tiene considerables implicaciones de seguridad dentro de México, “sino que ofrece un desafío de seguridad significativo para la región y el mundo”. El grupo surgió del colapso y la fragmentación del Cartel del Milenio (Sinaloa) y evolucionó rápidamente desde su primera aparición en 2009 cuando los cuerpos mutilados de tres hombres fueron encontrados dentro de una camioneta en Cancún, Quintana Roo.

Dos años después, el cártel se presentó oficialmente con un baño de sangre: los cuerpos de 35 presuntos miembros del cártel de Los Zetas en Boca del Río, Veracruz (la llamada la Masacre de Veracruz) acompañados de un mensaje en el que anunciaban su llegada e intención de “limpiar el estado” y restaurar la ley.

Hoy, el grupo opera en 23 de los 32 estados de México, aunque tiene aliados en todos los estados y continúa siendo dirigido por el fundador Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, el fugitivo más buscado de la agencia antidroga de EEUU, la DEA, que ofrecen la máxima recompensa posible, 10 millones de dólares, por información que conduzca a su arresto.

Ahora mismo, el cártel compite por el control de Ciudad Juárez y Tijuana, dos puntos clave de entrada de contrabando a EEUU. Ha luchado y derrotado en gran medida a las facciones de Los Zetas y del Cártel del Golfo en el centro de México, donde grandes franjas de territorio de producción y rutas clave de tráfico se cruzan en Jalisco, Guanajuato y Michoacán. También se han expandido al suroeste, en Quintana Roo y Chiapas, estados que alguna vez estuvieron libres de la presencia del cártel pero que ahora son territorios por excelencia en los flujos de narcóticos del resto de América Latina. Pero sus ambiciones no acaban ahí.

START advierte de que el cártel jalisqueño “está bien situado para desplazar a los carteles colombianos como proveedores principales de cocaína y está en posición de interrumpir y apropiarse de las cadenas de suministro de metanfetamina, heroína, fentanilo y marihuana”. Todo ello, merced a “novedosas tácticas de cooperación entre grupos, ejercicios de violencia y diversificación de la actividad criminal, que se suman a toda una gama de “materias primas, mano de obra, experiencia en estrategia de organización criminal para fusionar las fortalezas de varios carteles pasados”.